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miércoles, 11 de mayo de 2016

Sisyphos

Son las 16:00 de la tarde del domingo, decido salir para conocer el club que todo el mundo de Berlín me recomienda: Sisyphos. Voy en bici, un trayecto de mas de 30 minutos.

Llego sobre las 17, no hay cola para entrar, el portero me pregunta si se donde voy, le contesto que al mejor sitio para estar el domingo en Berlín: ala pa dentro. Me encuentro con un espacio abierto increíble, un DJ pinchando House, todo el mundo como si estuviera en un festival, el ambiente fantástico. Hay una especie de playa con un lagito artificial.

En la segunda cerveza me siento a descansar, se acerca un tipo y me invita a una Mejicana, dice que acaba de darse un masaje, que el día anterior fue a urgencias por un dolor agudo en el vientre pero como le dijeron que no era nada se fue de fiesta. Le invito a una cerveza, en la barra conozco a una camarera valenciana que lleva 9 años en Berlín, muy maja, nos invita a unos chupitos de un brebaje con pepino, el tipo berlinés me dice que vive en Postdam y que quiere enseñarme no se que fotos de su móvil, literalmente me enseña todas las fotos almacenadas; en el baño, me da a elegir entre drogas para besar o para espabilarme, opto por la primera (también me da una de las pastillas analgésicas que le habían prescrito la noche anterior en el Hospital, dice que mezcladas con alcohol funcionan, me la guardo en el bolsillo). Tomo MDMA, me pide un beso y se lo doy, acto seguido vamos a bailar, en el jardín dice que le apetece hacer un trio con una tía, en ese momento ya supe que esa noche iba a ser memorable. Mientras mi nuevo amigo: Kolja, busca a la tercera en discordía, conozco a un chico de 25 años lisboeta: encantador y muy mono.

Mi segundo amigo de la noche, también me lleva al baño: no le gusta drogarse solo, prepara unas rayas de Keta con Speed, me cuenta que lleva cuatro años en Berlín, es cocinero, ahora tiene un mes de vacaciones pues va a empezar a trabajar en un nuevo restaurante en Kreuzberg. Quiere ser padre de cinco hijos, por lo visto procede de una familía numerosa, donde se les incultó que lo importante en la vida es el amor, no puede ser más tierno.

El Sisyphos tienes dos pistas, una de House que es como una casita de campo y la de Tecno en el interior del edificio, primero estuve bailando en la de House, la música espectacular, la energía con la gente increíble. Mi amigo de Lisboa me lleva a la zona Tecno: bufff que sala, definitivamente este Club es de los mejores de Berlín, no solo por el espacio sino por el ambiente que consigue crear.

Hago diferentes visitas al baño, el lisboeta en una de ellas me pide un beso, se lo doy; tengo claro que no hay más, le digo que seré su hermano mayor de Berlín, hay una conexión de amistad muy especial.  Él conoce a un chica de Venezuela muy maja, también residente en Berlín, antes de que ella se marchara quedamos que saldremos los tres de fiesta un día juntos. Mi "hermano" compra una pastilla de éxtasis.

Una de las veces que salí al tomar el aire me encontré en el jardín un espectáculo de fuego, alucinante, lo de este Club es indescriptible, la música sigue siendo insuperable. Un parisino me dice si me la puede chupar, el pobre esta muy colocado, me invita a MDMA en medio de la pista. Kolja, se fue a las 00 de la noche, al día siguiente me dijo que llegó a Postdam a las 3, menudo periplo.

A las 8:30 decido que es hora de marcharme, me despido de mi "hermano" está con otra chica alemana (es un seductor) que había vivido un tiempo en Argentina, encantadora. Me voy con muy buen sabor de boca, no he parado de conocer gente muy interesante, he bailado sin parar, hubo momentos mágicos. Arranco la bici y a las 9:00 llego a casa, el camino de regreso es reconfortante, hace un día espectacular, la única pega que le veo a Sisyphos es que está un poco alejado.

miércoles, 6 de abril de 2016

Tschüss

Adiós en alemán suena como Chus, hace unos días murió Chus Lampreave, actriz magnífica que nos ha regalado momentos imborrables, el Facebook se lleno con sus vídeos. Ya sabéis, que lo que más echo de menos aquí, es el humor, ver todos esos vídeos me reconfortó mucho.

El domingo pasado Peter mi compañero de piso, me dejo dos folios en el baño con fotos explicando como tenía que limpiarlo, le dije que se aburría mucho y debía buscarse un novio, el se puso atacado diciéndome que había ahorrado mucho para poder comprar todas esas cosas y yo no las trataba con cuidado, me guarde las ganas de decirle: ¡cállate, cara de ladilla!. Al día siguiente recibo un whats app, me comenta que ha ido a utilizar su maquinilla de afeitar y está rayada, en el mensaje decía que no me había pedido fianza y estaba planteándose hacerlo. Ya harto, le dije que no pensaba utilizar más sus cosas, el tema se fue calentando hasta que solté que iba a buscarme una nueva casa porque era lo mejor para ambos. Se acojonó, es un pesetas y sabe que su casa no se la puede alquilar a nadie mientras viva su hermana en ella, es consciente que cuido sus cosas, los únicos daños (inapreciables para las personas equilibradas y con una vida, digamos, inquieta) son producidos por su uso. Quedamos en hablar en persona.

Tengo claro que me quiero ir a otra casa. Ellos no me aportan nada. Pensaba aguantar para dar el paso a vivir sólo, o bien esperar por si me tuviera que ir a trabajar a África. Si me fuera a compartir piso con otras personas tendría que ser con extranjeros, tengo claro que con los alemanes es imposible. Todo ésto me lleva a plantearme mi permanencia en Berlín: vale, puedo vivir solo, puedo tener amigos de fuera, pero, ¿puedo trabajar con alemanes? y ¿para que quiero salir, para que me mate un skin head o para que me pille un coche?

El lunes hablé con Jean, ambos coincidimos que algo estaba pasando, habían transcurrido mas de 10 días y seguíamos pensando el uno en el otro, hablamos de nuestras preocupaciones y concretamos en vernos lo antes posible para ver como nos sentíamos. Fue muy sincero, me dijo que necesita tiempo para saber que no me está utilizando para olvidar a su ex.  Ayer, tuvimos una  vídeollamada, cuando colgué lo tenía todo claro. Me encanta: estaríamos sobándonos, pegaooos como lapas, cegaoos por la lujuría.

Hablé con mi amigo Julio, me contó que se esta planteando hacer un curso de fist fucking en Francia, al parecer hay un maestro que imparte "simposios" sobre la materia. Mi dudas eran múltiples, que material dan, haces prácticas con los compañeros, coste, duración.... Todo esto vino a colación, porque Jean y yo queremos explorar esa parte de nuestra sexualidad y le pregunté a mi amigo Julio como debería empezar a trabajarlo, me dio varias instrucciones, así como una lista de la compra de lo necesario para comenzar, estoy perdido en estos temas, como vaca sin cencerro.

Le mandé un mensaje a Eduard, tenía curiosidad por saber que le pasó, ayer me contestó, dice que cuando follamos estuve un poco violento. Le comenté que me lo podía haber dicho, él prefirió zanjar el tema y reconocer que tampoco estaba muy fino. Al final, estas cosas, cuando tienes claro que te has portado correctamente, es mejor no darle más vueltas: Mira, paso total de vosotras, me aburrís. Le daba yo un polvo con cierto francés que me tiene loco, iba a saber éste lo que es violencia. 

Hoy fui al Doctor para recoger el resultado de la analítica de la posible Gonorrea, todo en orden, inmediatamente mandé un mensaje con el resultado a Jean, queremos tener un sexo totalmente relajado cuando nos volvamos a ver. El médico me dijo, que a pesar de no salir nada, es bueno estar dos o tres semanas sin sexo, a modo de chiste le dije que quizás para él pudiera ser fácil pero para un español en Berlín, eso es imposible, se puso rojo y acabó riéndose. Me dijo que tuviera cuidado, precauciones, me estuvo preguntando sobre mis relaciones: Lo peor, no es que te violen, es que se lo tienes que contar de pe a pa a todo el mundo

Pues aquí seguimos contando todo lo vivido, de la manera más objetiva y honesta: ya me gustaría a mi mentir, pero eso es lo malo de las Testigas, que no podemos, sino.. !aquí iba a estar yo!, ¿verdad Txchüss?.


lunes, 4 de abril de 2016

Manifiesto

¿Cómo afrontas un fin de semana, después de la intensidad vivida en el último?. Pensé que lo mejor era tener un fin de semana relajado, aprovechar los días soleados y las altas temperaturas para tirarme en los parques.

El viernes después de clase quedé con Conrad (aún no he podido escribir su post), quería ir a nadar a una piscina muy chula que hay en Mitte, cuando llegamos estaba cerrada, así que nos fuimos a un parque con tumbonas enfrente de la Isla de los Museos, estuve muy cómodo con él, aunque, no dejé de pensar en Jean. A las 15 me dijo que tenía que trabajar que se iba (los alemanes nacen con una tabla Excell debajo del brazo que les controla) cogí mi bici y retorné a casa.

No eres berlinés hasta que tu bici encaja en uno de los raíles del Tram y te fostias, me sucedió por segunda vez, esta vez en Mitte fue memorable, lleno de turistas me dio la di pero bien, me levanté de la manera más digna que pude y salí pitando. Salvo molestias en las rodillas no fue grave.

El sábado decidí ir a ver la exposición de Manifiesto en el Museo de la Antigua estación de Hamburgo. Increíble, es una obra de un autor audiovisual alemán; Julian Rosefeldt. Son vídeos donde se recopilan diferentes conocidos manifiestos, todos interpretados por Cate Blanchet; me rindo ante esta mujer, si ya la admiraba, después de ver ésto, reconozco aún más su talento.













Quedé en la exposición con Pepo, un director de vestuario que había trabajado con el artista y se encontraba en Berlín trabajando para Win Wenders. tomamos un café en el museo, fuimos a la zona de hamacas del canal cercano al Reichstag, comimos juntos. El tipo es muy humilde y de vez en cuando te iba desglosando trabajos que había realizado, increíble su currículum y sus historias sobre el cine español e internacional, quedamos en vernos antes de que se fuera.

El domingo fui a Mauer Park, día de mucho calor, hasta arriba de gente. Estuve viendo el Karaoke, bastante entretenido, a la tarde necesitaba bailar, no podía seguir pensando en Jean. Cogí la bici y me fui a Berghain, estaba controlando la entrada Sven Marquardt, cuando me toco a mi, él estaba dentro, el portero le preguntó y Sven dijo que si. Fue un error ir a Berghain, debí haber ido a otro Club con terraza, el ambiente no me gustó nada, la música no enganchaba, a las tres horas me fui, en el ropero me encontré con Eduard el tipo de BCN que desapareció sin dar señales; cordialidad y nada más.

Tomé mi Wurst, cogí la bici y a las 21:30 estaba en casa. Fin de semana si drogas, sin apenas fiesta, estuve en Berghain y solo tomé una cerveza, ¿algo puntual o una tendencia?. Por la mañana había hablado con mi madre, le dije que no iba a volver a España, que no me veía, ella dijo que me quedara donde estuviera cómodo, es curioso, porque a pesar de esta afirmación, siento que me queda poco tiempo en Berlín.

martes, 29 de marzo de 2016

Jean

Llevaba tiempo sin publicar, en Berlín podría publicar un post diario. Tras la fiesta del aniversario del Kitkat, me planteé si debía contarlo todo, ésto me ha llevado a una pausa.

¿Quién es Jean? Jean Philippe, es un chico francés de 41 años, bueno en unos días 42, pelirrojo, atractivo, enfermero que vive en Lyon, en Semana Santa decidió pasar unos días con un amigo íntimo en Berlín, dos días antes del viernes santo me escribió por Scruff, llegaría ese día por la noche.

Desde el primer momento me pareció un fumado, hablaba de nuestros hijos, de como sería nuestra vida juntos, le seguía el rollo. Le comenté que debería esperarse a estar en Berlín, en Semana Santa estaría lleno de chicos atractivos, dijo que solo le interesaba el correcto.

El jueves por la noche fui a Members (fiesta gay) en el Kosmonaut, a pesar de ser una fiesta gay, había dos razones por las que asistir, la primera iban amigos de Madrid y la segunda pinchaba Elle Allien (entré en trance con su sesión, me sacaba del mismo los empujones de la gente ansiosa por ligar). A las 7:00 de la mañana me despedí porque me empezó a molestar la espalda y el miedo a una recaída me bloqueó aún más.

Viernes santo, estaba agotado, Jean me escribió que su vuelo llegaría con retraso, tenía que ir a su Hotel y vendría a mi casa, así que le dije que mejor lo dejábamos para el sábado por la mañana, es cierto que estaba agotado, pero la perspectiva de alojar aun desconocido tras la experiencia de Hardburgo, me detuvo

El sábado amaneció radiante, quedé en ir a recogerle a la estación de EberwalderSt, Desde Pappelalle  vi a un chico delgado, alto, pelirrojo que me miraba, le saludé y acordamos tomar un café primero, fue dar 10 pasos y me abrazó, ese detalle me sorprendió, lo tenía claro. Me dejé llevar y era como si nos conociéramos de antes. Estaba disgustado por no haberme visto la noche anterior.

Llegamos a casa , no pudimos contenernos, sexo animal mezclado con ternura, dormimos un rato y por la tarde ande de irse a su Hotel tomamos un café en Marietta. Él había quedado para cenar con su amigo, quedamos que pasaríamos la noche juntos. A las 23:30 llegó a casa, nos acostamos y follamos como animales, hubo un momento que le supliqué que parara, reconozco que está en otro escalón sexual al mío, no tiene límites.

Era domingo y el día no podía ser más bonito, fuimos a recoger a su amigo al metro; desayunamos juntos en Beaker,s me sentía increíblemente bien con Jean. A la tarde fuimos los tres a Berghain, la noche anterior fue el Snax, me encontré con Angel y otros amigos de Madrid. Jean nunca había probado el éxtasis, tomamos una pastilla  a medias.

Esa noche en Berghain fue de las mas increíbles que he vivido, bailamos, nos besamos, nos mirábamos intensamente, no había nadie más que Jean, en un momento que fui al baño subí a las escaleras de Panorama, desde allí contemplaba como le entraban otros chicos, cuando me acerqué a él me abrazó y me besó "donde estabas, te echaba de menos" tenía la capacidad de hacerme sentir único.

A las 00:30 regresamos a casa, empezó a hablar que mañana se iría y estaría triste, le dije que éramos afortunados por lo que habíamos vivido y no deberíamos estar tristes. Pasamos la noche abrazados, cuando sonó el despertador le acompañé al tren, en el anden permanecimos abrazados mientras llegaba el tren, podía ver como descendían los minutos que marcaban la llegada del próximo tren, finalmente se marchó.

Cuando regresé a casa, empecé a sentirme muy triste, fue el día más horroroso que he pasado en Berlín, me sentía solo, por la noche hablé con él, le explique como me había sentido ese día, por una parte feliz porque me daba cuenta que llevaba tiempo bloqueado emocionalmente, por otra quería que estuviera a mi lado, seguir explorándonos, sentir su piel, él se había conseguido instalarse debajo de la mía.

Durante la conversación, me contó que hacía dos semanas que su novio de un año y medio le había dejado, Me molestó, le dije que debería habérmelo contado, que eso me hacía comprender su entusiasmo y no podía estar así por alguien que a nivel emocional estaba descontrolado.

Han pasado 7 días, sigo pensando en Jean, seguimos hablando, me escribe, me dice que soy su Bebé que lo que sentimos fue muy especial y no debemos cortar la comunicación. Estos días he ido borrando los mensajes de Scruff desde hace dos años, me sorprende la cantidad de gente con la que he contactado y que apenas he profundizado con nadie, de cientos de contactos no he conseguido construir nada, todo ésto con Jean, me ha dado que pensar sobre como he funcionado estos años y llego a la conclusión: algo en mi se está removiendo.

lunes, 22 de febrero de 2016

El Evangelio según Mateo

Mateo era un recaudador de impuestos que dejó su oficio para seguir a Cristo. Mi amigo Mateo también ha dejado su oficio para seguir a la persona en la que más cree: él mismo.

Hará tres años que le conocí por el Grindr, acababa yo de salir de una relación de 5 años y estaba desatado con el uso de aplicaciones. Con él, siempre fue diferente: no intercambiamos fotos desnudos, no hablamos de sexo y siempre teníamos conversaciones largas e intensas. Me sedujo su inteligencia y su honestidad al decirme que no se mostraba especialmente interesado en el sexo, solo alguien seguro de si mismo se puede permitir el lujo de ir a contracorriente.

Hace unos años se marchó a trabajar a NY, se casó hace poco más de un año, dejó su trabajo y ahora está buscando otros caminos. Podréis pensar que lo nuestro no funcionó, todo lo contrario. Tenemos una relación de afecto, nos preocupamos por como van nuestras "nuevas vidas", intentamos vernos, nos entendemos el uno al otro, todo basado en una sinceridad plena, una manera similar de entender la vida y una pasión concreta: descubrir mundo.

Hace una semana le dije que estaba escribiendo un Blog, le mandé el enlace. Apenas habrá diez personas que saben de este Blog, intento se muy sincero con lo que escribo, lo hago, no para ser leído, es para que el día de mañana pueda entender que pasó en ese momento




Cuando empecé a escribir este Blog, sabía que ciertas personas invitadas a su lectura, se preocuparían con temas relativos al sexo o al consumo de drogas. Las drogas es lo que menos me preocupa, te enganchas cuando hay un componente emocional, y creo, que no es mi caso. Puede ser mas "preocupante" el sexo compulsivo, cada vez está siendo más agresivo, seguramente para canalizar cierta insatisfacción personal. 

No había pensado que todo lo que escribo destila mala sangre, seguramente en los últimos post si, pero los primeros era todo entusiasmo y excitación por lo que iba consiguiendo. Estoy de acuerdo que debo empezar a cambiar la actitud y empezar a realizar otro enfoque personal, pero no pasa por dejar de ir de fiesta o no consumir drogas, es más por la manera de relacionarme.




Tienes razón amigo, emigrar es otra cosa. Lo de los círculos internacionales es muy frecuente aquí, más de un extranjero me ha dicho que no tiene ningún amigo alemán. No estoy requemado, la gente que me conoce aquí se sorprende de lo adaptado que estoy y lo cómodo que me resulta vivir en Berlín, me resultan complicados algunos alemanes. Es verdad, también estaba cansado de Madrid, con lo cual va a ser algo mío mas que del entorno. 

La verdad que intento no ocultar mi candidez, cuando quedo a follar con alguien intento ser cariñoso y atento, por eso me molesta cuando es un vístete y vete. Pero es cierto, yo no puedo cambiar a las personas y debo ser yo mismo. Al principio pensaba que era la barrera idiomática, ahora veo que es más cultural.



Hay muchos buenos momentos y los disfruto, veo las cosas que me ofrece Berlín y no encuentro en otros lugares. Mateo tiene toda la razón, no puedo pretender encontrar la tierra prometida, pues no existe, se construye. 

Me falta el calor humano que tenía en Madrid, algo que no apreciaba estando allí y ahora extraño. La familia y amigos a los que besar, tu madre que te cocina, el vecino que te pregunta como estás, ir por la calle Embajadores y pararte tres veces a saludar, el sentido del humor.... Todo aquello que me saturaba y ahora mi piel pide a gritos recuperar. Es necesario otro enfoque, aprovecharte de lo bueno de Berlín, lo bueno de Alemania y los alemanes.




No te metiste en donde nadie te llama, nunca lo hiciste. No te preocupes amigo, estoy bien. Haber nacido en España, a pesar de todo, es una bendición: demostremos al mundo nuestra fortuna. Y no, no he visto esa película, pero me encantaría hacerlo como la última que vimos una juntos. Te quiero.





Woche

!Lo que da de si una semana por Dios!. Cuando te pones a recordar te sorprendes. El lunes estaba muerto, un poco de bajón, me abrí un perfil en Gayromeo para localizar a Anisakis. Recibí un mensaje de un vecino, quedamos a las 22. Un tipo atractivo, un poco bizco, besaba bastante bien, con una polla descomunal (yo no se, a donde vamos a llegar) el sexo bastante bueno. Vive en una casa fantástica por la que paga solo 450 euros. Después de follar me invitó a una cerveza, me corregía mi alemán, tipo encantador, al despedirme le doy mi teléfono. Me ofrece dormir juntos un fin de semana que no trabaje: ufff, que novedad.

Hardburgo, sigue escribiendo,  quiere que nos veamos en su tierra o en Berlín, tiene vacaciones en Marzo.

El miércoles quedamos para cenar en un retaurante coreano (Gong Gan) recomendado por dos compañeras coreanas de mi clase. Además de ellas y Akrham, se une una chica italiana que está en el nivel B2. La comida estaba bien, es en Mitte, me encanta el espacio: tienes mesas cuadradas para ocho personas, en el centro hay piezas de Lego para que juegues montando tu estructura mientras comes.




El jueves quedo con otro vecino, es alemán pero habla español, hemos hablado varias veces, tiene pareja. Se marchaba al día siguiente a trabajar como guía a España, estará unos días en Madrid, donde conoce todos los sitios de sexo (Attack, The Ring, Odarko...). Vive en Papellallee, una casa preciosa. Me invita a un vino, el tipo bastante majo, tenemos un sexo un poco agresivo; no se si fue el popper pero le cruzo la cara con sopapos a mano abierta, cuando veo que empieza a encoger la cara le pregunto si le gusta, dice que si pero teme por su dentadura. Nada más acabar empieza con que tiene que llamar a su madre; me sienta como una patada en el culo que me eche nada más follar y claro como entiende español le pongo fino: "sois muy frios, deberías habérmelo dicho antes, deben estar contentos de que emigren españoles a Berlín que traemos calor..." vamos que si lo se, le doy más fuerte

Con el rebote regreso a casa. Anke me dice que esa noche hay una fiesta muy buena en el Salon Zur Wilden Renate, habló con Amandine, mi compañera de clase, la saco de la cama compro unas cervezas y enfilamos. Antes de salir nos tomamos una raya de coca de la que me regaló Maysam, nos llevamos un poquito más. Entramos sin problemas: menudo fiestón, los Djs son todos magníficos, bailamos en las tres salas. En el baño coincidimos con un chico alemán que nos rapea algo ininteligible, nos invita a pasar juntos al water, nos preparamos una raya de coca y los chicos (él estaba con una amiga) nos dicen que nos cambian una por otra de mefedrona, yo accedo, joder menudo subidón. El club está hasta arriba, al ser salas pequeñas hace mucho calor, a las seis de la mañana nos volvemos a casa, estamos muertos.

El viernes en la escuela me muero de cansancio, la clase es bastante anodina, al regresar me encuentro a Peter, le veo alicaido. Hablamos sobre la organización de la casa; me cuenta que la cosa con su novio no marcha, es un italiano muy celoso, nos despedimos cuando el se va a Lab. La conversación ha estado bastante bien, estamos mas relajados con el tema de la casa, las cosas que me pide que haga me parecen justas. Inés, se ha echado un novio, la cosa me viene de lujo, pues con la tontería de los novios de los hermanitos estuve toda la semana solo en casa.

Es sábado, he dormido muy bien, hablo con la "familia" en alemán, estamos de buen rollo, limpio el baño y me preparo para ir a ver la Berlinale. El día es malísimo, no deja de llover, veo la alfombra roja y me marcho al café de Anke en Kreuzberg: Cuentame. 




Cuando llego, están Anke y Brenda, su socia mejicana, hablo con Anke y al rato llega un amigo suyo frances: Lauren. Es un tipo muy majo que también está de año sabático en Berlín aprendiendo alemán, me pide mi número de teléfono para quedar otro día. Al final me quedo a solas con Anke, hablamos de como nos sentimos en este momento, me da recomendaciones sobre parques de Berlín, Clubs... Dice que ha estado un mes sin tomar nada, por lo visto en Diciembre tomo demasiadas drogas, le pregunto cuanto es demasiado: "alcohol todos los días y cocaina tres veces por semana".A las 21:30 cierra el café. He quedado con un americano, llego a su casa y echamos un polvo, me invita a María, el sexo está bien, le fisteo, quiere que vayamos el domingo juntos a Berghain. Llego a casa a las 00, en la cama me escribe un Holandes que quiere conocerme al día siguiente: !es un no parar!!!

El domingo por la mañana estoy en casa, llueve. Hablo con mi familia por facetime, por la tarde voy a ver una obra de teatro que organiza Anke con niños refugiados en Studio-R. Invito a Amandine: el Tram no llega, se hace tarde, decidimos ir a tomar unas cervezas en Marietta, pasamos una tarde agradable charlando sobre la necesidad de hacer terapias psicológicas, recibo una invitación de amistad por FB del chico del lunes (no se como me localizó, no habrá muchos Javier en Berlín) le visito después cenar con Amandine en un Vietnamita.

Echamos un polvo nada más llegar, me quedo un rato en su salón y a los 20 minutos me marcho a casa, he puesto sábanas limpias y estoy deseando acostarme, recibo un mensaje del americano de ayer: "creo que tengo Gonorrea",

domingo, 14 de febrero de 2016

A medias

Sábado por la mañana, la noche anterior no salí, estuve viendo una serie documental de Netflix: Chelsea does, el capítulo trataba sobre el consumo de drogas, en este episodio la protagonista se iba a Perú a probar el Ayahuasca.

Sábado por la mañana, escribo a un tipo de Scruff, ambos queremos sexo, él más. Hace un día de sol magnífico, prefería ir a dar un paseo en bici y luego ponernos al tema, el tipo que NO: sexo y sexo. Me contó que era positivo, indetectable pero Hepatitis C negativo; lo de los partes médicos aquí son de traca. Todavía influenciado por lo visto en la serie de la noche anterior, decidimos tomarnos a medias, un éxtasis de los míos.

Me planto en Friedrichshain, me recibe un tipo de casi dos metros, bastante atractivo, buen besador... y el resto ya sabéis, poll... Empezamos tomando popper, me cuenta que llevaba 10 años en Berlín, que trabajaba en banca, Polaco. Para no hacer esto muy denso, el proceso fue el siguiente, pastilla, sexo y el tipo se corrió dos veces en diez minutos, me dijo que era suficiente sexo por hoy y que me fuera. Estupendo, caliente, en pleno apogeo del éxtasis y a la puta calle.

Regreso en bici a casa, era como si viajara en la estación Mir. Una ganas de abrazar a cada vagabundo o anciano con el que me cruzaba. Llego y empiezo a mandar mensajes a todos mis amigos y familiares para decirles los mucho que les quería, hablo con Julio y Patricia, llegamos a la conclusión que tengo demasiado tiempo libre, Patri se preocupa por si se me está  yendo de las manos el tema de la droga; yo creo que no, aunque estas cosas cuando te das cuenta del problema es demasiado tarde, pero la digo que si ven que se me va la pinza, vienen me recogen, pillo mis tres maletas y me ingresan en el Cotolengo.

Me voy al parque de la lado de casa, compro dos cervezas, me tumbo en el césped, escucho a Sabina, Manolo Tena, Antonio Flores, Fangoria... Me quedo hasta que se va el sol (15:45), empiezo a notar frío. Regreso a casa perraca, necesito besar a alguien, abrazarle, abro el Scruff y ya me da igual, si es un anciano, si es un crío, si le falta una pierna, lo que sea por Dios, lo que sea!!!!. Me escribe un pavo con el que me besé en Berghain, me vale, llega a casa está una hora, no hacemos nada y se marcha. Claro, estas cosas tu te ves normal pero el que sabe un poco del tema sabes que llevas algo, en fin, que me pongo a bailar solo en la cocina. Me escribe un chico de Praga, está pasando el fin de semana en casa de su amigo alemán, está Pankov, me dice de ir y hacer un trío, ¡compro!.

Bicicleta y para Pankov, llego a la casa y me abre un titán tremendo, un tiaco de casi dos metros, un pecho, unos brazos, empiezo a pensar que esto no es verdad. El amigo también era muy atractivo, pero nada que ver con el Atila checo. Me invitan a un Campari y no sentamos a charlar los tres en el salón, el Atleta de Praga se sienta a mi lado y empieza a tocarme el muslo, cuando se amigo se va al baño me besa, puffff. Comento que me gusta mucho, pero estoy un poco incómodo por su amigo, dice que cuando vuelva del baño me siente al lado del alemán... acabamos los tres en la cama, bastante morbo,

Atila no tiene una polla grande y solo tiene un testículo, me da igual, ya comenté anteriormente que aceptaba cualquier minusvalía. Por mi parte todo bien, soy la estrella estelar de esta Varieté, pero el checo se empieza a rallar, primero porque cree que el alemán y yo, nos conocíamos de antes y segundo porque el chico esta sucio.

Nadie se corre vuelvo al salón, me invitan a otro Campari y un plato de pasta, había olvidado comer en todo el día y ya eran las 22. Regreso a casa en bici, tengo un mensaje del Dios de Praga, quiere volver a verme le parezco muy atractivo; es curioso, estos Dioses del Olimpo en Madrid pasaban de mi y aquí se pirran. Consigo dormir seis horas seguidas. Vaya día, aunque todo quedó a medias.

domingo, 7 de febrero de 2016

Free-Tours

La semana pasada recibí una llamada para hacer una entrevista como guía en castellano de los Free Tours. Si todo va bien, con lo que gane podré pagarme mis gastos y tendré tiempo para estudiar tranquilamente alemán. La verdad, que lo que más me interesa es hacer CV para una posible entrevista de trabajo como guía turístico en África. La noticia de mi posible incorporación a los free tours en Berlín, no ha sentado muy bien entre mis amigos y familiares guías oficiales de Madrid.

Me inscribí en la oferta porque me dí cuenta que tenía demasiado tiempo libre que invertía en buscar sexo, aunque debo reconocer que he conocido a gente muy interesante; como a un chico chileno, Claudio, tuvimos un sexo fantástico, nada me excita más que alguien inteligente que besa bien. Fuimos a comer juntos, no parábamos de hablar, estaba muy interesado en conocer mi experiencia aquí, se planteaba venir un tiempo a Europa. Esa misma noche voló a Grecia, probablemente no nos volvamos a ver.

El sábado fui a Coctail D,amore, una fiesta que se hace una vez al mes, todo el mundo me había hablado muy bien. Me acompañó un compañero de clase, Akrem; es un chico tunecino que está trabajando en un Call Center pero tiene intención de abrir en Berlín un negocio de artesanía procedente del Norte de África, estuvimos el viernes en un mercado de comida coreana y me contó su experiencia con las chicas de Berlín, según él, la mayoría piensan que busca dinero o un visado. Llegamos pronto a la fiesta, sitio muy berlinés: underground, invité a una pastilla a Akrem a la hora desapareció, yo me quedé toda la noche en el mismo punto bailando. El éxtasis que vendieron, produce que apriete incontroladamente la mandíbula con los molares, es extraño, nunca me había pasado.

En la fiesta un tipo me entró, estábamos a punto de besarnos cuando apareció un niñato italiano con el que se había enrollado antes y me dijo que era suyo, se lo llevó, a la hora volvió a tontear, no pasó nada. Me sorprende este tipo de detalles posesivos en Berlín, en fin, que a las siete de la mañana harto de la música y de italianos sin camisetas estirados que se mueven en grupo, me fui a casa. Cada vez me gustan menos las fiestas gays.

El domingo estuve todo el día tirado en casa, salí a comprar una porción de cheese cake y puse en orden el Blog. Por el Scruff hablé con un tipo español residente en París, se iba a una sauna, nunca he ido a una en Berlín y no es un plan que me apetezca especialmente, aunque tengo curiosidad de conocer la sauna Voiler.

El lunes por la mañana me desperté muy relajado, conecté el Scruff y me escribió un chico muy mono, dijo que se acercaba a casa a verme en una hora, ¡estupendo!. Francés, enfermero, años viviendo en Berlín, muy atractivo, tardamos poco en estar desnudos en la cama. Besaba de lujo, culo precioso y polla tremenda, todo iba muy bien: muchos besos y caricias, él no conseguía empalmarse, yo estaba a mil, le follé pero le notaba incómodo, no se si porque no conseguía una erección completa, se puso un cock ring y nada... le fistee y se corrió, yo no. Al despedirse, dije que me gustaría volver a verle; tenía que pensar si quería volver a verme, ¡a cuadros!. Debo reconocer que fue sincero, prefiero dejarme de orgullos y tonterías y ser directo. Si alguien me gusta lo digo.

Por la tarde me escribió el chico de París, quería irse cuanto antes de Berlín,estaba desencantado con la ciudad y no quería volver, al parecer la experiencia de la sauna fue un desastre. Es curioso porque he conocido a varias personas que les ha pasado lo mismo. Una compañera de la escuela, Amandine, está un poco desesperada porque en muchos Clubs no la han dejado pasar. Sorprende que la misma ciudad haya gente que le fascine y a otra les cause rechazo, a veces pienso que Berlín es quien te elige.

viernes, 5 de febrero de 2016

Crisis

Los alemanes también tiene su crisis, no se vayan ustedes a creer. Pero, voy a empezar a hablando, de la mía personal con ellos. Cuando regresé de vacaciones de Navidad, empecé con el nivel B1 de alemán; nuevos profesores, a cual más desastre: el primero majo y divertido pero el segundo el tío más cuadriculado que he visto en vida. En la primera semana se cambiaron al turno de por la mañana varios alumnos y cada día dejaba de asistir alguno. A nivel personal, no me apetecía ir por la mañanas y en otro orden me estaba desanimando; permanecía en clase ausente pendiente de mi móvil, Ya un día cansado, decidí hablar con el tipo, le comenté que sentía que me aburría y tenía la sensación de perder el tiempo, él me respondió que el método era así y debía seguirlo. No daba crédito ¿cómo es posible que viendo que sólo te quedan 5 alumnos en clase que no te prestan atención, seas incapaz de dar un giro a la situación y buscar fórmulas alternativas?. Resultado: a la responsable de la escuela no le quedo otra alternativa que busca un profesor nuevo.

En mi casa, más de lo mismo, pongo una lavadora con mi ropa de cama sucia y una bajera de mi Room Mate. A los pocos día recibo un mensaje preguntando por la sábana. Una vez seca, la guardé por error con la mía. Dije que la cogiera del armario, increíble la respuesta: que tuviera más cuidado, que debía dejársela en su sitio porque la noche anterior no tuvo sábana... Decides hacerle un favor, pero como no lo haces perfecto... Me repatea ese aire de superioridad sobre todo de gente tan inculta como mis compañeros: preguntales por el último libro que han leído, museos visitados en Berlín, espectáculos...

La tacañería de algunos me desquicia, al parecer el agua es bastante cara, mi compañera de clase me dice que ella conoce gente alemana que solo se ducha una vez a la semana, pensando me di cuenta que en mi casa hacen los mismo. Tienen una especie de manopla de toalla con la que se limpian la cara y supongo que el coño, ojete y la sobaca, el orden lo desconozco.

Todo ésto me llevaba a pensar: ¿Puedo convivir mucho tiempo con esta gente? ¿podría trabajar con ellos? Personas que siempre van a las tiendas más baratas, que esperan ser invitados a todas las fiesta o espectáculos. Mi amiga Vera de Luxemburgo se queja de lo mismo, es imposible ir a cenar a algún sitio en condiciones con ellos, no piensan en tomar un buen vino o pagar por un espectáculo, siempre preguntan que cuesta todo. Si de vez en cuando no alimentas el espíritu, comes bien o te regalas una ducha a diario, es una manera de quererte poco a ti mismo.

Decidí llamar a mi amiga Merche, lleva mas de una década viviendo en Alemania, le comenté como me sentía. Ella me dice siempre, no generalices, hay gente estúpida, educada, aseada, sucia, generosa y rácana como en todas partes. No olvides, que estás en Alemania, eso supone que tienes que convivir con ellos y no huyas a otra parte, viajan mucho.

Esta tarde quedé a echar un polvo con un vecino nuevo, me invitó a su casa. Como los últimos tíos con los que he estado,era indetectable, pero este tema lo trataré en otro post porque tiene tela. El tipo bastante majo y morboso, alto, atractivo, poco aseado (el caso que me dijo que le diera tiempo para una ducha) y un rabo tremebundo; as usual. Como suele ser habitual en Berlín me toca el rol de activo, no me importa ya le cogido el gusto y la verdad que estoy disfrutando bastante. Al mitad del polvo me dice que quiere penetrarme, me extraña porque solo había estado erecto al principio. Me dice que el se conoce y sabe como funciona esto, el caso, primero me embadurna de lubricante, nada, luego se cambia el cock ring, igual de capa caída, él insiste... el muchacho empieza a sudar, se pone nervioso, yo pensando en la compra y como iba a titular el post que pensaba escribir de la situación... tras 20 minutos decido volver al rol inicial y me corro, y bien a gusto la verdad... El tema es más de lo mismo, la autoexigencia, ser incapaz de relajarte y buscar otras alternativas .No fue agarrado, que me ofreció dulces fruta y bebidas varias.

Me doy cuenta que alemanes envidian bastante a los latinos, esa manera tan relajada de enfocar la vida, desenfadada, despreocupada con el dinero, la capacidad de improvisar y sobre todo el disfrutar de placeres como la comida, el sexo, el humor o una ducha diaria.

lunes, 11 de enero de 2016

Regreso

Hace dos semanas regresé de Madrid, estuve 25 días por vacaciones, mi relación con mi familia y amigos muy bien, pero no acabé de sentirme cómodo en la ciudad en la que había vivido 40 años. Todo me resultaba más pequeño y aburrido, las calles sucias, olían fatal (hacía meses no llovía), el ambiente muy cargado, volví a tener alergia. Veía Madrid con mucha gente mayor.

Esperando el tren del aeropuerto una señora me preguntó: "¿perdona, éste va a Atocha?", contesté que si y no me dio las gracias. Me resultaba excesivamente directa y agresiva la manera de hablarnos.

Estuve en Móstoles, Madrid Centro y Cáceres, hice vida tranquila, comer, dormir, estudiar alemán, visitar mi antiguo trabajo. Cansado de dormir en camas de invitados, deseaba regresar a Berlín. Me sorprendía este cambio cuando hacía solamente tres meses que me había marchado.

Compartí momentos íntimos con mis amigos, cuando mejor me sentía es cuando nos reuníamos a comer y charlar en alguna casa, especialmente en la de Julio.

"Mi futuro marido": Koldo, estuvo unos días, hablamos mucho sobre nuestro futuro en San Sebastian o en Cadiz, tengo claro que poca gente me va a querer como él.

La cena de Nochevieja en casa de Julio (único día que me excedí de "estimulantes") fue especialmente divertida. Nos juntó con amigos suyos de Madrid, Almagro, Abu Dabi... De las reuniones, destacaría, un domingo con Marisol, Pablo, Julio, Ramez, Paco, Patricia y yo; prepararon unas gachas manchegas. Me di cuenta que lo que más echo de menos de España es el humor. Marisol no dejaba de meterse popper cada dos por tres, nos contó como en una fiesta estaba empastillada y pensaba: "me sobráis todos, que se quedé solo mi amigo y el DJ, el resto fuera" no he oído mejor descripción del estado anímico del subidón producido por el éxtasis.

A nivel sexual estuve muy cómodo con Fritz y un médico argentino que finalmente conocí tras llevar mucho tiempo hablando antes de irme. Salvo alguno más de la aplicación, nada más destacable, la gente en Madrid es bastante estúpida por esta vía. Es increíble, a Julio le ocurre igual, en Berlín te desean tiazos y en Madrid te tratan con indiferencia tipos que no valen nada.

De la noche mejor no hablar, salvo el día de año nuevo que fui al Demode con Basma y Luís; estuvimos seis personas bailando, el resto de llorar. En Nochevieja, en un after nos cobraron 30 euros por entrar, en la infernal cola del ropero me intentaron robar, harto, salí para que me devolvieran mi dinero, previa amenaza de denunciar a la policía por sobrepasar aforo del local. También estuve en la fiesta del Minitel: imposible con la gente que no se podía estar quieta y los gritos. Dos días antes de irme, en Polana, fue la fiesta Federisco80: muy divertida.

El día 11 de Enero regresé. Llorera al despedirme de mis padres y sobrinos. Cuando llegué a Berlín estaba todo nevado, no hacía especialmente frió, me encantaba el aire que respiraba, estaba cómodo.



martes, 29 de diciembre de 2015

Estímulos

Lo de que Berlín es una ciudad peligrosa y se te puede ir la cabeza es cierto, no hace falta comprar drogas, en mi caso muchas veces me las regalan, prácticamente todo el mundo consume.

Mayssam es una antigua compañera de clase donde nos hicimos amigos, A finales de Enero regresó a su país: Líbano. Quedamos a tomar un café para despedirnos, me pidió consejo. Su hermano estuvo en Berlín un fin de semana de Noviembre y compraron 200 euros en cocaína que no llegaron a consumir, la duda que tenía, era si era seguro volar a Líbano con eso, por supuesto que la dije que ni se la ocurriera, solución: me lo regalo. Yo no suelo consumirla;  la voy regalando a amigos.

Un sábado por la mañana me escribe Tor, me invita a un café en su negocio, allí estaba un amigo suyo Noruego fotografo preparando una exposición. Tor siempre me ha regalado éxtasis cuando hemos coincidido en Berghain, le pregunté donde podría comprarlo y me sorprendió diciéndome que su amigo el fotógrafo vendía; encargué diez.

La primera vez que fui al Kater Blau fue para conocer a Vera, es la amiga de una amiga de Madrid, nos pusieron en contacto y fui con ella a una sesión de unos DJs turcos amigos suyos. Me invitó a varios porros de María, buenisimos, ella dice que solo toma alcohol y Maria, con eso es suficiente.

Hace dos semanas decidí ir a Lab, antes me fumé un porro de María que me invitó mi compañero de piso, ya en el tranvía me di cuenta que estaba excesivamente relajado, al bajarme pensaba en regresar a casa porque era absurdo llegar en este estado, finalmente entre en Lab, me senté en la barra mientras miraba al público con una sonrisa estúpida.

La última vez que estuve en Berghain, me lié con un chico Israelí, Roi, el muchacho llevaba más de 24 horas de fiesta, se dormía por las esquinas. Tenia una muñequera de cuero donde guardaba todo el cargamento, ¡madre mía! lo que podría tener ese muchacho encima, me dijo que no pensara mal, se lo habían dejado unos amigos en su casa que habían estado por Nochevieja.  Me invitó a un éxtasis y en la pista unos alemanes a popper.

En cambio hay una cosa que me sorprende, practicamente nadie te ofrece drogas para tener sexo, a diferencia de Madrid, donde el uso del G o Mefe está muy extendido. Solo recuerdo a dos personas que lo han hecho.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Barcelona es Bona

Sucedió en Noviembre, quedé con un profesor de Barcelona de vacaciones en Berlín, nos conocimos por la aplicación de contactos, vino a casa: café y polvo. Resultaba una persona bastante interesante, hablaba alemán perfectamente y tenía una casa en Wedding. Era una apasionado de los Clubs y la música electrónica, me confesó que el solo dormía seis noches de la semana, la séptima se iba siempre a bailar.

Quedamos en vernos el jueves, había una perfomance de música electrónica y vídeos en un centro cultural al lado de su casa.Un sitio interesante, un antiguo crematorio, entrabas en la sala y te sentabas con cojines en el suelo. Del espectáculo solo destacar a un grupo que tocaba música electrónica con instrumentos de viento.

Después, comimos un kebaq y nos fuimos a Mitte, me llevó a un bar pequeño de ambiente, no recuerdo el hombre, solo estábamos 5 personas y a continuación nos fuimos al Golden Gate, yo tenía ganas de verlo, era de los pocos Clubs que me quedaban por visitar, en el camino se lo cayó una pastilla rosa de su bolsillo, le pregunté que era y me dijo que nada, una medicación que tomaba por problema circulatorio del que no quería hablar, pensé que lo mismo era seropositivo, pero la verdad no se parecía al tipo de pastillas que se suelen tomar en estos casos, era un tipo encantador pero tenía cosas extrañas.

El Golden Gate es un Club pequeño, bastante cutre pero con una música fantástica, la sesión fue de las mejores que he escuchado en Berlín, el ambiente era de gente jovencita o al menos ese día. El profesor me invito a speed, me dijo que era su droga favorita, solo tomé dos veces y fue suficiente, tomamos también, un éxtasis a media. A las seis de la mañana nos marchamos juntos a su casa de Wedding; un apartamento de 40 metros cuadrados, que había comprado por 40.000 euros.

El sexo fue brutal muy animal, el no dejaba de decir Ay Dios Ay Dios, pero empezó a sentirse incómodo por que no estaba del todo limpio (a buen entendedor...) yo no le di importancia, me dormí un par de horas, después me desperté con una resaca tremenda para irme a casa. Yo noté que en la despedida el tipo estaba incómodo, al día siguiente le mandé un mensaje para ver que tal se encontraba y no hubo respuesta, nunca más se supo, por ahora...

domingo, 27 de septiembre de 2015

40 grados de separacion

En Alemania siempre lavamos la ropa a 40º. Es lo que soltó mi compañero de piso cuando intentaba enseñarme el funcionamiento de la lavadora (requiere ser ingeniero aeronáutico para comprenderla), yo le decía que me enseñara un programa para lavar la ropa en frío como solía hacer en mi casa, con cara de espanto me soltó que hay que lavarla con esa temperatura para matar los gérmenes.

Toma ya, te lo dice alguien que los fines de semana se va a Laboratory y se trajina a 30 tíos por noche, ahí no hay problemas de gérmenes; se los cepillara a 40 grados imagino.

No se si este tipo de incoherencias son típicas de un alemán, de un berlinés o bien de un gay con mucho tiempo y dinero, pero de estas ya he visto varias, se pasan el día fumando, tomando cervezas y bebiendo bebidas edulcoradas, comiendo a deshoras... eso si la carne tiene que del supermercado biológico, así como las legumbres, para luego cocinar con aceite de palma porque el de oliva es malo para guisar.

La botella de agua es personal e intransferible, yo bebo del grifo, les debo parecer un ruin insano, pero me la suda lo que piensen, me toca mucho las narices cuando te explican algo y parece que su manera de hacerlo es la correcta, ¿por qué? pues porque soy alemán y todo lo hago bien.

Aquí, los españoles no están del todo bien vistos, en una conversación con un tipo por el Scruff me dijo que los españoles no eramos empáticos, solo pensábamos en nosotros y no nos integrábamos en la cultura local. Mi compañero de piso me contó que si, que los españoles junto con los italianos tienen fama de solo pensar en la fiesta. Los berlineses se quejan mucho porque nos movemos mucho en las discotecas pero por otra parte desean acostarse con nosotros por nuestra buena fama como amantes: volvemos a la incoherencia.

En fin, como dice mi amiga Rita Peich que lleva mucho tiempo por estas tierras, en todas partes hay gente estupenda y gilipollas. Desde luego no hay que amilanarse, esta ciudad te exige que saques todo tu carácter.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Der Rücken

"No hagas excesivos planes ni te crees expectativas porque no sabrás como te vas a sentir ni lo que lo te encontrarás".Ese consejo retumba en mi cabeza, palabras de mi amigo Manu cuando le comuniqué la decisión firme de irme a Berlín.

Hace dos semanas estaba en Berghain, era la segunda vez que iba, domingo por la tarde, quedé en encontrarme con unos amigos de Madrid que habían venido a pasar unos días. El viernes anterior estuve en la fiesta del Folsom en el KitKat, estuve solo y no pasó nada destacable fue una fiesta tremendamente aburrida, salvo que en la entrada la señora que controlaba la puerta me pedía 25 euros, dije que era muy caro para ser Berlín, yo vivía allí y me lo dejó en 10 euros.

Bailando en el Panorama, noté un pinchazo en la espalda, eran las 21, ni el viernes ni esa tarde me había excedido bailando pero decidí retirarme, llegué a casa a las 22 con molestias y me acosté pero apenas conseguí dormir tres horas.

El lunes sentí un dolor agudo en la zona glútea que me impedía caminar, pensé que era una contractura del piramidal, no le dí mucha importancia creía que con reposo y durmiendo se me pasaría, ahí empezó mi Odisea. Tras cuatro días sin dormir después de clase fui a un fisio cerca de mi escuela de alemán, me dijo que necesitaba la prescipción de un ortopeda para atenderme me mandó a uno cercano, el chico del mostrador me comunicó que no había citas hasta dentro de 3 semanas y que lo mejor era que me fuera a Urgencias, eso hice, fui a un Hospital cercano a casa, me inyectaron un antiinflamatorio y un análgesico.

Esa noche dormí mejor, pero seguía con las molestias, el fin de semana fue horroroso, mi compañero de piso me recomendó ir a su médico de cabecera, el lunes comenzó un periplo de tres médicos, dos fisios y ya me di cuenta que tenía un problema de hernia lumbar, apenas podía estar 5 minutos de pie ni caminar, no dormía más de dos horas porque me resultaba imposible encontrar una postura que me aliviara las molestias.

El mismo problema lo sufrí hace tres años, estuve seis meses cojo con un dolor insoportable hasta que un quiropráctico me lo solucionó. Decidí buscar un quiropráctico o un osteopata que me manipulara la espalda, la sorpresa fue que la mayoría no te daban cita antes de tres semanas.

Totalmente limitado, solo me puedo mover en bici y empiezo a plantearme si regresar a España y curarme, aquí no tengo familia y amigos que puedan estar un tiempo largo ayudándome. La situación te afecta animicamente, no sabes cuanto tiempo se puede prolongar y si compensa aguantar aquí.

El viernes conseguí una cita con un quiropráctico para el próximo martes, es la última oportunidad que me doy, si no empiezo a mejorar pronto regresaré a Madrid. Mi compañero de piso insiste que luche que no me rinda, que la ciudad me puede ofrecer cosas interesantes y muchas oportunidades en el futuro; no lo dudo, pero sin salud no existe.

Te da mucha rabia por lo bien que me encontraba, por el maravilloso tiempo que estaba haciendo que me permitía hacer muchas cosas, por la cantidad de planes que no se si llegaré a cumplir. Quizás peque de negativo, pero el haber vivido la misma situación  tan prolongada en el tiempo no invita al optimismo.

El apoyo de tu familia y amigos a más de 1800 km es brutal: "si regresas te cuidaremos y te recibiremos con los brazos abiertos". Debo mencionar a Julio, que vino a pasar unos días de vacaciones desde Dubaí, su sentido del humor, su cariño y apoyo me ayudó mucho.

El tiempo me dará la respuesta a todo lo que estoy viviendo, si tengo que regresar no pasa nada y si lo supero me dará fortaleza y mucha seguridad en mi mismo.






Berghain

Mucho hay escrito sobre la famosa discoteca y no voy a contar nada nuevo, la primera vez que conseguí entrar fue en Marzo del año pasado, tres meses antes me echaron para atrás. Berghain es conocida como la Catedral de la música electrónica, es cierto, que al entrar su oscuridad y la altura de sus techos te da la sensación de estar en un templo sagrado. La primera vez que estuve me pareció increíble

Era domingo, la noche anterior no fui a la fiesta del Coctail D,amore, estaba completamente muerto después de 11 horas bailando en Kitkat. Había dormido muy bien esa noche, acompañé a mi compañera de piso a la pastelería del barrio para comprar algo para desayunar, hacía un día de perros, no paraba de llover, Ella me comento que podría ser interesante ir a las 16 a Berghain, pegué un bote, me dijo que preguntaría a Marcus para ver si nos podía poner en la guess list.

En casa, era la 13:00 cuando recibí un whats app de Gabriel, se habían ido directamente desde la fiesta de Coctail D,amore a Berghain, me pedían que fuera. Mi compañera de piso se rajó y me dijo que no podían meternos en lista. Otra vez tuve suerte, un contacto de Scruff con el que llevaba toda la mañana hablando me suelta que esta trabajando en Berghain y porque no iba. Me puso en su lista personal: R from the Fassandenbar.

A las 14, afrontaba el camino que lleva a Berghain, el primer portero me dejo pasar y en la taquilla me decían que no estaba en lista, le dije que su compañero me dijo que si, a regañadientes conseguí entrar sin pagar. Lo primero que hice fue dirigirme a la barra principal para saludar a R y darle las gracias, el tipo era todo un encanto me dijo que fuera a bailar y que cuando quisiera beber algo fuera a su barra, toma!!!!!

En la parte de abajo esta la pista principal, donde pinchan música techno y en la planta de arriba es el Panorama Bar, pinchan música House, es mi zona favorita, nada más aterrizar se puso un chico rubito a mirarme y bailar cerca de mi, como a la hora (aquí las cosas van a fuego lento) empezamos a hablar, se llamaba Thor era Noruego, estaba casado y lo que más ternura me produjo es que me dijo que era consciente que besaba fatal y que para muchos resultaba excesivamente pasivo. Ese arrebato de sinceridad, me encanto, pero era cierto besaba como el culo y era como una escoba, aun así estuve mucho tiempo con él, me invitó a medio éxtasis en el baño y con el tiempo nos separamos.

Tras cinco horas bailando conocí a Mario, chico bajito berlinés que hablaba algo de español porque trabajo en Ibiza, tuvimos mucha química, estuvimos besándonos y bailando. Los besos eran muy buenos, salvo por la particularidad que le gustaba insuflar aire: no me disgusta el asunto pero cuando se convierte en algo continuo cansa.

Eran las 20 horas cuando le dije que ya me iba a casa, me dijo que esperara un momento, fuimos a hablar, me contó que no necesitaba trabajar y lo más interesante es que me insistió en la necesidad de aprender alemán o estaría fuera de muchos círculos, me recomendó echarme un novio, bromeé diciendo que acaba de conocer a uno.

En el ropero un tipo de Canadá empezó a hablar conmigo, salimos juntos de Berghain, compré un perrito en el puesto de fuera por 4 euros, me supo a gloria, en la estación tomamos caminos diferentes quedamos en vernos el viernes en Kitkat para la fiesta del Folsom (Revolver) y me plantó un beso, muy bueno por cierto.

De camino a casa, pensé en las palabras de Mario, no quiero presionarme, cuando lo haces te bloqueas y es imposible aprender, todavía no se nada, no se si quiero vivir aquí, regresar, irme a otro sitio, necesito que todo fluya.

De Berghain diré, que la recordaba más grande, aunque sigue siendo un espacio único ya no me resulta tan impresionante.

martes, 8 de septiembre de 2015

Das Haus

Soy un tipo con suerte, debo reconocerlo.

En Abril por Semana Santa fui a una fiesta en Bruselas, La Demance, allí conocí a un tipo de Frankfurt, Jörg, durante meses nos comunicamos por whats app, le conté que quería irme a Berlín y me puso en contacto con un amigo suyo que vive allí, Peter.

Desde el primer momento que hablé con Peter, pensé que estaba como una cabra, la primera foto que me enseño de su casa era una suya con el pecho al descubierto. Trabaja como auxiliar de vuelo en Lufthansa, ésto le impide estar mas de 10 días al mes. Al principio me pedía 450 euros por el alquiler de una habitación, le dije que solo podía pagar 400 y contestó ok. Me contó que su hermana, Ines, estaba viviendo temporalmente en la casa, le dije que inicialmente no me importaba, así tendría a alguien para ayudarme con los trámites iniciales. Quedamos que en Julio iría un fin de semana a ver la casa y decidiría.

Un viernes de mediados de Julio llegue a su casa, desde el primer momento tuvimos buen rollo, la casa era preciosa, dos habitaciones, un salón amplio, cocina y baño igual de amplios; la cocina tiene una terraza que da a un jardín de la comunidad. Situada en uno de los barrios de moda de Berlín: Prenzlauer Berg, hubiese preferido vivir en Kreuzberg, pero para empezar no estaba mal.




Ese día Peter me acompañó a mi academia de alemán: Tamden, a 20 minutos andando de mi casa, fuimos caminado atravesando el parque Ernst Thälmann Park, el monumento al señor que da nombre al parque ya me pareció fascinante, pura estética de la antigua Alemania del Este.



Peter, me sorprendió gratamente, me dijo que si me quedaba en su casa seríamos como una familia, que si necesitaba un escritorio para mi habitación me lo podía poner y que solo le pagase 350 euros. A mi, la verdad, toda esta generosidad de los desconocidos siempre me ha dado mal rollo, pero esta experiencia decidí vivirla sin complicaciones, probaría en esta casa (Ahlsbecker St) si no me va bien ya aparecería otro sitio.

Y aquí estoy, llegué el día 31 de Agosto sobre las 00 de la noche con un calor horroroso, me estaban esperando Peter e Ines, ambos muy cariñosos. El martes Peter me pidió mi pasaporte y mi partida de nacimiento, al día siguiente mientras dormía se fue a conseguir mi Anmeldung (es como el empadronamiento en España, sólo que aquí es necesario para abrir una cuenta bancaria, tener un número de teléfono o lo más importante para conseguir un puesto de trabajo), cuando desperté me lo dio. Era increíble, hay gente que tarda tiempo en conseguirlo, es necesario tener un contrato de alquiler y en muchas casas ya no admiten a mas gente registrada, así que a los dos días de llegar oficialmente residía en Berlín.

viernes, 4 de septiembre de 2015

First We take Madrid and the We take Berlín

Sabático: es una palabra de origen hebreo, significa que apartas tus responsabilidades por un tiempo para dedicarte a aquello que te apasiona.

La primera regla a la hora de escribir un Blog es hacerlo sobre algo que te genere pasión, en este momento es mi nueva vida.

Hace 6 meses decidí que dejaría mi trabajo y me iría a vivir a Berlín, desde que nací he vivido en Madrid, ha sido mi relación más larga: 40 años, romper fue difícil, durante meses mi entorno: compañeros de trabajo, amigos y familia me han expresado lo mucho que me iban a echar de menos.

¿Por qué Berlín? La verdad, que no tenia claro mi destino, pero Berlín era la ciudad donde me he sentido totalmente libre (más adelante en el post dedicado al Kit Kat lo explicaré), amo la música electrónica y las 5 veces que estuve anteriormente, regresé "tocado", así que, decidí, que allí comenzaría.

Había una serie de premisas claras, de toda esta experiencia tendría que aprender algo; alemán es el objetivo. Cada tres meses debería evaluar si cambiaba de ciudad, seguía en Berlín o regresaba a España. No habría grandes expectativas.

La creación de este Blog es para que la personas que me conocen puedan seguir mi evolución y si alguien ajeno a mi entorno, tropieza con él, espero que pueda sacar alguna información útil.

Mi compromiso, es hablar sin pudor de mis emociones.