Lo de que Berlín es una ciudad peligrosa y se te puede ir la cabeza es cierto, no hace falta comprar drogas, en mi caso muchas veces me las regalan, prácticamente todo el mundo consume.
Mayssam es una antigua compañera de clase donde nos hicimos amigos, A finales de Enero regresó a su país: Líbano. Quedamos a tomar un café para despedirnos, me pidió consejo. Su hermano estuvo en Berlín un fin de semana de Noviembre y compraron 200 euros en cocaína que no llegaron a consumir, la duda que tenía, era si era seguro volar a Líbano con eso, por supuesto que la dije que ni se la ocurriera, solución: me lo regalo. Yo no suelo consumirla; la voy regalando a amigos.
Un sábado por la mañana me escribe Tor, me invita a un café en su negocio, allí estaba un amigo suyo Noruego fotografo preparando una exposición. Tor siempre me ha regalado éxtasis cuando hemos coincidido en Berghain, le pregunté donde podría comprarlo y me sorprendió diciéndome que su amigo el fotógrafo vendía; encargué diez.
La primera vez que fui al Kater Blau fue para conocer a Vera, es la amiga de una amiga de Madrid, nos pusieron en contacto y fui con ella a una sesión de unos DJs turcos amigos suyos. Me invitó a varios porros de María, buenisimos, ella dice que solo toma alcohol y Maria, con eso es suficiente.
Hace dos semanas decidí ir a Lab, antes me fumé un porro de María que me invitó mi compañero de piso, ya en el tranvía me di cuenta que estaba excesivamente relajado, al bajarme pensaba en regresar a casa porque era absurdo llegar en este estado, finalmente entre en Lab, me senté en la barra mientras miraba al público con una sonrisa estúpida.
La última vez que estuve en Berghain, me lié con un chico Israelí, Roi, el muchacho llevaba más de 24 horas de fiesta, se dormía por las esquinas. Tenia una muñequera de cuero donde guardaba todo el cargamento, ¡madre mía! lo que podría tener ese muchacho encima, me dijo que no pensara mal, se lo habían dejado unos amigos en su casa que habían estado por Nochevieja. Me invitó a un éxtasis y en la pista unos alemanes a popper.
En cambio hay una cosa que me sorprende, practicamente nadie te ofrece drogas para tener sexo, a diferencia de Madrid, donde el uso del G o Mefe está muy extendido. Solo recuerdo a dos personas que lo han hecho.
martes, 29 de diciembre de 2015
domingo, 13 de diciembre de 2015
Canicha
Esto que empiezo a relatar sucedió a mediados de Diciembre, justo el fin de semana de mi cumpleaños. Lo cuento ahora porque es cuando he retomado mi Blog. La escritura es muy complicada, a veces tienes momentos muy prolíficos y otros te da pereza afrontar la página en blanco y no es porque no tenga nada que contar, desde que estoy en Berlín no hubo semana que no pasara algo digno de ser reflejarlo.
Patricia (Canicha) es una de mis mejores amigas, vino el fin de semana del 11-13 de Diciembre a visitarme, me hacía especial ilusión porque era la primera visita de unos de mis íntimos. La recogí en Tegel, estaba atacada porque decía haberse quedado sorda en el aterrizaje y no podía estar así en la capital del Techno. El viernes estuvimos tranquilos, tomamos una cerveza en Marietta y nos pusimos al día. A la una estábamos en la cama. Peter, le había dejado unas chocolatinas en su almohada. todo un detalle.
El sábado fuimos a visitar la East Side Gallery y después al mercado del Holly Shit Market en el edificio anexo a Tresor. Al mediodía, Alej, el camarero de Berghain, nos confirmo que estábamos en la lista de invitados y al rato Barbie, que estábamos en la lista de Watergate. Pasamos la tarde en casa, la niña se vistió espectacular toda de cuero con escotazo y a las 00 llegamos a Watergate. Martín y Barbie aparecieron más tarde, yo tenía una pastilla que me dio Koldo en Madrid y Barbie nos invitó a cristal. En una las visitas al baño, la Cani, localizó a un dealer, nos vendió tres éxtasis.
Eran las 7:00 de la mañana cuando salimos de Watergate, en principio la idea era ir a dormir y por la tarde llegar a Berghain, pero como no teníamos sueño decidimos irnos directamente al Club, esperamos diez minutos y entramos sin problemas. Era la primera vez que Patricia conseguía entrar en Berghain, ese día coincidía con el décimo aniversario de su apertura y además cumplía 41 años, ¡que casualidad!.
Nos dirigimos al Fassade Bar, para dar las gracias a Alej, su turno acababa en 10 minutos, así que le esperamos y nos llevó a una zona nueva, plan chill out con arbolitos, nos acoplamos en un sofa y me tumbé sobre los muslos de Alej, en ese momento me di cuenta que se me borraba su rostro, las drogas eran bastantes buenas. Subimos a Panorama, Alej, me dio speed y nos invitó a cervezas y chupitos de tequila, ¡para que más!!!.
Patricia conoció a un Griego que estaba bastante bueno, se recorrieron todo el Club buscando un condón, finalmente lo consiguieron y desaparecieron en el cuarto oscuro, yo me quedé bailando en Panorama sin noción del espacio y el tiempo, menudo colocón. Me enrolle con un tipo que iba sin camiseta y pantalón de cuero, me daba morbo, me llevo a la zona de sofás para invitarme a una cerveza, allí ya no podía hablar ningún idioma, el tipo me dijo de bajar a Berghain para que un amigo suyo nos diera más drogas, afortunadamente no lo encontramos.
De regreso a Panorama apareció Patricia, que se iba con el griego a su casa en Weding, la dije que me estaba enrollando con un tipo pero como estaba tan ciego no sabia si estaba bien o no, Patricia le chequeo y la respuesta fue de los más tranquilizadora: "bueno, es tu tipo".
A las 17:00 abandoné Berghain,, me compre me pertinente salchicha en el puesto de la calle. No se como pude llegar a Ahlbecker St, me acosté sin fuerzas. A las tres horas sonó el timbre de la calle, había olvidado completamente que La Cani tenía que volver, dormimos como pudimos.
Lunes, Patricia lo recordaba como una de las mejores juergas de su vida, tenía la misma fascinación que todos por Berghain; "me quiero quedar en Berlín" respondí que no, pues uno de los dos moriría.
Patricia (Canicha) es una de mis mejores amigas, vino el fin de semana del 11-13 de Diciembre a visitarme, me hacía especial ilusión porque era la primera visita de unos de mis íntimos. La recogí en Tegel, estaba atacada porque decía haberse quedado sorda en el aterrizaje y no podía estar así en la capital del Techno. El viernes estuvimos tranquilos, tomamos una cerveza en Marietta y nos pusimos al día. A la una estábamos en la cama. Peter, le había dejado unas chocolatinas en su almohada. todo un detalle.
El sábado fuimos a visitar la East Side Gallery y después al mercado del Holly Shit Market en el edificio anexo a Tresor. Al mediodía, Alej, el camarero de Berghain, nos confirmo que estábamos en la lista de invitados y al rato Barbie, que estábamos en la lista de Watergate. Pasamos la tarde en casa, la niña se vistió espectacular toda de cuero con escotazo y a las 00 llegamos a Watergate. Martín y Barbie aparecieron más tarde, yo tenía una pastilla que me dio Koldo en Madrid y Barbie nos invitó a cristal. En una las visitas al baño, la Cani, localizó a un dealer, nos vendió tres éxtasis.
Eran las 7:00 de la mañana cuando salimos de Watergate, en principio la idea era ir a dormir y por la tarde llegar a Berghain, pero como no teníamos sueño decidimos irnos directamente al Club, esperamos diez minutos y entramos sin problemas. Era la primera vez que Patricia conseguía entrar en Berghain, ese día coincidía con el décimo aniversario de su apertura y además cumplía 41 años, ¡que casualidad!.
Nos dirigimos al Fassade Bar, para dar las gracias a Alej, su turno acababa en 10 minutos, así que le esperamos y nos llevó a una zona nueva, plan chill out con arbolitos, nos acoplamos en un sofa y me tumbé sobre los muslos de Alej, en ese momento me di cuenta que se me borraba su rostro, las drogas eran bastantes buenas. Subimos a Panorama, Alej, me dio speed y nos invitó a cervezas y chupitos de tequila, ¡para que más!!!.
Patricia conoció a un Griego que estaba bastante bueno, se recorrieron todo el Club buscando un condón, finalmente lo consiguieron y desaparecieron en el cuarto oscuro, yo me quedé bailando en Panorama sin noción del espacio y el tiempo, menudo colocón. Me enrolle con un tipo que iba sin camiseta y pantalón de cuero, me daba morbo, me llevo a la zona de sofás para invitarme a una cerveza, allí ya no podía hablar ningún idioma, el tipo me dijo de bajar a Berghain para que un amigo suyo nos diera más drogas, afortunadamente no lo encontramos.
De regreso a Panorama apareció Patricia, que se iba con el griego a su casa en Weding, la dije que me estaba enrollando con un tipo pero como estaba tan ciego no sabia si estaba bien o no, Patricia le chequeo y la respuesta fue de los más tranquilizadora: "bueno, es tu tipo".
A las 17:00 abandoné Berghain,, me compre me pertinente salchicha en el puesto de la calle. No se como pude llegar a Ahlbecker St, me acosté sin fuerzas. A las tres horas sonó el timbre de la calle, había olvidado completamente que La Cani tenía que volver, dormimos como pudimos.
Lunes, Patricia lo recordaba como una de las mejores juergas de su vida, tenía la misma fascinación que todos por Berghain; "me quiero quedar en Berlín" respondí que no, pues uno de los dos moriría.
miércoles, 18 de noviembre de 2015
Barcelona es Bona
Sucedió en Noviembre, quedé con un profesor de Barcelona de vacaciones en Berlín, nos conocimos por la aplicación de contactos, vino a casa: café y polvo. Resultaba una persona bastante interesante, hablaba alemán perfectamente y tenía una casa en Wedding. Era una apasionado de los Clubs y la música electrónica, me confesó que el solo dormía seis noches de la semana, la séptima se iba siempre a bailar.
Quedamos en vernos el jueves, había una perfomance de música electrónica y vídeos en un centro cultural al lado de su casa.Un sitio interesante, un antiguo crematorio, entrabas en la sala y te sentabas con cojines en el suelo. Del espectáculo solo destacar a un grupo que tocaba música electrónica con instrumentos de viento.
Después, comimos un kebaq y nos fuimos a Mitte, me llevó a un bar pequeño de ambiente, no recuerdo el hombre, solo estábamos 5 personas y a continuación nos fuimos al Golden Gate, yo tenía ganas de verlo, era de los pocos Clubs que me quedaban por visitar, en el camino se lo cayó una pastilla rosa de su bolsillo, le pregunté que era y me dijo que nada, una medicación que tomaba por problema circulatorio del que no quería hablar, pensé que lo mismo era seropositivo, pero la verdad no se parecía al tipo de pastillas que se suelen tomar en estos casos, era un tipo encantador pero tenía cosas extrañas.
El Golden Gate es un Club pequeño, bastante cutre pero con una música fantástica, la sesión fue de las mejores que he escuchado en Berlín, el ambiente era de gente jovencita o al menos ese día. El profesor me invito a speed, me dijo que era su droga favorita, solo tomé dos veces y fue suficiente, tomamos también, un éxtasis a media. A las seis de la mañana nos marchamos juntos a su casa de Wedding; un apartamento de 40 metros cuadrados, que había comprado por 40.000 euros.
El sexo fue brutal muy animal, el no dejaba de decir Ay Dios Ay Dios, pero empezó a sentirse incómodo por que no estaba del todo limpio (a buen entendedor...) yo no le di importancia, me dormí un par de horas, después me desperté con una resaca tremenda para irme a casa. Yo noté que en la despedida el tipo estaba incómodo, al día siguiente le mandé un mensaje para ver que tal se encontraba y no hubo respuesta, nunca más se supo, por ahora...
Quedamos en vernos el jueves, había una perfomance de música electrónica y vídeos en un centro cultural al lado de su casa.Un sitio interesante, un antiguo crematorio, entrabas en la sala y te sentabas con cojines en el suelo. Del espectáculo solo destacar a un grupo que tocaba música electrónica con instrumentos de viento.
Después, comimos un kebaq y nos fuimos a Mitte, me llevó a un bar pequeño de ambiente, no recuerdo el hombre, solo estábamos 5 personas y a continuación nos fuimos al Golden Gate, yo tenía ganas de verlo, era de los pocos Clubs que me quedaban por visitar, en el camino se lo cayó una pastilla rosa de su bolsillo, le pregunté que era y me dijo que nada, una medicación que tomaba por problema circulatorio del que no quería hablar, pensé que lo mismo era seropositivo, pero la verdad no se parecía al tipo de pastillas que se suelen tomar en estos casos, era un tipo encantador pero tenía cosas extrañas.
El Golden Gate es un Club pequeño, bastante cutre pero con una música fantástica, la sesión fue de las mejores que he escuchado en Berlín, el ambiente era de gente jovencita o al menos ese día. El profesor me invito a speed, me dijo que era su droga favorita, solo tomé dos veces y fue suficiente, tomamos también, un éxtasis a media. A las seis de la mañana nos marchamos juntos a su casa de Wedding; un apartamento de 40 metros cuadrados, que había comprado por 40.000 euros.
El sexo fue brutal muy animal, el no dejaba de decir Ay Dios Ay Dios, pero empezó a sentirse incómodo por que no estaba del todo limpio (a buen entendedor...) yo no le di importancia, me dormí un par de horas, después me desperté con una resaca tremenda para irme a casa. Yo noté que en la despedida el tipo estaba incómodo, al día siguiente le mandé un mensaje para ver que tal se encontraba y no hubo respuesta, nunca más se supo, por ahora...
domingo, 8 de noviembre de 2015
Jooooo que noche
Sábado 7 de Noviembre, día otoñal con temperaturas muy cálidas, decido ir a pasear por los alrededores de mi casa: Kollwitzplatz, Wassertum y la KulturBrauerei. Regreso a casa me preparo la comida, echo una pequeña siesta y por la tarde quedo por Scruff con un vecino. Por fin, doy con un alemán que besa de lujo, tenemos un sexo bastante interesante. Es un periodista que durante un año lo dejó todo y se fue a Corea del Sur. Al terminar, me pregunta si me gustan los tríos, respondo afirmativamente, me dice que organizará alguno.

A las 21:00 es la fiesta de Gerd, voy expectante, no se nada sobre el tipo de reunión o gente que me encontraré. Llego a las 21:30, es una casa antigua, enorme en Schöneberg, me encanta el sitio, tiene mucha personalidad. Son varias estancias separadas por puertas correderas. Las bebidas te las sirven en la cocina, hay que pagarlas. En el salón es donde actúa primero una especie de Fabio Macmara, luego una chica en plan Joan Baez y por último los Djs.
Gerd, me recibe muy cariñoso, a todo el mundo me presenta como su novio. El ambiente es genial, gente de todas partes: un chico de París que tiene montada una Guess House en La Habana, un periodista de Berlín, una traductora americana; con ella habló sobre como aprender alemán, me dice que necesito al menos 8 meses y que hay dos partes del cerebro, el de la lengua materna y el destinado a otros idiomas, está claro que el último lo tengo atrofiado.
A las 00:30 empieza la sesión de los Djs y recibo un mensaje de Tor, está en la guess list del Snax y puede llevarme, me da pena dejar la fiesta, pero me parece una oportunidad única. Al despedirme de Gerd, me dice: "Javier, tu y yo tenemos que ser novios".
Son las 1:30, estoy en casa, tengo que coger el pantalón corto para la fiesta y el arnés. Tor me espera en la puerta de su casa, queremos en ir en taxi pero antes pasamos por un cajero, me sorprende que para entrar en el cajero te tiene que abrir la puerta el vagabundo que está durmiendo dentro. En el taxi me cuenta cuando llegó a Berlín, como conoció a su marido... Tor regresó varias veces a Oslo, no tiene claro que se quede aquí. Es curioso, ya he conocido a mucha gente que vuelven a su país de origen y acaban regresando a Berlín.
Son las 2:20, la cola para entrar en Laboratory es de más de tres horas, nos vamos directamente a la puerta ante la protesta de todos los que esperan, uno de los porteros reconoce a Tor y entramos directamente. El Snax es una fiesta gay que organizan dos veces al año (Noviembre y Semana Santa) Laboratory y Bergain , es el único momento que los dos espacios están conectados. Acude gente de todo el mundo, es obligatorio llevar zapatillas y ropa deportiva.
Primero vamos a la barra donde está el marido de Tor, nos invita, luego vamos al baño. Tor me da éxtasis puro, tiene un detalle precioso, pensaba que me había dejado el dinero en el ropero y me ofrece 20 euros, es un amor, me despierta mucha ternura.
En Bergain es imposible estar, pinchan techno muy duro, nos bajamos a Lab donde ponen House. No me gusta para nada el ambiente, poca gente de Berlín y muy estirada. Echo mucho de menos el ambiente mixto y más natural de Panorama. En medio de la pista un tipo se tumba mientras otro pavo con botas militares le pisa desde la cabeza hasta los pies, rollo amo sumiso. También, en la pista está un tipo en silla de ruedas.
Horas y horas bailando, aparece el americano de NY, está tremendo, nos empezamos a besar y me dice que le folle en el sling, el extasis ya me ha hecho efecto y estoy solo para besos, caricias y baile, se larga.
Subo a Berghain a buscar a Tor, en la barra principal, estaba trabajando Alejandro, un chico español que conocí en Diciembre del año pasado, tiene 20 minutos de descanso, nos bajamos a Lab a tomar una cerveza. En la barra me presenta a un ex ligue suyo alemán que ahora vive en Zurich, cuando Alejandro regresa a su barra, nos enrollamos, besa de lujo (segundo alemán del día) nos ponemos a mil, allí mismo nos la chupamos. Vamos un rato a la pista a bailar juntos, nos besamos y al rato desaparece.
En el baño está el tipo del día anterior que se pasó toda la noche en lo urinarios para que la gente le mee. El tipo que está a mi derecha decide mearle, con tan mala suerte que no atina y me mea en la pierna, le pongo fino en castellano, me voy a limpiarme del jodido pis.
Vuelvo a la pista, empiezo a estar muy muy cansado son cerca de las 10:00, aparece Tor, le abrazó le doy las gracias y me despido.
Hace un día soleado, de camino al Tram, dos chicos me piden tabaco, me invitan a unas french fries y charlo un rato con ellos, han pasado la noche en Panorama, me preguntan si tuve mucho sexo en el Snax. Ya en el Tram no dejo de pensar, es increíble que esté viviendo en Berlín.
Gerd, me recibe muy cariñoso, a todo el mundo me presenta como su novio. El ambiente es genial, gente de todas partes: un chico de París que tiene montada una Guess House en La Habana, un periodista de Berlín, una traductora americana; con ella habló sobre como aprender alemán, me dice que necesito al menos 8 meses y que hay dos partes del cerebro, el de la lengua materna y el destinado a otros idiomas, está claro que el último lo tengo atrofiado.
A las 00:30 empieza la sesión de los Djs y recibo un mensaje de Tor, está en la guess list del Snax y puede llevarme, me da pena dejar la fiesta, pero me parece una oportunidad única. Al despedirme de Gerd, me dice: "Javier, tu y yo tenemos que ser novios".
Son las 1:30, estoy en casa, tengo que coger el pantalón corto para la fiesta y el arnés. Tor me espera en la puerta de su casa, queremos en ir en taxi pero antes pasamos por un cajero, me sorprende que para entrar en el cajero te tiene que abrir la puerta el vagabundo que está durmiendo dentro. En el taxi me cuenta cuando llegó a Berlín, como conoció a su marido... Tor regresó varias veces a Oslo, no tiene claro que se quede aquí. Es curioso, ya he conocido a mucha gente que vuelven a su país de origen y acaban regresando a Berlín.
Son las 2:20, la cola para entrar en Laboratory es de más de tres horas, nos vamos directamente a la puerta ante la protesta de todos los que esperan, uno de los porteros reconoce a Tor y entramos directamente. El Snax es una fiesta gay que organizan dos veces al año (Noviembre y Semana Santa) Laboratory y Bergain , es el único momento que los dos espacios están conectados. Acude gente de todo el mundo, es obligatorio llevar zapatillas y ropa deportiva.
Primero vamos a la barra donde está el marido de Tor, nos invita, luego vamos al baño. Tor me da éxtasis puro, tiene un detalle precioso, pensaba que me había dejado el dinero en el ropero y me ofrece 20 euros, es un amor, me despierta mucha ternura.
En Bergain es imposible estar, pinchan techno muy duro, nos bajamos a Lab donde ponen House. No me gusta para nada el ambiente, poca gente de Berlín y muy estirada. Echo mucho de menos el ambiente mixto y más natural de Panorama. En medio de la pista un tipo se tumba mientras otro pavo con botas militares le pisa desde la cabeza hasta los pies, rollo amo sumiso. También, en la pista está un tipo en silla de ruedas.
Horas y horas bailando, aparece el americano de NY, está tremendo, nos empezamos a besar y me dice que le folle en el sling, el extasis ya me ha hecho efecto y estoy solo para besos, caricias y baile, se larga.
Subo a Berghain a buscar a Tor, en la barra principal, estaba trabajando Alejandro, un chico español que conocí en Diciembre del año pasado, tiene 20 minutos de descanso, nos bajamos a Lab a tomar una cerveza. En la barra me presenta a un ex ligue suyo alemán que ahora vive en Zurich, cuando Alejandro regresa a su barra, nos enrollamos, besa de lujo (segundo alemán del día) nos ponemos a mil, allí mismo nos la chupamos. Vamos un rato a la pista a bailar juntos, nos besamos y al rato desaparece.
En el baño está el tipo del día anterior que se pasó toda la noche en lo urinarios para que la gente le mee. El tipo que está a mi derecha decide mearle, con tan mala suerte que no atina y me mea en la pierna, le pongo fino en castellano, me voy a limpiarme del jodido pis.
Vuelvo a la pista, empiezo a estar muy muy cansado son cerca de las 10:00, aparece Tor, le abrazó le doy las gracias y me despido.
Hace un día soleado, de camino al Tram, dos chicos me piden tabaco, me invitan a unas french fries y charlo un rato con ellos, han pasado la noche en Panorama, me preguntan si tuve mucho sexo en el Snax. Ya en el Tram no dejo de pensar, es increíble que esté viviendo en Berlín.
sábado, 7 de noviembre de 2015
Donde se te vaya la olla mete la polla.
Estando en clase recibí un mensaje en Scruff, un tipo de vacaciones procedente de NY, tenía alquilado un apartamento en Mitte. Bigote, musculado, tatuado.. en principio un tipo muy atractivo. Quedamos en vernos después de clase, fui con la bici; la verdad, que muy atractivo y bastante majo, me contó (con un acento muy cerrado) que era pediatra. Lo sorprendente de este encuentro fue que me pidió que le follara sin condón y me corriera dentro, le pregunté si era VIH+ y me dijo que no, que tomaba un medicamento profiláctico: Truvada. Había oído hablar de este fármaco, las aseguradoras americanas prefieren financiárselo a sus clientes más "promiscuos" pues le sale mas rentable que pagar un tratamiento.
De regreso a casa me encontré con Inés, acaba de llegar del dentista, le habían puesto un protector porque se está comiendo los dientes por stress. Esta semana, todas las noches, se sentaba mientras estudiaba, para contarme su vida. Entre los truños que me comí sobre su idea de encontrar al hombre ideal, me dijo que era incapaz de mamarla, lo había intentado tres veces pero le daba asco: entendí muchas cosas.
El jueves me fui al Mobel Olfen, es un bar en Kreuzberg, punto de encuentro gay dicho día. Llegué a las 21:30, estaba bastante lleno, mucha gente hablando español, me pedí una cerveza y me senté en una banqueta, la gente tenía demasiada pose o eran tímidos, tuve la sensación de estar en Madrid. Un tipo se me quedó mirando y empezó a hablarme en alemán, resulto ser un español de Valladolid que llevaba seis años en Berlín, me contó que quería mudarse a Munich pero primero tendría que buscar un novio allí porque era incapaz de vivir sin novio. Era el típico que está hablándote pero no deja de mirar a los tíos de alrededor. De toda la conversación me llamo la atención que cuando regresaba a España se sentía un bicho raro, que incluso intentó volver pero al final tuvo que regresar a Berlín.
El miércoles regresó Peter a casa, se marcharía otra vez el sábado, el jueves se fue de fiesta a Laboratory regresó el viernes a las 19. Me contó que sería incapaz de recordar el número de tíos que le habían follado entre la Lab y el chill de después (vaya familia la hermana no la chupa y él no la suelta) se había puesto fino de Mefe. Lo sorprendente es que llegó a casa, cambió los supensorios y me dijo que se iba otra vez a Lab, el sábado era la fiesta Snax y estaba lleno de extranjeros.
Estuvimos esperando en la cola como 30 minutos hasta que a las 22 nos dejaron pasar. Los viernes es el día que te dan dos por uno al pedir bebida, es manera de que invites a alguien. Peter desapareció al minuto uno, debo reconocer que tiene un culo espectacular, que debe albergar toda clase de microorganismos de todas las nacionalidades. No le volví a ver en toda la noche.
Lo que siempre más me gustó de Lab, además del espacio, es la música, la última vez que estuve solo bebí cerveza y escuché música. Había un par de tíos mayores que recordaba desde la primera vez que estuve hace como casi dos años, uno de ellos se sienta en los urinarios y espera que le mees. En la barra se me acercó un tipo de Viena, muy morboso, nos empezamos a besar y observé que tenía un pircing en el capullo, me dijo que era muy pasivo y que le encantaba el fisting, viendo que no me iba a mover de la barra decidió explorar nuevos horizontes.
A las dos horas me empezaba a aburrir el sitio, la música era buena pero me veía fuera de lugar, de camino al baño coincidí con un tipo bastante morboso, fuimos a otra zona más apartada y echamos un polvo, habría como 20 tíos follando, cuando alguno se acercaba a tocarnos, él los apartaba. Fue un sexo muy táctil, muy de besos, tocarnos, en cuanto se corrió me largué, en el vestuario coincidimos, nos sonreímos y a la una dejé Lab.
No descarto volver en algún momento, pero tengo la sensación que es una etapa vivida y ya no me resulta atractivo este tipo de escenarios.
De regreso a casa me encontré con Inés, acaba de llegar del dentista, le habían puesto un protector porque se está comiendo los dientes por stress. Esta semana, todas las noches, se sentaba mientras estudiaba, para contarme su vida. Entre los truños que me comí sobre su idea de encontrar al hombre ideal, me dijo que era incapaz de mamarla, lo había intentado tres veces pero le daba asco: entendí muchas cosas.
El jueves me fui al Mobel Olfen, es un bar en Kreuzberg, punto de encuentro gay dicho día. Llegué a las 21:30, estaba bastante lleno, mucha gente hablando español, me pedí una cerveza y me senté en una banqueta, la gente tenía demasiada pose o eran tímidos, tuve la sensación de estar en Madrid. Un tipo se me quedó mirando y empezó a hablarme en alemán, resulto ser un español de Valladolid que llevaba seis años en Berlín, me contó que quería mudarse a Munich pero primero tendría que buscar un novio allí porque era incapaz de vivir sin novio. Era el típico que está hablándote pero no deja de mirar a los tíos de alrededor. De toda la conversación me llamo la atención que cuando regresaba a España se sentía un bicho raro, que incluso intentó volver pero al final tuvo que regresar a Berlín.
El miércoles regresó Peter a casa, se marcharía otra vez el sábado, el jueves se fue de fiesta a Laboratory regresó el viernes a las 19. Me contó que sería incapaz de recordar el número de tíos que le habían follado entre la Lab y el chill de después (vaya familia la hermana no la chupa y él no la suelta) se había puesto fino de Mefe. Lo sorprendente es que llegó a casa, cambió los supensorios y me dijo que se iba otra vez a Lab, el sábado era la fiesta Snax y estaba lleno de extranjeros.
Estuvimos esperando en la cola como 30 minutos hasta que a las 22 nos dejaron pasar. Los viernes es el día que te dan dos por uno al pedir bebida, es manera de que invites a alguien. Peter desapareció al minuto uno, debo reconocer que tiene un culo espectacular, que debe albergar toda clase de microorganismos de todas las nacionalidades. No le volví a ver en toda la noche.
Lo que siempre más me gustó de Lab, además del espacio, es la música, la última vez que estuve solo bebí cerveza y escuché música. Había un par de tíos mayores que recordaba desde la primera vez que estuve hace como casi dos años, uno de ellos se sienta en los urinarios y espera que le mees. En la barra se me acercó un tipo de Viena, muy morboso, nos empezamos a besar y observé que tenía un pircing en el capullo, me dijo que era muy pasivo y que le encantaba el fisting, viendo que no me iba a mover de la barra decidió explorar nuevos horizontes.
A las dos horas me empezaba a aburrir el sitio, la música era buena pero me veía fuera de lugar, de camino al baño coincidí con un tipo bastante morboso, fuimos a otra zona más apartada y echamos un polvo, habría como 20 tíos follando, cuando alguno se acercaba a tocarnos, él los apartaba. Fue un sexo muy táctil, muy de besos, tocarnos, en cuanto se corrió me largué, en el vestuario coincidimos, nos sonreímos y a la una dejé Lab.
No descarto volver en algún momento, pero tengo la sensación que es una etapa vivida y ya no me resulta atractivo este tipo de escenarios.
viernes, 6 de noviembre de 2015
Tempelhof
El sábado por la mañana quedé en ir a pasear por Tempelhof con "Culebra", primero pasamos por un cajero para liquidar una factura de 50 euros que me llegó del Hospital por un par de muletas que me dieron y que no había pedido.
De camino al aeropuerto abandonado, cruzamos un parque con un mini zoológico, con curiosos animales como alpacas peruanas. El sitio era espectacular:Volspark Hasenheide.
Tempelhof es el antiguo aeropuerto de la Alemania del Oeste, fue construido por los nazis. El edificio de la terminal era el más grande del mundo hasta la construcción del Pentágono. Ahora sus pistas son usadas para patinar con cometas, tipo Kite-surf o hacer diferentes deporte. Es muy interesante el ambiente, en verano se llena de gente que acude por la noche a beber en las zonas verdes.
Mientras nos tomábamos un café, me contó como funciona las ayudas del Job Center (Inem español) que tienes que hacer para solicitarlas y de que tipo son, al parecer en Berlín mucha gente se lo monta así.
Tras el paseo, "Culebra" me dijo de ir a su casa, llegamos y me senté en el sofá, se puso al lado y se durmió, A la hora decidí que mejor era irme. En todo ese tiempo ni me tocó, es un tipo muy muy extraño.
El domingo me levanté pronto, la noche anterior me quedé tranquilo en casa, a las 13:00 cogí el tranvía que me llevaba a Berghain. Roman me dijo que no podía ponerme en su lista gratuita, pero al final no pagué. Estuve un rato en la barra, me invitó a una cerveza y me fui a Panorama.
Arriba estaba Sabrine, me sorprendió que me reconociera; menudo colocón llevaba la buena señora, también estaba Gunter el señor de 70 años. Todo era como siempre, buena música, buen ambiente. Conocí a un tipo de Palma de Mallorca que estaba de paso, llevaba 6 meses trabajando en el Norte de Alemania construyendo un barco de competición, viajaba con su furgoneta y de regreso a España había parado en Berlín con un compañero, el tipo era muy majo, me sorprendió que no tuviera problemas para entrar en Berghain; no daba para nada con el perfil, se lo comenté, le dije que disfrutara esa noche pues era un tipo muy afortunado: a esa hora no estaban dejando entrar a la mayoría de la gente. Me ofreció éxtasis y por supuesto, le dije, que lo estaba dejando.
Como a las 18 apareció Tor, estuvimos juntos casi toda la tarde, me produce mucha ternura, dice que es un caso perdido en el tema de los besos, en su opinión es imposible que pueda aprender a besar bien. Su marido trabaja en una de las barras, fuimos juntos a que me lo presentara; es un alemán muy atractivo, me invitó a un par de cervezas.
Tor me invitó a medio extasis, y por supuesto...esta vez fui débil y piqué, el ambiente era fantástico, me puse a bailar y cuando me quise dar cuenta Tor había desaparecido. Un tipo de Nueva Zelanda, se puso a bailar a mi lado, me encantaba como baila; está abriendo un negocio, un café en Berlín, me empezó a besar, bastante bien por cierto, otro tío se puso a bailar a mi lado y el Neo Zelandés desapareció. Empezaba a notarme muy cansado y muy muy hambriento, llevaba tres horas bailando sin parar, el efecto de la pastilla había desaparecido, fui al baño y me enrollé con un alemán, fuimos a una zona mas reservada, le dije que me apetecía bailar; no aguanté ni 10 minutos me despedí del chico y me fui.
Antes de coger a casa camino a casa me compre mi habitual perrito del puesto de la puerta de Berghain, es uno de mis momentos favoritos del domingo, llegué a casa sobre las 23, me acosté; dormí como 10 horas seguidas.
De camino al aeropuerto abandonado, cruzamos un parque con un mini zoológico, con curiosos animales como alpacas peruanas. El sitio era espectacular:Volspark Hasenheide.
Tempelhof es el antiguo aeropuerto de la Alemania del Oeste, fue construido por los nazis. El edificio de la terminal era el más grande del mundo hasta la construcción del Pentágono. Ahora sus pistas son usadas para patinar con cometas, tipo Kite-surf o hacer diferentes deporte. Es muy interesante el ambiente, en verano se llena de gente que acude por la noche a beber en las zonas verdes.
Mientras nos tomábamos un café, me contó como funciona las ayudas del Job Center (Inem español) que tienes que hacer para solicitarlas y de que tipo son, al parecer en Berlín mucha gente se lo monta así.
Tras el paseo, "Culebra" me dijo de ir a su casa, llegamos y me senté en el sofá, se puso al lado y se durmió, A la hora decidí que mejor era irme. En todo ese tiempo ni me tocó, es un tipo muy muy extraño.
El domingo me levanté pronto, la noche anterior me quedé tranquilo en casa, a las 13:00 cogí el tranvía que me llevaba a Berghain. Roman me dijo que no podía ponerme en su lista gratuita, pero al final no pagué. Estuve un rato en la barra, me invitó a una cerveza y me fui a Panorama.
Arriba estaba Sabrine, me sorprendió que me reconociera; menudo colocón llevaba la buena señora, también estaba Gunter el señor de 70 años. Todo era como siempre, buena música, buen ambiente. Conocí a un tipo de Palma de Mallorca que estaba de paso, llevaba 6 meses trabajando en el Norte de Alemania construyendo un barco de competición, viajaba con su furgoneta y de regreso a España había parado en Berlín con un compañero, el tipo era muy majo, me sorprendió que no tuviera problemas para entrar en Berghain; no daba para nada con el perfil, se lo comenté, le dije que disfrutara esa noche pues era un tipo muy afortunado: a esa hora no estaban dejando entrar a la mayoría de la gente. Me ofreció éxtasis y por supuesto, le dije, que lo estaba dejando.
Como a las 18 apareció Tor, estuvimos juntos casi toda la tarde, me produce mucha ternura, dice que es un caso perdido en el tema de los besos, en su opinión es imposible que pueda aprender a besar bien. Su marido trabaja en una de las barras, fuimos juntos a que me lo presentara; es un alemán muy atractivo, me invitó a un par de cervezas.
Tor me invitó a medio extasis, y por supuesto...esta vez fui débil y piqué, el ambiente era fantástico, me puse a bailar y cuando me quise dar cuenta Tor había desaparecido. Un tipo de Nueva Zelanda, se puso a bailar a mi lado, me encantaba como baila; está abriendo un negocio, un café en Berlín, me empezó a besar, bastante bien por cierto, otro tío se puso a bailar a mi lado y el Neo Zelandés desapareció. Empezaba a notarme muy cansado y muy muy hambriento, llevaba tres horas bailando sin parar, el efecto de la pastilla había desaparecido, fui al baño y me enrollé con un alemán, fuimos a una zona mas reservada, le dije que me apetecía bailar; no aguanté ni 10 minutos me despedí del chico y me fui.
Antes de coger a casa camino a casa me compre mi habitual perrito del puesto de la puerta de Berghain, es uno de mis momentos favoritos del domingo, llegué a casa sobre las 23, me acosté; dormí como 10 horas seguidas.
lunes, 2 de noviembre de 2015
Naked Boys Reading
Empiezo la semana, el lunes tengo una resonancia a las 20, "Culebra" se ofrece a acompañarme, pero primero debo pasar por su casa a recogerle. Vive en Neukölln, barrio que hace unos años no quería vivir nadie y ahora está de moda. Tiene un casa preciosa, una sola habitación, una cocina muy agradable y un fantástico salón presidido por un mueble del tamaño de una cámara frigorífica donde habitan sus dos serpientes. En ningún momento me pude sentir cómodo y menos, cuando me dijo que guardaba las mudas de piel de sus serpientes, me las enseñó para ver la dimensión del bicho, un metro y medio
Esta semana tuve bastante actividad sexual, primero quedé con el tipo que me vino a visitar al hospital, fui a su casa en Friedrichshain, vive en un apartamento muy acogedor, sin "animales". El sexo fue muy.... alemán: besos que no acaban de convencerme y mucho silencio. No tenía muy claro si había disfrutado, como no verbalizan nada, por Scruff me dijo que había disfrutado y que le gustaría repetir.
Los otros dos encuentros fueron parecidos, tipos que vinieron a casa y más de lo mismo mucho silencio follando y besos "alemanes". Los tres tenían unas trancas tremendas, pero el último era una cosa descomunal, un tipo de Frankfurt que habla español y viene algunos fines de semana a Berlín a su apartamento.
El jueves por la noche, había quedado con culebra para ir a una fiesta en Schwuz, cuando regresé de clase me dijo que estaba cansado y no pensaba ir. Recordé que un tipo de Scruff , un inglés que lleva tres años aquí, Graeme, me dijo de ir un jueves al Mobël Olfen, un bar de Kreuzberg, le vi conectado y le escribí, me respondió que esa noche había un espectáculo titulado Naked Boys Reading en un local llamado Monster Ronson,s. Allí que me planté, a las 20 estaba en la cola.
El publico era gente de todas los países, mucho gay y bastantes chicas. Me encontré con Román el camarero de Berghain. El espectáculo fue presentado por dos drags y constaba de 6 textos leidos por chicos menores de 30 años desnudos, todo en inglés salvo una de las historias en alemán, no me pareció muy entretenido. En la pausa se me acercó un periodista que estaba trabajando, me dijo que quería conocerme, se llama Gerd, todo un personaje, me invitó a una cerveza y a una fiesta que tiene el sábado 6 de Noviembre: 800 personas, música en directo y DJ, insistía que después nos fuéramos al Móbel Olfen.
Cuando terminó el espectáculo me enrollé con Graeme, llevábamos meses hablando por Scruff, desde la última vez que estuve en Berlín allá por Julio, la verdad, que hubo bastante química y besaba de lujo.
A las 00 me marché, en el tranvía (10) me encontré con Roman, vive cerca de mi casa, me invitó a ir a una historia que tiene el próximo jueves de relajación grupal, o eso le entendí. Su historía personal es muy interesante, siempre vivió en la Alemania del este, madre judía alemana y padre musulmán ruso que no conoció hasta los 37 años. Cuando le pregunté como fue su niñez en el Este, me dijo: "feliz, porque no teníamos nada para compararnos".
Nos despedimos con la intención de vernos el domingo en Berghain.
Esta semana tuve bastante actividad sexual, primero quedé con el tipo que me vino a visitar al hospital, fui a su casa en Friedrichshain, vive en un apartamento muy acogedor, sin "animales". El sexo fue muy.... alemán: besos que no acaban de convencerme y mucho silencio. No tenía muy claro si había disfrutado, como no verbalizan nada, por Scruff me dijo que había disfrutado y que le gustaría repetir.
Los otros dos encuentros fueron parecidos, tipos que vinieron a casa y más de lo mismo mucho silencio follando y besos "alemanes". Los tres tenían unas trancas tremendas, pero el último era una cosa descomunal, un tipo de Frankfurt que habla español y viene algunos fines de semana a Berlín a su apartamento.
El jueves por la noche, había quedado con culebra para ir a una fiesta en Schwuz, cuando regresé de clase me dijo que estaba cansado y no pensaba ir. Recordé que un tipo de Scruff , un inglés que lleva tres años aquí, Graeme, me dijo de ir un jueves al Mobël Olfen, un bar de Kreuzberg, le vi conectado y le escribí, me respondió que esa noche había un espectáculo titulado Naked Boys Reading en un local llamado Monster Ronson,s. Allí que me planté, a las 20 estaba en la cola.
El publico era gente de todas los países, mucho gay y bastantes chicas. Me encontré con Román el camarero de Berghain. El espectáculo fue presentado por dos drags y constaba de 6 textos leidos por chicos menores de 30 años desnudos, todo en inglés salvo una de las historias en alemán, no me pareció muy entretenido. En la pausa se me acercó un periodista que estaba trabajando, me dijo que quería conocerme, se llama Gerd, todo un personaje, me invitó a una cerveza y a una fiesta que tiene el sábado 6 de Noviembre: 800 personas, música en directo y DJ, insistía que después nos fuéramos al Móbel Olfen.
Cuando terminó el espectáculo me enrollé con Graeme, llevábamos meses hablando por Scruff, desde la última vez que estuve en Berlín allá por Julio, la verdad, que hubo bastante química y besaba de lujo.
A las 00 me marché, en el tranvía (10) me encontré con Roman, vive cerca de mi casa, me invitó a ir a una historia que tiene el próximo jueves de relajación grupal, o eso le entendí. Su historía personal es muy interesante, siempre vivió en la Alemania del este, madre judía alemana y padre musulmán ruso que no conoció hasta los 37 años. Cuando le pregunté como fue su niñez en el Este, me dijo: "feliz, porque no teníamos nada para compararnos".
Nos despedimos con la intención de vernos el domingo en Berghain.
domingo, 1 de noviembre de 2015
La recuperación
La primera semana tras abandonar hice vida bastante tranquila, todavía vivía con un poco de miedo a tener una recaída. "Culebra" me consiguió una cita con su Ortopeda y también me acompañó. La Doctora me mandó una resonancia y rehabilitación con un osteopata. "Culebra" se encargó de llamar para realizar todos lo trámites y citas. Le pregunté, por qué hacía todo ésto, si buscaba una relación conmigo, la respuesta fue: "no te conozco, no se si podemos ser novios".
Esa semana fui a clase, estuve en casa estudiando y viendo Orange is the New Black . El sábado me fui a dar un paseo por Treptower Park, hacía un día de Otoño espectacular. El parque es increíble, a destacar el monumento a los soldados de guerra soviético. Estuve caminando un par de horas, me tomé una cerveza con un perrito (wurst) y regresé a casa agotado.
Al llegar a casa estaba Ines, dos amigos de su hermano habían venido a visitarla, cuando regresé del hospital el martes, me la encontré demacrada, llevaba dos días sin ir a trabajar, sin dormir y sin comer, el fin de semana antes de mi ingreso en el hospital estuvo con un tío que la folló de lo lindo, él pasó de llamarla después y ella enloqueció, su hermano ya me avisó que Ines estaba un poco desequilibrada, se quedó corto.
Estaba un poco triste, aún de bajón, me planteaba si Berlín era mi sitio. R el camarero de Berghain, me escribió por Scruff para interesarse por mi salud, me invitó a ir al día siguiente a la disco y disfrutar de la música sin hacer muchos esfuerzos,quedamos que me pondría en lista y al día siguiente le avisaría si iba.
El domingo decidí que ir a Berghain me vendría muy bien, a las 12 estaba en la puerta, entre sin pagar y me dirigí al Fassandebar, la barra principal donde trabaja R, allí estuve hasta la una tomando cervezas hasta que R dejó su turno. Después me subí a Panorama. Buahhhh la música era espectacular, la gente estupenda, me puse a bailar suave. Un tipo, que se le había ido la mano con las drogas se quedo desnudo y empezó a golpear su espalda contra la pared, una chica alemana me preguntó si debíamos avisar a los camareros, así es como conocí a Sabrine.
Sabrine conocía a todo el mundo, estaba con su novia, me presento a más de 20 personas, al lado nuestro estaba bailando el famoso señor de 70 años (Günter Anton Krabennhoft), todo el mundo le saludaba, es una institución, me sonrió y estuvimos un rato bailando juntos.
Me enrollé con un tipo bastante atractivo, me sorprendió que besaba muy bien, cuando me dijo que era brasileño pero vivía en Munich, lo entendí todo, insinuó que a las 21 tenía que coger el avión, capte la indirecta y nos dirigimos al cuarto oscuro de la planta de abajo. Echamos un polvo a ritmo de Techno duro mientras la luz intermitente se filtraba por la rejillas de la parte inferior de la pared, fue una situación muy morbosa. Al terminar, se quedó bailando abajo, no le volví a ver.
En Panorama seguí bailando con Sabrina y toda la gente que me presentaba: personas de todos los lugares del mundo, muchas de las chicas, muy guapas, estaban bailando en ropa interior, la música era espectacular, la energía increíble... No quise forzar mucho y a las 17 decidí regresar a casa, me despedí de Sabrina pidiéndola su FB, en la cola del ropero coincidí con Gunter , nos despedimos hasta el próximo domingo. Afuera había una cola importante, a la mayoría de la gente ya lo na dejaban entrar. Regresé a casa con bastante energía.
Esa semana fui a clase, estuve en casa estudiando y viendo Orange is the New Black . El sábado me fui a dar un paseo por Treptower Park, hacía un día de Otoño espectacular. El parque es increíble, a destacar el monumento a los soldados de guerra soviético. Estuve caminando un par de horas, me tomé una cerveza con un perrito (wurst) y regresé a casa agotado.
Al llegar a casa estaba Ines, dos amigos de su hermano habían venido a visitarla, cuando regresé del hospital el martes, me la encontré demacrada, llevaba dos días sin ir a trabajar, sin dormir y sin comer, el fin de semana antes de mi ingreso en el hospital estuvo con un tío que la folló de lo lindo, él pasó de llamarla después y ella enloqueció, su hermano ya me avisó que Ines estaba un poco desequilibrada, se quedó corto.
Estaba un poco triste, aún de bajón, me planteaba si Berlín era mi sitio. R el camarero de Berghain, me escribió por Scruff para interesarse por mi salud, me invitó a ir al día siguiente a la disco y disfrutar de la música sin hacer muchos esfuerzos,quedamos que me pondría en lista y al día siguiente le avisaría si iba.
El domingo decidí que ir a Berghain me vendría muy bien, a las 12 estaba en la puerta, entre sin pagar y me dirigí al Fassandebar, la barra principal donde trabaja R, allí estuve hasta la una tomando cervezas hasta que R dejó su turno. Después me subí a Panorama. Buahhhh la música era espectacular, la gente estupenda, me puse a bailar suave. Un tipo, que se le había ido la mano con las drogas se quedo desnudo y empezó a golpear su espalda contra la pared, una chica alemana me preguntó si debíamos avisar a los camareros, así es como conocí a Sabrine.
Sabrine conocía a todo el mundo, estaba con su novia, me presento a más de 20 personas, al lado nuestro estaba bailando el famoso señor de 70 años (Günter Anton Krabennhoft), todo el mundo le saludaba, es una institución, me sonrió y estuvimos un rato bailando juntos.
Me enrollé con un tipo bastante atractivo, me sorprendió que besaba muy bien, cuando me dijo que era brasileño pero vivía en Munich, lo entendí todo, insinuó que a las 21 tenía que coger el avión, capte la indirecta y nos dirigimos al cuarto oscuro de la planta de abajo. Echamos un polvo a ritmo de Techno duro mientras la luz intermitente se filtraba por la rejillas de la parte inferior de la pared, fue una situación muy morbosa. Al terminar, se quedó bailando abajo, no le volví a ver.
En Panorama seguí bailando con Sabrina y toda la gente que me presentaba: personas de todos los lugares del mundo, muchas de las chicas, muy guapas, estaban bailando en ropa interior, la música era espectacular, la energía increíble... No quise forzar mucho y a las 17 decidí regresar a casa, me despedí de Sabrina pidiéndola su FB, en la cola del ropero coincidí con Gunter , nos despedimos hasta el próximo domingo. Afuera había una cola importante, a la mayoría de la gente ya lo na dejaban entrar. Regresé a casa con bastante energía.
Der Rücken II
Empecé con el quiropráctico, un tipo francés muy majo, las dos primeras sesiones noté una mejoría increíble, pero a la tercera todo fue a peor, tanto, que él me recomendó llamar a una ambulancia para que me ingresaran. A los pocos días, totalmente limitado, me puse en contacto con una amiga de Barbi que conocí en Julio: María, una chica colombiana que está haciendo el MIR de traumatología; fui una tarde que estaba ella en urgencias y me dejaron ingresado.
La primera noche, me metieron en una habitación con dos señores bastantes mayores, uno completamente limitado que me regaló pan seco y gominolas y otro con un mal genio de tres pares de cojones, por la mañana sin apenas haber dormido por el dolor, desayuné con el primero, me sorprendía que ningún familiar estuviera con el, cuando me ofrecía a ayudarle, me decía que el vivía solo y se apañaba.
Antes de que el Doctor hiciera la ronda, el viejo de mal carácter se puso a gritar al otro y le montó un pollo de narices, cuando mi médico terminó de examinarme le pedí que me cambiara de habitación, me mandó a una para compartir con un español: así fue como, conocí a Jesús: concejal del ayuntamiento de Alcorcón de un partido de nueva formación que estando de vacaciones en Berlín con su esposa, Montse, se quedó inmóvil por una hernia lumbar. Llevaba varios días hospitalizados a la espera que la medicación le hiciera efecto para poder regresara a España, en caso contrario le harían una intervención.
Estuve una semana en el Hospital, hasta el tercer día no pude dormir sin dolores y empezar a caminar mas erguido, me decían que me tenían que poner una infiltración con una tomografía pero no había hueco, esto un miércoles, el viernes desesperado porque sabía que me tendría que esperar hasta la semana siguiente para realizar el tratamiento, cuando llegó la cena (pan y queso) me puse a llorar, no era por dolor era porque empezaba a creer que no me quedaría otra que regresar a España.
De esa semana lo más destacable, además de la amistad con mis compatriotas fue conocer a un tipo que le bauticé con el nombre de "Culebra". Le conocí por Scruff, se ofreció a ir a visitarme al Hospital y así lo hizo llevándonos hamburguesas a mi y a Jesús, el tipo era/es encantador, habló con los médicos, me dijo que el había sufrido un problema parecido y me ofreció a ir a su médico..... Increíble su generosidad hacia un desconocido. Le comenté que estaba pensando regresar a España si no mejoraba y me dijo que no entendía, que debía buscar una solución aquí, incluso se ofreció a cuidarme en su casa, pero.... tiene como mascota dos serpientes una muy jovencita y otra de un metro y medio; literalmente, me cagué vivo, ¿como alguien, puede convivir con semejante animal? me preguntaba: si alguien puede estar equilibrado teniendo una serpiente de esas dimensiones en su casa.
Jesús y Montse se reían con la situación. "Culebra" me ofreció terapias alternativas como ponerme unas babosas en la espalda. Un interno italiano que hablaba español llegó a nuestra habitación, "Culebra" se puso a hablar con él en alemán, antes de irse le dije que explicara le había dicho porque no me fiaba de un tipo que quería ponerme unas babosas en la espalda, mis amigos españoles no podían dejar de reír, pero no acabaron ahí las situaciones rocambolescas. Al día siguiente, "Culebra" vino a visitarme al mediodía, trajo las hamburguesas y se quedó hasta por la tarde, yo había olvidado que otro contacto de Scruff se ofreció a visitarme, así que coincidieron los dos, el momento fue un poco incómodo, lo resolví pidiendo a Montse que se llevara a "Culebra" a la cafetería.
La noche del lunes me hicieron la ansiada tomografía para inyectarme una infiltración en la articulación sacroiliaca, una prueba muy desagradable, en ese momento ya no tenía dolores y caminaba casi bien. Al día siguiente me dieron el alta.
La primera noche, me metieron en una habitación con dos señores bastantes mayores, uno completamente limitado que me regaló pan seco y gominolas y otro con un mal genio de tres pares de cojones, por la mañana sin apenas haber dormido por el dolor, desayuné con el primero, me sorprendía que ningún familiar estuviera con el, cuando me ofrecía a ayudarle, me decía que el vivía solo y se apañaba.
Antes de que el Doctor hiciera la ronda, el viejo de mal carácter se puso a gritar al otro y le montó un pollo de narices, cuando mi médico terminó de examinarme le pedí que me cambiara de habitación, me mandó a una para compartir con un español: así fue como, conocí a Jesús: concejal del ayuntamiento de Alcorcón de un partido de nueva formación que estando de vacaciones en Berlín con su esposa, Montse, se quedó inmóvil por una hernia lumbar. Llevaba varios días hospitalizados a la espera que la medicación le hiciera efecto para poder regresara a España, en caso contrario le harían una intervención.
Estuve una semana en el Hospital, hasta el tercer día no pude dormir sin dolores y empezar a caminar mas erguido, me decían que me tenían que poner una infiltración con una tomografía pero no había hueco, esto un miércoles, el viernes desesperado porque sabía que me tendría que esperar hasta la semana siguiente para realizar el tratamiento, cuando llegó la cena (pan y queso) me puse a llorar, no era por dolor era porque empezaba a creer que no me quedaría otra que regresar a España.
De esa semana lo más destacable, además de la amistad con mis compatriotas fue conocer a un tipo que le bauticé con el nombre de "Culebra". Le conocí por Scruff, se ofreció a ir a visitarme al Hospital y así lo hizo llevándonos hamburguesas a mi y a Jesús, el tipo era/es encantador, habló con los médicos, me dijo que el había sufrido un problema parecido y me ofreció a ir a su médico..... Increíble su generosidad hacia un desconocido. Le comenté que estaba pensando regresar a España si no mejoraba y me dijo que no entendía, que debía buscar una solución aquí, incluso se ofreció a cuidarme en su casa, pero.... tiene como mascota dos serpientes una muy jovencita y otra de un metro y medio; literalmente, me cagué vivo, ¿como alguien, puede convivir con semejante animal? me preguntaba: si alguien puede estar equilibrado teniendo una serpiente de esas dimensiones en su casa.
Jesús y Montse se reían con la situación. "Culebra" me ofreció terapias alternativas como ponerme unas babosas en la espalda. Un interno italiano que hablaba español llegó a nuestra habitación, "Culebra" se puso a hablar con él en alemán, antes de irse le dije que explicara le había dicho porque no me fiaba de un tipo que quería ponerme unas babosas en la espalda, mis amigos españoles no podían dejar de reír, pero no acabaron ahí las situaciones rocambolescas. Al día siguiente, "Culebra" vino a visitarme al mediodía, trajo las hamburguesas y se quedó hasta por la tarde, yo había olvidado que otro contacto de Scruff se ofreció a visitarme, así que coincidieron los dos, el momento fue un poco incómodo, lo resolví pidiendo a Montse que se llevara a "Culebra" a la cafetería.
La noche del lunes me hicieron la ansiada tomografía para inyectarme una infiltración en la articulación sacroiliaca, una prueba muy desagradable, en ese momento ya no tenía dolores y caminaba casi bien. Al día siguiente me dieron el alta.
domingo, 27 de septiembre de 2015
40 grados de separacion
En Alemania siempre lavamos la ropa a 40º. Es lo que soltó mi compañero de piso cuando intentaba enseñarme el funcionamiento de la lavadora (requiere ser ingeniero aeronáutico para comprenderla), yo le decía que me enseñara un programa para lavar la ropa en frío como solía hacer en mi casa, con cara de espanto me soltó que hay que lavarla con esa temperatura para matar los gérmenes.
Toma ya, te lo dice alguien que los fines de semana se va a Laboratory y se trajina a 30 tíos por noche, ahí no hay problemas de gérmenes; se los cepillara a 40 grados imagino.
No se si este tipo de incoherencias son típicas de un alemán, de un berlinés o bien de un gay con mucho tiempo y dinero, pero de estas ya he visto varias, se pasan el día fumando, tomando cervezas y bebiendo bebidas edulcoradas, comiendo a deshoras... eso si la carne tiene que del supermercado biológico, así como las legumbres, para luego cocinar con aceite de palma porque el de oliva es malo para guisar.
La botella de agua es personal e intransferible, yo bebo del grifo, les debo parecer un ruin insano, pero me la suda lo que piensen, me toca mucho las narices cuando te explican algo y parece que su manera de hacerlo es la correcta, ¿por qué? pues porque soy alemán y todo lo hago bien.
Aquí, los españoles no están del todo bien vistos, en una conversación con un tipo por el Scruff me dijo que los españoles no eramos empáticos, solo pensábamos en nosotros y no nos integrábamos en la cultura local. Mi compañero de piso me contó que si, que los españoles junto con los italianos tienen fama de solo pensar en la fiesta. Los berlineses se quejan mucho porque nos movemos mucho en las discotecas pero por otra parte desean acostarse con nosotros por nuestra buena fama como amantes: volvemos a la incoherencia.
En fin, como dice mi amiga Rita Peich que lleva mucho tiempo por estas tierras, en todas partes hay gente estupenda y gilipollas. Desde luego no hay que amilanarse, esta ciudad te exige que saques todo tu carácter.
Toma ya, te lo dice alguien que los fines de semana se va a Laboratory y se trajina a 30 tíos por noche, ahí no hay problemas de gérmenes; se los cepillara a 40 grados imagino.
No se si este tipo de incoherencias son típicas de un alemán, de un berlinés o bien de un gay con mucho tiempo y dinero, pero de estas ya he visto varias, se pasan el día fumando, tomando cervezas y bebiendo bebidas edulcoradas, comiendo a deshoras... eso si la carne tiene que del supermercado biológico, así como las legumbres, para luego cocinar con aceite de palma porque el de oliva es malo para guisar.
La botella de agua es personal e intransferible, yo bebo del grifo, les debo parecer un ruin insano, pero me la suda lo que piensen, me toca mucho las narices cuando te explican algo y parece que su manera de hacerlo es la correcta, ¿por qué? pues porque soy alemán y todo lo hago bien.
Aquí, los españoles no están del todo bien vistos, en una conversación con un tipo por el Scruff me dijo que los españoles no eramos empáticos, solo pensábamos en nosotros y no nos integrábamos en la cultura local. Mi compañero de piso me contó que si, que los españoles junto con los italianos tienen fama de solo pensar en la fiesta. Los berlineses se quejan mucho porque nos movemos mucho en las discotecas pero por otra parte desean acostarse con nosotros por nuestra buena fama como amantes: volvemos a la incoherencia.
En fin, como dice mi amiga Rita Peich que lleva mucho tiempo por estas tierras, en todas partes hay gente estupenda y gilipollas. Desde luego no hay que amilanarse, esta ciudad te exige que saques todo tu carácter.
sábado, 26 de septiembre de 2015
Der Rücken
"No hagas excesivos planes ni te crees expectativas porque no sabrás como te vas a sentir ni lo que lo te encontrarás".Ese consejo retumba en mi cabeza, palabras de mi amigo Manu cuando le comuniqué la decisión firme de irme a Berlín.
Hace dos semanas estaba en Berghain, era la segunda vez que iba, domingo por la tarde, quedé en encontrarme con unos amigos de Madrid que habían venido a pasar unos días. El viernes anterior estuve en la fiesta del Folsom en el KitKat, estuve solo y no pasó nada destacable fue una fiesta tremendamente aburrida, salvo que en la entrada la señora que controlaba la puerta me pedía 25 euros, dije que era muy caro para ser Berlín, yo vivía allí y me lo dejó en 10 euros.
Bailando en el Panorama, noté un pinchazo en la espalda, eran las 21, ni el viernes ni esa tarde me había excedido bailando pero decidí retirarme, llegué a casa a las 22 con molestias y me acosté pero apenas conseguí dormir tres horas.
El lunes sentí un dolor agudo en la zona glútea que me impedía caminar, pensé que era una contractura del piramidal, no le dí mucha importancia creía que con reposo y durmiendo se me pasaría, ahí empezó mi Odisea. Tras cuatro días sin dormir después de clase fui a un fisio cerca de mi escuela de alemán, me dijo que necesitaba la prescipción de un ortopeda para atenderme me mandó a uno cercano, el chico del mostrador me comunicó que no había citas hasta dentro de 3 semanas y que lo mejor era que me fuera a Urgencias, eso hice, fui a un Hospital cercano a casa, me inyectaron un antiinflamatorio y un análgesico.
Esa noche dormí mejor, pero seguía con las molestias, el fin de semana fue horroroso, mi compañero de piso me recomendó ir a su médico de cabecera, el lunes comenzó un periplo de tres médicos, dos fisios y ya me di cuenta que tenía un problema de hernia lumbar, apenas podía estar 5 minutos de pie ni caminar, no dormía más de dos horas porque me resultaba imposible encontrar una postura que me aliviara las molestias.
El mismo problema lo sufrí hace tres años, estuve seis meses cojo con un dolor insoportable hasta que un quiropráctico me lo solucionó. Decidí buscar un quiropráctico o un osteopata que me manipulara la espalda, la sorpresa fue que la mayoría no te daban cita antes de tres semanas.
Totalmente limitado, solo me puedo mover en bici y empiezo a plantearme si regresar a España y curarme, aquí no tengo familia y amigos que puedan estar un tiempo largo ayudándome. La situación te afecta animicamente, no sabes cuanto tiempo se puede prolongar y si compensa aguantar aquí.
El viernes conseguí una cita con un quiropráctico para el próximo martes, es la última oportunidad que me doy, si no empiezo a mejorar pronto regresaré a Madrid. Mi compañero de piso insiste que luche que no me rinda, que la ciudad me puede ofrecer cosas interesantes y muchas oportunidades en el futuro; no lo dudo, pero sin salud no existe.
Te da mucha rabia por lo bien que me encontraba, por el maravilloso tiempo que estaba haciendo que me permitía hacer muchas cosas, por la cantidad de planes que no se si llegaré a cumplir. Quizás peque de negativo, pero el haber vivido la misma situación tan prolongada en el tiempo no invita al optimismo.
El apoyo de tu familia y amigos a más de 1800 km es brutal: "si regresas te cuidaremos y te recibiremos con los brazos abiertos". Debo mencionar a Julio, que vino a pasar unos días de vacaciones desde Dubaí, su sentido del humor, su cariño y apoyo me ayudó mucho.
El tiempo me dará la respuesta a todo lo que estoy viviendo, si tengo que regresar no pasa nada y si lo supero me dará fortaleza y mucha seguridad en mi mismo.
Hace dos semanas estaba en Berghain, era la segunda vez que iba, domingo por la tarde, quedé en encontrarme con unos amigos de Madrid que habían venido a pasar unos días. El viernes anterior estuve en la fiesta del Folsom en el KitKat, estuve solo y no pasó nada destacable fue una fiesta tremendamente aburrida, salvo que en la entrada la señora que controlaba la puerta me pedía 25 euros, dije que era muy caro para ser Berlín, yo vivía allí y me lo dejó en 10 euros.
Bailando en el Panorama, noté un pinchazo en la espalda, eran las 21, ni el viernes ni esa tarde me había excedido bailando pero decidí retirarme, llegué a casa a las 22 con molestias y me acosté pero apenas conseguí dormir tres horas.
El lunes sentí un dolor agudo en la zona glútea que me impedía caminar, pensé que era una contractura del piramidal, no le dí mucha importancia creía que con reposo y durmiendo se me pasaría, ahí empezó mi Odisea. Tras cuatro días sin dormir después de clase fui a un fisio cerca de mi escuela de alemán, me dijo que necesitaba la prescipción de un ortopeda para atenderme me mandó a uno cercano, el chico del mostrador me comunicó que no había citas hasta dentro de 3 semanas y que lo mejor era que me fuera a Urgencias, eso hice, fui a un Hospital cercano a casa, me inyectaron un antiinflamatorio y un análgesico.
Esa noche dormí mejor, pero seguía con las molestias, el fin de semana fue horroroso, mi compañero de piso me recomendó ir a su médico de cabecera, el lunes comenzó un periplo de tres médicos, dos fisios y ya me di cuenta que tenía un problema de hernia lumbar, apenas podía estar 5 minutos de pie ni caminar, no dormía más de dos horas porque me resultaba imposible encontrar una postura que me aliviara las molestias.
El mismo problema lo sufrí hace tres años, estuve seis meses cojo con un dolor insoportable hasta que un quiropráctico me lo solucionó. Decidí buscar un quiropráctico o un osteopata que me manipulara la espalda, la sorpresa fue que la mayoría no te daban cita antes de tres semanas.
Totalmente limitado, solo me puedo mover en bici y empiezo a plantearme si regresar a España y curarme, aquí no tengo familia y amigos que puedan estar un tiempo largo ayudándome. La situación te afecta animicamente, no sabes cuanto tiempo se puede prolongar y si compensa aguantar aquí.
El viernes conseguí una cita con un quiropráctico para el próximo martes, es la última oportunidad que me doy, si no empiezo a mejorar pronto regresaré a Madrid. Mi compañero de piso insiste que luche que no me rinda, que la ciudad me puede ofrecer cosas interesantes y muchas oportunidades en el futuro; no lo dudo, pero sin salud no existe.
Te da mucha rabia por lo bien que me encontraba, por el maravilloso tiempo que estaba haciendo que me permitía hacer muchas cosas, por la cantidad de planes que no se si llegaré a cumplir. Quizás peque de negativo, pero el haber vivido la misma situación tan prolongada en el tiempo no invita al optimismo.
El apoyo de tu familia y amigos a más de 1800 km es brutal: "si regresas te cuidaremos y te recibiremos con los brazos abiertos". Debo mencionar a Julio, que vino a pasar unos días de vacaciones desde Dubaí, su sentido del humor, su cariño y apoyo me ayudó mucho.
El tiempo me dará la respuesta a todo lo que estoy viviendo, si tengo que regresar no pasa nada y si lo supero me dará fortaleza y mucha seguridad en mi mismo.
Berghain
Mucho hay escrito sobre la famosa discoteca y no voy a contar nada nuevo, la primera vez que conseguí entrar fue en Marzo del año pasado, tres meses antes me echaron para atrás. Berghain es conocida como la Catedral de la música electrónica, es cierto, que al entrar su oscuridad y la altura de sus techos te da la sensación de estar en un templo sagrado. La primera vez que estuve me pareció increíble
Era domingo, la noche anterior no fui a la fiesta del Coctail D,amore, estaba completamente muerto después de 11 horas bailando en Kitkat. Había dormido muy bien esa noche, acompañé a mi compañera de piso a la pastelería del barrio para comprar algo para desayunar, hacía un día de perros, no paraba de llover, Ella me comento que podría ser interesante ir a las 16 a Berghain, pegué un bote, me dijo que preguntaría a Marcus para ver si nos podía poner en la guess list.
En casa, era la 13:00 cuando recibí un whats app de Gabriel, se habían ido directamente desde la fiesta de Coctail D,amore a Berghain, me pedían que fuera. Mi compañera de piso se rajó y me dijo que no podían meternos en lista. Otra vez tuve suerte, un contacto de Scruff con el que llevaba toda la mañana hablando me suelta que esta trabajando en Berghain y porque no iba. Me puso en su lista personal: R from the Fassandenbar.
A las 14, afrontaba el camino que lleva a Berghain, el primer portero me dejo pasar y en la taquilla me decían que no estaba en lista, le dije que su compañero me dijo que si, a regañadientes conseguí entrar sin pagar. Lo primero que hice fue dirigirme a la barra principal para saludar a R y darle las gracias, el tipo era todo un encanto me dijo que fuera a bailar y que cuando quisiera beber algo fuera a su barra, toma!!!!!
En la parte de abajo esta la pista principal, donde pinchan música techno y en la planta de arriba es el Panorama Bar, pinchan música House, es mi zona favorita, nada más aterrizar se puso un chico rubito a mirarme y bailar cerca de mi, como a la hora (aquí las cosas van a fuego lento) empezamos a hablar, se llamaba Thor era Noruego, estaba casado y lo que más ternura me produjo es que me dijo que era consciente que besaba fatal y que para muchos resultaba excesivamente pasivo. Ese arrebato de sinceridad, me encanto, pero era cierto besaba como el culo y era como una escoba, aun así estuve mucho tiempo con él, me invitó a medio éxtasis en el baño y con el tiempo nos separamos.
Tras cinco horas bailando conocí a Mario, chico bajito berlinés que hablaba algo de español porque trabajo en Ibiza, tuvimos mucha química, estuvimos besándonos y bailando. Los besos eran muy buenos, salvo por la particularidad que le gustaba insuflar aire: no me disgusta el asunto pero cuando se convierte en algo continuo cansa.
Eran las 20 horas cuando le dije que ya me iba a casa, me dijo que esperara un momento, fuimos a hablar, me contó que no necesitaba trabajar y lo más interesante es que me insistió en la necesidad de aprender alemán o estaría fuera de muchos círculos, me recomendó echarme un novio, bromeé diciendo que acaba de conocer a uno.
En el ropero un tipo de Canadá empezó a hablar conmigo, salimos juntos de Berghain, compré un perrito en el puesto de fuera por 4 euros, me supo a gloria, en la estación tomamos caminos diferentes quedamos en vernos el viernes en Kitkat para la fiesta del Folsom (Revolver) y me plantó un beso, muy bueno por cierto.
De camino a casa, pensé en las palabras de Mario, no quiero presionarme, cuando lo haces te bloqueas y es imposible aprender, todavía no se nada, no se si quiero vivir aquí, regresar, irme a otro sitio, necesito que todo fluya.
De Berghain diré, que la recordaba más grande, aunque sigue siendo un espacio único ya no me resulta tan impresionante.
Era domingo, la noche anterior no fui a la fiesta del Coctail D,amore, estaba completamente muerto después de 11 horas bailando en Kitkat. Había dormido muy bien esa noche, acompañé a mi compañera de piso a la pastelería del barrio para comprar algo para desayunar, hacía un día de perros, no paraba de llover, Ella me comento que podría ser interesante ir a las 16 a Berghain, pegué un bote, me dijo que preguntaría a Marcus para ver si nos podía poner en la guess list.
En casa, era la 13:00 cuando recibí un whats app de Gabriel, se habían ido directamente desde la fiesta de Coctail D,amore a Berghain, me pedían que fuera. Mi compañera de piso se rajó y me dijo que no podían meternos en lista. Otra vez tuve suerte, un contacto de Scruff con el que llevaba toda la mañana hablando me suelta que esta trabajando en Berghain y porque no iba. Me puso en su lista personal: R from the Fassandenbar.
A las 14, afrontaba el camino que lleva a Berghain, el primer portero me dejo pasar y en la taquilla me decían que no estaba en lista, le dije que su compañero me dijo que si, a regañadientes conseguí entrar sin pagar. Lo primero que hice fue dirigirme a la barra principal para saludar a R y darle las gracias, el tipo era todo un encanto me dijo que fuera a bailar y que cuando quisiera beber algo fuera a su barra, toma!!!!!
En la parte de abajo esta la pista principal, donde pinchan música techno y en la planta de arriba es el Panorama Bar, pinchan música House, es mi zona favorita, nada más aterrizar se puso un chico rubito a mirarme y bailar cerca de mi, como a la hora (aquí las cosas van a fuego lento) empezamos a hablar, se llamaba Thor era Noruego, estaba casado y lo que más ternura me produjo es que me dijo que era consciente que besaba fatal y que para muchos resultaba excesivamente pasivo. Ese arrebato de sinceridad, me encanto, pero era cierto besaba como el culo y era como una escoba, aun así estuve mucho tiempo con él, me invitó a medio éxtasis en el baño y con el tiempo nos separamos.
Tras cinco horas bailando conocí a Mario, chico bajito berlinés que hablaba algo de español porque trabajo en Ibiza, tuvimos mucha química, estuvimos besándonos y bailando. Los besos eran muy buenos, salvo por la particularidad que le gustaba insuflar aire: no me disgusta el asunto pero cuando se convierte en algo continuo cansa.
Eran las 20 horas cuando le dije que ya me iba a casa, me dijo que esperara un momento, fuimos a hablar, me contó que no necesitaba trabajar y lo más interesante es que me insistió en la necesidad de aprender alemán o estaría fuera de muchos círculos, me recomendó echarme un novio, bromeé diciendo que acaba de conocer a uno.
En el ropero un tipo de Canadá empezó a hablar conmigo, salimos juntos de Berghain, compré un perrito en el puesto de fuera por 4 euros, me supo a gloria, en la estación tomamos caminos diferentes quedamos en vernos el viernes en Kitkat para la fiesta del Folsom (Revolver) y me plantó un beso, muy bueno por cierto.
De camino a casa, pensé en las palabras de Mario, no quiero presionarme, cuando lo haces te bloqueas y es imposible aprender, todavía no se nada, no se si quiero vivir aquí, regresar, irme a otro sitio, necesito que todo fluya.
De Berghain diré, que la recordaba más grande, aunque sigue siendo un espacio único ya no me resulta tan impresionante.
jueves, 10 de septiembre de 2015
Kit-Kat
Este post no tendrá fotos, ni aquellos que hablen de los clubes de Berlín. Las fotos están prohibidas en su interior y reconozco que es algo que me gusta, lo que pase, debe quedar en tu memoria no en la de tu teléfono.
Todavía no ha cumplido un año desde la primera vez que visité el Kitkat, esa noche me quedé impresionado: camareras con el coño al aire, gente de todas las edades, razas y condiciones, musculados, obesos, desnudos, disfrazados..... pero lo que más me llamó la atención, fue ver en la pista dos tipos mamándosela, a nadie le sorprendía, salvo a mi. Me sentí muy provinciano
.
El miércoles pasado cuando llegué a mi casa, estaba un amigo de Ines y Peter; Marcus, los chicos le habían comentado que quería ir a la fiesta del Gegen en el kitkat ese viernes, se ofreció a ponerme en la lista de invitados, me lo confirmaría el viernes por la mañana por Scruff (apps de contactos).
Así fue, el viernes recibí un mensaje diciéndome que estaba incluido en la lista de Fabio, que fuera antes de las 00 porque se formaría cola. A las 00 como un clavo estaba en la puerta, dije el nombre de la lista me pusieron en la muñeca un sello enorme y para dentro. En el ropero, gratuito, me cambié por unos pantalones cortos y me quedé en camiseta de tirantes.
Marcus me dijo que llegaría tarde y también me escribió Gabriel, un amigo griego residente en Noruega que iría con otro amigo de Estocolmo, ambos pasarían el fin de semana en Berlín. Al principio estuve solo, la música era fantástica y no había tanta gente "disfrazada" como suele haber los sábados noche. Como veía que el tema prometía me tomé medio éxtasis que me traje de Madrid. En el baño apareció Marcus, me dio popper y bailé con él, le dí un beso sin intención, pero no le hizo mucha gracia, le dije que el popper me da por besar y él se hizo un poco "la digna", un poco extraño todo porque no había parado de mandarme fotos suyas desnudo, no le dí importancia al asunto, besaba bastante mal.
En la pista del sótano había un DJ vestido de mujer pinchando una sesión House muy buena, me puse a bailar y vi como un chico rubio me miraba sonriendo, estuvimos bailando 30 minutos mirándonos, nos fuimos acercando poco a poco hasta que nos besamos, guauuu ese momento de seducción me volvió loco, besaba de lujo, era de Berlín. Tras un rato me dijo que prefería ir arriba, yo me quedé, cuando se fue me entró un chico brasileño, me besó pero no había química, le dije que prefería la música de arriba.
Serían las tres, me tomé la otra mitad de la pastilla de camino al baño (es mixto y da para escribir un post), en la cola, reconocí a una marica gritando como si fuera una mamma italiana, era Gabriel, nos abrazamos como si hubiéramos venido de la guerra, me llevó a donde estaba su amigo: peculiar donde los haya, un tipo mas bien obeso, vestía solamente un pantalón corto y como complemento llevaba en el cuello, una cadena, de las de atar maquinaria, con un candado.
En la pista principal estuve bailando y apareció el berlinés, hicimos la típica escenografía del kitkat: besos, magréos y me la chupo en la pista, nunca más le volví a ver.
La noche con Gabriel fue muy divertida, su amigo es un psiquiatra griego que trabaja para una unidad de drogodependencias en un hospital de Estocolmo, le pregunté si nosotros debíamos preocuparnos por nuestro consumo y contestó que no, así que decidí aceptar la invitación a mefe de Gabriel.
Tras 11 horas bailando sin parar y enrollarme con un par de tipos más, nada destacable; un italiano que hablaba español y un alemán muy soso, decidí irme a casa, llegué a las 12, Ines estaba en la terraza, estuve hablando un rato con ella, me tomé un café y me acosté.
Conclusión: La fiesta del Gegen estaba muy bien en cuanto a música, pero para vivir la verdadera esencia del Kitkat hay que ir un sábado.
Todavía no ha cumplido un año desde la primera vez que visité el Kitkat, esa noche me quedé impresionado: camareras con el coño al aire, gente de todas las edades, razas y condiciones, musculados, obesos, desnudos, disfrazados..... pero lo que más me llamó la atención, fue ver en la pista dos tipos mamándosela, a nadie le sorprendía, salvo a mi. Me sentí muy provinciano
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El miércoles pasado cuando llegué a mi casa, estaba un amigo de Ines y Peter; Marcus, los chicos le habían comentado que quería ir a la fiesta del Gegen en el kitkat ese viernes, se ofreció a ponerme en la lista de invitados, me lo confirmaría el viernes por la mañana por Scruff (apps de contactos).
Así fue, el viernes recibí un mensaje diciéndome que estaba incluido en la lista de Fabio, que fuera antes de las 00 porque se formaría cola. A las 00 como un clavo estaba en la puerta, dije el nombre de la lista me pusieron en la muñeca un sello enorme y para dentro. En el ropero, gratuito, me cambié por unos pantalones cortos y me quedé en camiseta de tirantes.
Marcus me dijo que llegaría tarde y también me escribió Gabriel, un amigo griego residente en Noruega que iría con otro amigo de Estocolmo, ambos pasarían el fin de semana en Berlín. Al principio estuve solo, la música era fantástica y no había tanta gente "disfrazada" como suele haber los sábados noche. Como veía que el tema prometía me tomé medio éxtasis que me traje de Madrid. En el baño apareció Marcus, me dio popper y bailé con él, le dí un beso sin intención, pero no le hizo mucha gracia, le dije que el popper me da por besar y él se hizo un poco "la digna", un poco extraño todo porque no había parado de mandarme fotos suyas desnudo, no le dí importancia al asunto, besaba bastante mal.
En la pista del sótano había un DJ vestido de mujer pinchando una sesión House muy buena, me puse a bailar y vi como un chico rubio me miraba sonriendo, estuvimos bailando 30 minutos mirándonos, nos fuimos acercando poco a poco hasta que nos besamos, guauuu ese momento de seducción me volvió loco, besaba de lujo, era de Berlín. Tras un rato me dijo que prefería ir arriba, yo me quedé, cuando se fue me entró un chico brasileño, me besó pero no había química, le dije que prefería la música de arriba.
Serían las tres, me tomé la otra mitad de la pastilla de camino al baño (es mixto y da para escribir un post), en la cola, reconocí a una marica gritando como si fuera una mamma italiana, era Gabriel, nos abrazamos como si hubiéramos venido de la guerra, me llevó a donde estaba su amigo: peculiar donde los haya, un tipo mas bien obeso, vestía solamente un pantalón corto y como complemento llevaba en el cuello, una cadena, de las de atar maquinaria, con un candado.
En la pista principal estuve bailando y apareció el berlinés, hicimos la típica escenografía del kitkat: besos, magréos y me la chupo en la pista, nunca más le volví a ver.
La noche con Gabriel fue muy divertida, su amigo es un psiquiatra griego que trabaja para una unidad de drogodependencias en un hospital de Estocolmo, le pregunté si nosotros debíamos preocuparnos por nuestro consumo y contestó que no, así que decidí aceptar la invitación a mefe de Gabriel.
Tras 11 horas bailando sin parar y enrollarme con un par de tipos más, nada destacable; un italiano que hablaba español y un alemán muy soso, decidí irme a casa, llegué a las 12, Ines estaba en la terraza, estuve hablando un rato con ella, me tomé un café y me acosté.
Conclusión: La fiesta del Gegen estaba muy bien en cuanto a música, pero para vivir la verdadera esencia del Kitkat hay que ir un sábado.
martes, 8 de septiembre de 2015
Das Haus
Soy un tipo con suerte, debo reconocerlo.
En Abril por Semana Santa fui a una fiesta en Bruselas, La Demance, allí conocí a un tipo de Frankfurt, Jörg, durante meses nos comunicamos por whats app, le conté que quería irme a Berlín y me puso en contacto con un amigo suyo que vive allí, Peter.
Desde el primer momento que hablé con Peter, pensé que estaba como una cabra, la primera foto que me enseño de su casa era una suya con el pecho al descubierto. Trabaja como auxiliar de vuelo en Lufthansa, ésto le impide estar mas de 10 días al mes. Al principio me pedía 450 euros por el alquiler de una habitación, le dije que solo podía pagar 400 y contestó ok. Me contó que su hermana, Ines, estaba viviendo temporalmente en la casa, le dije que inicialmente no me importaba, así tendría a alguien para ayudarme con los trámites iniciales. Quedamos que en Julio iría un fin de semana a ver la casa y decidiría.
Un viernes de mediados de Julio llegue a su casa, desde el primer momento tuvimos buen rollo, la casa era preciosa, dos habitaciones, un salón amplio, cocina y baño igual de amplios; la cocina tiene una terraza que da a un jardín de la comunidad. Situada en uno de los barrios de moda de Berlín: Prenzlauer Berg, hubiese preferido vivir en Kreuzberg, pero para empezar no estaba mal.
Ese día Peter me acompañó a mi academia de alemán: Tamden, a 20 minutos andando de mi casa, fuimos caminado atravesando el parque Ernst Thälmann Park, el monumento al señor que da nombre al parque ya me pareció fascinante, pura estética de la antigua Alemania del Este.
Peter, me sorprendió gratamente, me dijo que si me quedaba en su casa seríamos como una familia, que si necesitaba un escritorio para mi habitación me lo podía poner y que solo le pagase 350 euros. A mi, la verdad, toda esta generosidad de los desconocidos siempre me ha dado mal rollo, pero esta experiencia decidí vivirla sin complicaciones, probaría en esta casa (Ahlsbecker St) si no me va bien ya aparecería otro sitio.
Y aquí estoy, llegué el día 31 de Agosto sobre las 00 de la noche con un calor horroroso, me estaban esperando Peter e Ines, ambos muy cariñosos. El martes Peter me pidió mi pasaporte y mi partida de nacimiento, al día siguiente mientras dormía se fue a conseguir mi Anmeldung (es como el empadronamiento en España, sólo que aquí es necesario para abrir una cuenta bancaria, tener un número de teléfono o lo más importante para conseguir un puesto de trabajo), cuando desperté me lo dio. Era increíble, hay gente que tarda tiempo en conseguirlo, es necesario tener un contrato de alquiler y en muchas casas ya no admiten a mas gente registrada, así que a los dos días de llegar oficialmente residía en Berlín.
En Abril por Semana Santa fui a una fiesta en Bruselas, La Demance, allí conocí a un tipo de Frankfurt, Jörg, durante meses nos comunicamos por whats app, le conté que quería irme a Berlín y me puso en contacto con un amigo suyo que vive allí, Peter.
Desde el primer momento que hablé con Peter, pensé que estaba como una cabra, la primera foto que me enseño de su casa era una suya con el pecho al descubierto. Trabaja como auxiliar de vuelo en Lufthansa, ésto le impide estar mas de 10 días al mes. Al principio me pedía 450 euros por el alquiler de una habitación, le dije que solo podía pagar 400 y contestó ok. Me contó que su hermana, Ines, estaba viviendo temporalmente en la casa, le dije que inicialmente no me importaba, así tendría a alguien para ayudarme con los trámites iniciales. Quedamos que en Julio iría un fin de semana a ver la casa y decidiría.
Un viernes de mediados de Julio llegue a su casa, desde el primer momento tuvimos buen rollo, la casa era preciosa, dos habitaciones, un salón amplio, cocina y baño igual de amplios; la cocina tiene una terraza que da a un jardín de la comunidad. Situada en uno de los barrios de moda de Berlín: Prenzlauer Berg, hubiese preferido vivir en Kreuzberg, pero para empezar no estaba mal.
Ese día Peter me acompañó a mi academia de alemán: Tamden, a 20 minutos andando de mi casa, fuimos caminado atravesando el parque Ernst Thälmann Park, el monumento al señor que da nombre al parque ya me pareció fascinante, pura estética de la antigua Alemania del Este.
Peter, me sorprendió gratamente, me dijo que si me quedaba en su casa seríamos como una familia, que si necesitaba un escritorio para mi habitación me lo podía poner y que solo le pagase 350 euros. A mi, la verdad, toda esta generosidad de los desconocidos siempre me ha dado mal rollo, pero esta experiencia decidí vivirla sin complicaciones, probaría en esta casa (Ahlsbecker St) si no me va bien ya aparecería otro sitio.
Y aquí estoy, llegué el día 31 de Agosto sobre las 00 de la noche con un calor horroroso, me estaban esperando Peter e Ines, ambos muy cariñosos. El martes Peter me pidió mi pasaporte y mi partida de nacimiento, al día siguiente mientras dormía se fue a conseguir mi Anmeldung (es como el empadronamiento en España, sólo que aquí es necesario para abrir una cuenta bancaria, tener un número de teléfono o lo más importante para conseguir un puesto de trabajo), cuando desperté me lo dio. Era increíble, hay gente que tarda tiempo en conseguirlo, es necesario tener un contrato de alquiler y en muchas casas ya no admiten a mas gente registrada, así que a los dos días de llegar oficialmente residía en Berlín.
viernes, 4 de septiembre de 2015
First We take Madrid and the We take Berlín
Sabático: es una palabra de origen hebreo, significa que apartas tus responsabilidades por un tiempo para dedicarte a aquello que te apasiona.
La primera regla a la hora de escribir un Blog es hacerlo sobre algo que te genere pasión, en este momento es mi nueva vida.
Hace 6 meses decidí que dejaría mi trabajo y me iría a vivir a Berlín, desde que nací he vivido en Madrid, ha sido mi relación más larga: 40 años, romper fue difícil, durante meses mi entorno: compañeros de trabajo, amigos y familia me han expresado lo mucho que me iban a echar de menos.
¿Por qué Berlín? La verdad, que no tenia claro mi destino, pero Berlín era la ciudad donde me he sentido totalmente libre (más adelante en el post dedicado al Kit Kat lo explicaré), amo la música electrónica y las 5 veces que estuve anteriormente, regresé "tocado", así que, decidí, que allí comenzaría.
Había una serie de premisas claras, de toda esta experiencia tendría que aprender algo; alemán es el objetivo. Cada tres meses debería evaluar si cambiaba de ciudad, seguía en Berlín o regresaba a España. No habría grandes expectativas.
La creación de este Blog es para que la personas que me conocen puedan seguir mi evolución y si alguien ajeno a mi entorno, tropieza con él, espero que pueda sacar alguna información útil.
Mi compromiso, es hablar sin pudor de mis emociones.
La primera regla a la hora de escribir un Blog es hacerlo sobre algo que te genere pasión, en este momento es mi nueva vida.
Hace 6 meses decidí que dejaría mi trabajo y me iría a vivir a Berlín, desde que nací he vivido en Madrid, ha sido mi relación más larga: 40 años, romper fue difícil, durante meses mi entorno: compañeros de trabajo, amigos y familia me han expresado lo mucho que me iban a echar de menos.
¿Por qué Berlín? La verdad, que no tenia claro mi destino, pero Berlín era la ciudad donde me he sentido totalmente libre (más adelante en el post dedicado al Kit Kat lo explicaré), amo la música electrónica y las 5 veces que estuve anteriormente, regresé "tocado", así que, decidí, que allí comenzaría.
Había una serie de premisas claras, de toda esta experiencia tendría que aprender algo; alemán es el objetivo. Cada tres meses debería evaluar si cambiaba de ciudad, seguía en Berlín o regresaba a España. No habría grandes expectativas.
La creación de este Blog es para que la personas que me conocen puedan seguir mi evolución y si alguien ajeno a mi entorno, tropieza con él, espero que pueda sacar alguna información útil.
Mi compromiso, es hablar sin pudor de mis emociones.
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