domingo, 27 de septiembre de 2015

40 grados de separacion

En Alemania siempre lavamos la ropa a 40º. Es lo que soltó mi compañero de piso cuando intentaba enseñarme el funcionamiento de la lavadora (requiere ser ingeniero aeronáutico para comprenderla), yo le decía que me enseñara un programa para lavar la ropa en frío como solía hacer en mi casa, con cara de espanto me soltó que hay que lavarla con esa temperatura para matar los gérmenes.

Toma ya, te lo dice alguien que los fines de semana se va a Laboratory y se trajina a 30 tíos por noche, ahí no hay problemas de gérmenes; se los cepillara a 40 grados imagino.

No se si este tipo de incoherencias son típicas de un alemán, de un berlinés o bien de un gay con mucho tiempo y dinero, pero de estas ya he visto varias, se pasan el día fumando, tomando cervezas y bebiendo bebidas edulcoradas, comiendo a deshoras... eso si la carne tiene que del supermercado biológico, así como las legumbres, para luego cocinar con aceite de palma porque el de oliva es malo para guisar.

La botella de agua es personal e intransferible, yo bebo del grifo, les debo parecer un ruin insano, pero me la suda lo que piensen, me toca mucho las narices cuando te explican algo y parece que su manera de hacerlo es la correcta, ¿por qué? pues porque soy alemán y todo lo hago bien.

Aquí, los españoles no están del todo bien vistos, en una conversación con un tipo por el Scruff me dijo que los españoles no eramos empáticos, solo pensábamos en nosotros y no nos integrábamos en la cultura local. Mi compañero de piso me contó que si, que los españoles junto con los italianos tienen fama de solo pensar en la fiesta. Los berlineses se quejan mucho porque nos movemos mucho en las discotecas pero por otra parte desean acostarse con nosotros por nuestra buena fama como amantes: volvemos a la incoherencia.

En fin, como dice mi amiga Rita Peich que lleva mucho tiempo por estas tierras, en todas partes hay gente estupenda y gilipollas. Desde luego no hay que amilanarse, esta ciudad te exige que saques todo tu carácter.

sábado, 26 de septiembre de 2015

Der Rücken

"No hagas excesivos planes ni te crees expectativas porque no sabrás como te vas a sentir ni lo que lo te encontrarás".Ese consejo retumba en mi cabeza, palabras de mi amigo Manu cuando le comuniqué la decisión firme de irme a Berlín.

Hace dos semanas estaba en Berghain, era la segunda vez que iba, domingo por la tarde, quedé en encontrarme con unos amigos de Madrid que habían venido a pasar unos días. El viernes anterior estuve en la fiesta del Folsom en el KitKat, estuve solo y no pasó nada destacable fue una fiesta tremendamente aburrida, salvo que en la entrada la señora que controlaba la puerta me pedía 25 euros, dije que era muy caro para ser Berlín, yo vivía allí y me lo dejó en 10 euros.

Bailando en el Panorama, noté un pinchazo en la espalda, eran las 21, ni el viernes ni esa tarde me había excedido bailando pero decidí retirarme, llegué a casa a las 22 con molestias y me acosté pero apenas conseguí dormir tres horas.

El lunes sentí un dolor agudo en la zona glútea que me impedía caminar, pensé que era una contractura del piramidal, no le dí mucha importancia creía que con reposo y durmiendo se me pasaría, ahí empezó mi Odisea. Tras cuatro días sin dormir después de clase fui a un fisio cerca de mi escuela de alemán, me dijo que necesitaba la prescipción de un ortopeda para atenderme me mandó a uno cercano, el chico del mostrador me comunicó que no había citas hasta dentro de 3 semanas y que lo mejor era que me fuera a Urgencias, eso hice, fui a un Hospital cercano a casa, me inyectaron un antiinflamatorio y un análgesico.

Esa noche dormí mejor, pero seguía con las molestias, el fin de semana fue horroroso, mi compañero de piso me recomendó ir a su médico de cabecera, el lunes comenzó un periplo de tres médicos, dos fisios y ya me di cuenta que tenía un problema de hernia lumbar, apenas podía estar 5 minutos de pie ni caminar, no dormía más de dos horas porque me resultaba imposible encontrar una postura que me aliviara las molestias.

El mismo problema lo sufrí hace tres años, estuve seis meses cojo con un dolor insoportable hasta que un quiropráctico me lo solucionó. Decidí buscar un quiropráctico o un osteopata que me manipulara la espalda, la sorpresa fue que la mayoría no te daban cita antes de tres semanas.

Totalmente limitado, solo me puedo mover en bici y empiezo a plantearme si regresar a España y curarme, aquí no tengo familia y amigos que puedan estar un tiempo largo ayudándome. La situación te afecta animicamente, no sabes cuanto tiempo se puede prolongar y si compensa aguantar aquí.

El viernes conseguí una cita con un quiropráctico para el próximo martes, es la última oportunidad que me doy, si no empiezo a mejorar pronto regresaré a Madrid. Mi compañero de piso insiste que luche que no me rinda, que la ciudad me puede ofrecer cosas interesantes y muchas oportunidades en el futuro; no lo dudo, pero sin salud no existe.

Te da mucha rabia por lo bien que me encontraba, por el maravilloso tiempo que estaba haciendo que me permitía hacer muchas cosas, por la cantidad de planes que no se si llegaré a cumplir. Quizás peque de negativo, pero el haber vivido la misma situación  tan prolongada en el tiempo no invita al optimismo.

El apoyo de tu familia y amigos a más de 1800 km es brutal: "si regresas te cuidaremos y te recibiremos con los brazos abiertos". Debo mencionar a Julio, que vino a pasar unos días de vacaciones desde Dubaí, su sentido del humor, su cariño y apoyo me ayudó mucho.

El tiempo me dará la respuesta a todo lo que estoy viviendo, si tengo que regresar no pasa nada y si lo supero me dará fortaleza y mucha seguridad en mi mismo.






Berghain

Mucho hay escrito sobre la famosa discoteca y no voy a contar nada nuevo, la primera vez que conseguí entrar fue en Marzo del año pasado, tres meses antes me echaron para atrás. Berghain es conocida como la Catedral de la música electrónica, es cierto, que al entrar su oscuridad y la altura de sus techos te da la sensación de estar en un templo sagrado. La primera vez que estuve me pareció increíble

Era domingo, la noche anterior no fui a la fiesta del Coctail D,amore, estaba completamente muerto después de 11 horas bailando en Kitkat. Había dormido muy bien esa noche, acompañé a mi compañera de piso a la pastelería del barrio para comprar algo para desayunar, hacía un día de perros, no paraba de llover, Ella me comento que podría ser interesante ir a las 16 a Berghain, pegué un bote, me dijo que preguntaría a Marcus para ver si nos podía poner en la guess list.

En casa, era la 13:00 cuando recibí un whats app de Gabriel, se habían ido directamente desde la fiesta de Coctail D,amore a Berghain, me pedían que fuera. Mi compañera de piso se rajó y me dijo que no podían meternos en lista. Otra vez tuve suerte, un contacto de Scruff con el que llevaba toda la mañana hablando me suelta que esta trabajando en Berghain y porque no iba. Me puso en su lista personal: R from the Fassandenbar.

A las 14, afrontaba el camino que lleva a Berghain, el primer portero me dejo pasar y en la taquilla me decían que no estaba en lista, le dije que su compañero me dijo que si, a regañadientes conseguí entrar sin pagar. Lo primero que hice fue dirigirme a la barra principal para saludar a R y darle las gracias, el tipo era todo un encanto me dijo que fuera a bailar y que cuando quisiera beber algo fuera a su barra, toma!!!!!

En la parte de abajo esta la pista principal, donde pinchan música techno y en la planta de arriba es el Panorama Bar, pinchan música House, es mi zona favorita, nada más aterrizar se puso un chico rubito a mirarme y bailar cerca de mi, como a la hora (aquí las cosas van a fuego lento) empezamos a hablar, se llamaba Thor era Noruego, estaba casado y lo que más ternura me produjo es que me dijo que era consciente que besaba fatal y que para muchos resultaba excesivamente pasivo. Ese arrebato de sinceridad, me encanto, pero era cierto besaba como el culo y era como una escoba, aun así estuve mucho tiempo con él, me invitó a medio éxtasis en el baño y con el tiempo nos separamos.

Tras cinco horas bailando conocí a Mario, chico bajito berlinés que hablaba algo de español porque trabajo en Ibiza, tuvimos mucha química, estuvimos besándonos y bailando. Los besos eran muy buenos, salvo por la particularidad que le gustaba insuflar aire: no me disgusta el asunto pero cuando se convierte en algo continuo cansa.

Eran las 20 horas cuando le dije que ya me iba a casa, me dijo que esperara un momento, fuimos a hablar, me contó que no necesitaba trabajar y lo más interesante es que me insistió en la necesidad de aprender alemán o estaría fuera de muchos círculos, me recomendó echarme un novio, bromeé diciendo que acaba de conocer a uno.

En el ropero un tipo de Canadá empezó a hablar conmigo, salimos juntos de Berghain, compré un perrito en el puesto de fuera por 4 euros, me supo a gloria, en la estación tomamos caminos diferentes quedamos en vernos el viernes en Kitkat para la fiesta del Folsom (Revolver) y me plantó un beso, muy bueno por cierto.

De camino a casa, pensé en las palabras de Mario, no quiero presionarme, cuando lo haces te bloqueas y es imposible aprender, todavía no se nada, no se si quiero vivir aquí, regresar, irme a otro sitio, necesito que todo fluya.

De Berghain diré, que la recordaba más grande, aunque sigue siendo un espacio único ya no me resulta tan impresionante.

jueves, 10 de septiembre de 2015

Kit-Kat

Este post no tendrá fotos, ni aquellos que hablen de los clubes de Berlín. Las fotos están prohibidas en su interior y reconozco que es algo que me gusta, lo que pase, debe quedar en tu memoria no en la de tu teléfono.

Todavía no ha cumplido un año desde la primera vez que visité el Kitkat, esa noche me quedé impresionado: camareras con el coño al aire, gente de todas las edades, razas y condiciones, musculados, obesos, desnudos, disfrazados..... pero lo que más me llamó la atención, fue ver en la pista dos tipos mamándosela, a nadie le sorprendía, salvo a mi. Me sentí muy provinciano
.

El miércoles pasado cuando llegué a mi casa, estaba un amigo de Ines y Peter; Marcus, los chicos le habían comentado que quería ir a la fiesta del Gegen en el kitkat ese viernes, se ofreció a ponerme en la lista de invitados, me lo confirmaría el viernes por la mañana por Scruff (apps de contactos).

Así fue, el viernes recibí un mensaje diciéndome que estaba incluido en la lista de Fabio, que fuera antes de las 00 porque se formaría cola. A las 00 como un clavo estaba en la puerta, dije el nombre de la lista me pusieron en la muñeca un sello enorme y para dentro. En el ropero, gratuito, me cambié por unos pantalones cortos y me quedé en camiseta de tirantes.

Marcus me dijo que llegaría tarde y también me escribió Gabriel, un amigo griego residente en Noruega que iría con otro amigo de Estocolmo, ambos pasarían el fin de semana en Berlín. Al principio estuve solo, la música era fantástica y no había tanta gente "disfrazada" como suele haber los sábados noche. Como veía que el tema prometía me tomé medio éxtasis que me traje de Madrid. En el baño apareció Marcus, me dio popper y bailé con él, le dí un beso sin intención, pero no le hizo mucha gracia, le dije que el popper me da por besar y él se hizo un poco "la digna", un poco extraño todo porque no había parado de mandarme fotos suyas desnudo, no le dí importancia al asunto, besaba bastante mal.

En la pista del sótano había un DJ vestido de mujer pinchando una sesión House muy buena, me puse a bailar y vi como un chico rubio me miraba sonriendo, estuvimos bailando 30 minutos mirándonos, nos fuimos acercando poco a poco hasta que nos besamos, guauuu ese momento de seducción me volvió loco, besaba de lujo, era de Berlín. Tras un rato me dijo que prefería ir arriba, yo me quedé, cuando se fue me entró un chico brasileño, me besó pero no había química, le dije que prefería la música de arriba.

Serían las tres, me tomé la otra mitad de la pastilla de camino al baño (es mixto y da para escribir un post), en la cola, reconocí a una marica gritando como si fuera una mamma italiana, era Gabriel, nos abrazamos como si hubiéramos venido de la guerra, me llevó a donde estaba su amigo: peculiar donde los haya, un tipo mas bien obeso, vestía solamente un pantalón corto y como complemento llevaba en el cuello, una cadena, de las de atar maquinaria, con un candado.

En la pista principal estuve bailando y apareció el berlinés, hicimos la típica escenografía del kitkat: besos, magréos y me la chupo en la pista, nunca más le volví a ver.

La noche con Gabriel fue muy divertida, su amigo es un psiquiatra griego que trabaja para una unidad de drogodependencias en un hospital de Estocolmo, le pregunté si nosotros debíamos preocuparnos por nuestro consumo y contestó que no, así que decidí aceptar la invitación a mefe de Gabriel.

Tras 11 horas bailando sin parar y enrollarme con un par de tipos más, nada destacable; un italiano que hablaba español y un alemán muy soso, decidí irme a casa, llegué a las 12, Ines estaba en la terraza, estuve hablando un rato con ella, me tomé un café y me acosté.

Conclusión: La fiesta del Gegen estaba muy bien en cuanto a música, pero para vivir la verdadera esencia del Kitkat hay que ir un sábado.

martes, 8 de septiembre de 2015

Das Haus

Soy un tipo con suerte, debo reconocerlo.

En Abril por Semana Santa fui a una fiesta en Bruselas, La Demance, allí conocí a un tipo de Frankfurt, Jörg, durante meses nos comunicamos por whats app, le conté que quería irme a Berlín y me puso en contacto con un amigo suyo que vive allí, Peter.

Desde el primer momento que hablé con Peter, pensé que estaba como una cabra, la primera foto que me enseño de su casa era una suya con el pecho al descubierto. Trabaja como auxiliar de vuelo en Lufthansa, ésto le impide estar mas de 10 días al mes. Al principio me pedía 450 euros por el alquiler de una habitación, le dije que solo podía pagar 400 y contestó ok. Me contó que su hermana, Ines, estaba viviendo temporalmente en la casa, le dije que inicialmente no me importaba, así tendría a alguien para ayudarme con los trámites iniciales. Quedamos que en Julio iría un fin de semana a ver la casa y decidiría.

Un viernes de mediados de Julio llegue a su casa, desde el primer momento tuvimos buen rollo, la casa era preciosa, dos habitaciones, un salón amplio, cocina y baño igual de amplios; la cocina tiene una terraza que da a un jardín de la comunidad. Situada en uno de los barrios de moda de Berlín: Prenzlauer Berg, hubiese preferido vivir en Kreuzberg, pero para empezar no estaba mal.




Ese día Peter me acompañó a mi academia de alemán: Tamden, a 20 minutos andando de mi casa, fuimos caminado atravesando el parque Ernst Thälmann Park, el monumento al señor que da nombre al parque ya me pareció fascinante, pura estética de la antigua Alemania del Este.



Peter, me sorprendió gratamente, me dijo que si me quedaba en su casa seríamos como una familia, que si necesitaba un escritorio para mi habitación me lo podía poner y que solo le pagase 350 euros. A mi, la verdad, toda esta generosidad de los desconocidos siempre me ha dado mal rollo, pero esta experiencia decidí vivirla sin complicaciones, probaría en esta casa (Ahlsbecker St) si no me va bien ya aparecería otro sitio.

Y aquí estoy, llegué el día 31 de Agosto sobre las 00 de la noche con un calor horroroso, me estaban esperando Peter e Ines, ambos muy cariñosos. El martes Peter me pidió mi pasaporte y mi partida de nacimiento, al día siguiente mientras dormía se fue a conseguir mi Anmeldung (es como el empadronamiento en España, sólo que aquí es necesario para abrir una cuenta bancaria, tener un número de teléfono o lo más importante para conseguir un puesto de trabajo), cuando desperté me lo dio. Era increíble, hay gente que tarda tiempo en conseguirlo, es necesario tener un contrato de alquiler y en muchas casas ya no admiten a mas gente registrada, así que a los dos días de llegar oficialmente residía en Berlín.

viernes, 4 de septiembre de 2015

First We take Madrid and the We take Berlín

Sabático: es una palabra de origen hebreo, significa que apartas tus responsabilidades por un tiempo para dedicarte a aquello que te apasiona.

La primera regla a la hora de escribir un Blog es hacerlo sobre algo que te genere pasión, en este momento es mi nueva vida.

Hace 6 meses decidí que dejaría mi trabajo y me iría a vivir a Berlín, desde que nací he vivido en Madrid, ha sido mi relación más larga: 40 años, romper fue difícil, durante meses mi entorno: compañeros de trabajo, amigos y familia me han expresado lo mucho que me iban a echar de menos.

¿Por qué Berlín? La verdad, que no tenia claro mi destino, pero Berlín era la ciudad donde me he sentido totalmente libre (más adelante en el post dedicado al Kit Kat lo explicaré), amo la música electrónica y las 5 veces que estuve anteriormente, regresé "tocado", así que, decidí, que allí comenzaría.

Había una serie de premisas claras, de toda esta experiencia tendría que aprender algo; alemán es el objetivo. Cada tres meses debería evaluar si cambiaba de ciudad, seguía en Berlín o regresaba a España. No habría grandes expectativas.

La creación de este Blog es para que la personas que me conocen puedan seguir mi evolución y si alguien ajeno a mi entorno, tropieza con él, espero que pueda sacar alguna información útil.

Mi compromiso, es hablar sin pudor de mis emociones.