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lunes, 4 de abril de 2016

Manifiesto

¿Cómo afrontas un fin de semana, después de la intensidad vivida en el último?. Pensé que lo mejor era tener un fin de semana relajado, aprovechar los días soleados y las altas temperaturas para tirarme en los parques.

El viernes después de clase quedé con Conrad (aún no he podido escribir su post), quería ir a nadar a una piscina muy chula que hay en Mitte, cuando llegamos estaba cerrada, así que nos fuimos a un parque con tumbonas enfrente de la Isla de los Museos, estuve muy cómodo con él, aunque, no dejé de pensar en Jean. A las 15 me dijo que tenía que trabajar que se iba (los alemanes nacen con una tabla Excell debajo del brazo que les controla) cogí mi bici y retorné a casa.

No eres berlinés hasta que tu bici encaja en uno de los raíles del Tram y te fostias, me sucedió por segunda vez, esta vez en Mitte fue memorable, lleno de turistas me dio la di pero bien, me levanté de la manera más digna que pude y salí pitando. Salvo molestias en las rodillas no fue grave.

El sábado decidí ir a ver la exposición de Manifiesto en el Museo de la Antigua estación de Hamburgo. Increíble, es una obra de un autor audiovisual alemán; Julian Rosefeldt. Son vídeos donde se recopilan diferentes conocidos manifiestos, todos interpretados por Cate Blanchet; me rindo ante esta mujer, si ya la admiraba, después de ver ésto, reconozco aún más su talento.













Quedé en la exposición con Pepo, un director de vestuario que había trabajado con el artista y se encontraba en Berlín trabajando para Win Wenders. tomamos un café en el museo, fuimos a la zona de hamacas del canal cercano al Reichstag, comimos juntos. El tipo es muy humilde y de vez en cuando te iba desglosando trabajos que había realizado, increíble su currículum y sus historias sobre el cine español e internacional, quedamos en vernos antes de que se fuera.

El domingo fui a Mauer Park, día de mucho calor, hasta arriba de gente. Estuve viendo el Karaoke, bastante entretenido, a la tarde necesitaba bailar, no podía seguir pensando en Jean. Cogí la bici y me fui a Berghain, estaba controlando la entrada Sven Marquardt, cuando me toco a mi, él estaba dentro, el portero le preguntó y Sven dijo que si. Fue un error ir a Berghain, debí haber ido a otro Club con terraza, el ambiente no me gustó nada, la música no enganchaba, a las tres horas me fui, en el ropero me encontré con Eduard el tipo de BCN que desapareció sin dar señales; cordialidad y nada más.

Tomé mi Wurst, cogí la bici y a las 21:30 estaba en casa. Fin de semana si drogas, sin apenas fiesta, estuve en Berghain y solo tomé una cerveza, ¿algo puntual o una tendencia?. Por la mañana había hablado con mi madre, le dije que no iba a volver a España, que no me veía, ella dijo que me quedara donde estuviera cómodo, es curioso, porque a pesar de esta afirmación, siento que me queda poco tiempo en Berlín.

martes, 29 de marzo de 2016

Jean

Llevaba tiempo sin publicar, en Berlín podría publicar un post diario. Tras la fiesta del aniversario del Kitkat, me planteé si debía contarlo todo, ésto me ha llevado a una pausa.

¿Quién es Jean? Jean Philippe, es un chico francés de 41 años, bueno en unos días 42, pelirrojo, atractivo, enfermero que vive en Lyon, en Semana Santa decidió pasar unos días con un amigo íntimo en Berlín, dos días antes del viernes santo me escribió por Scruff, llegaría ese día por la noche.

Desde el primer momento me pareció un fumado, hablaba de nuestros hijos, de como sería nuestra vida juntos, le seguía el rollo. Le comenté que debería esperarse a estar en Berlín, en Semana Santa estaría lleno de chicos atractivos, dijo que solo le interesaba el correcto.

El jueves por la noche fui a Members (fiesta gay) en el Kosmonaut, a pesar de ser una fiesta gay, había dos razones por las que asistir, la primera iban amigos de Madrid y la segunda pinchaba Elle Allien (entré en trance con su sesión, me sacaba del mismo los empujones de la gente ansiosa por ligar). A las 7:00 de la mañana me despedí porque me empezó a molestar la espalda y el miedo a una recaída me bloqueó aún más.

Viernes santo, estaba agotado, Jean me escribió que su vuelo llegaría con retraso, tenía que ir a su Hotel y vendría a mi casa, así que le dije que mejor lo dejábamos para el sábado por la mañana, es cierto que estaba agotado, pero la perspectiva de alojar aun desconocido tras la experiencia de Hardburgo, me detuvo

El sábado amaneció radiante, quedé en ir a recogerle a la estación de EberwalderSt, Desde Pappelalle  vi a un chico delgado, alto, pelirrojo que me miraba, le saludé y acordamos tomar un café primero, fue dar 10 pasos y me abrazó, ese detalle me sorprendió, lo tenía claro. Me dejé llevar y era como si nos conociéramos de antes. Estaba disgustado por no haberme visto la noche anterior.

Llegamos a casa , no pudimos contenernos, sexo animal mezclado con ternura, dormimos un rato y por la tarde ande de irse a su Hotel tomamos un café en Marietta. Él había quedado para cenar con su amigo, quedamos que pasaríamos la noche juntos. A las 23:30 llegó a casa, nos acostamos y follamos como animales, hubo un momento que le supliqué que parara, reconozco que está en otro escalón sexual al mío, no tiene límites.

Era domingo y el día no podía ser más bonito, fuimos a recoger a su amigo al metro; desayunamos juntos en Beaker,s me sentía increíblemente bien con Jean. A la tarde fuimos los tres a Berghain, la noche anterior fue el Snax, me encontré con Angel y otros amigos de Madrid. Jean nunca había probado el éxtasis, tomamos una pastilla  a medias.

Esa noche en Berghain fue de las mas increíbles que he vivido, bailamos, nos besamos, nos mirábamos intensamente, no había nadie más que Jean, en un momento que fui al baño subí a las escaleras de Panorama, desde allí contemplaba como le entraban otros chicos, cuando me acerqué a él me abrazó y me besó "donde estabas, te echaba de menos" tenía la capacidad de hacerme sentir único.

A las 00:30 regresamos a casa, empezó a hablar que mañana se iría y estaría triste, le dije que éramos afortunados por lo que habíamos vivido y no deberíamos estar tristes. Pasamos la noche abrazados, cuando sonó el despertador le acompañé al tren, en el anden permanecimos abrazados mientras llegaba el tren, podía ver como descendían los minutos que marcaban la llegada del próximo tren, finalmente se marchó.

Cuando regresé a casa, empecé a sentirme muy triste, fue el día más horroroso que he pasado en Berlín, me sentía solo, por la noche hablé con él, le explique como me había sentido ese día, por una parte feliz porque me daba cuenta que llevaba tiempo bloqueado emocionalmente, por otra quería que estuviera a mi lado, seguir explorándonos, sentir su piel, él se había conseguido instalarse debajo de la mía.

Durante la conversación, me contó que hacía dos semanas que su novio de un año y medio le había dejado, Me molestó, le dije que debería habérmelo contado, que eso me hacía comprender su entusiasmo y no podía estar así por alguien que a nivel emocional estaba descontrolado.

Han pasado 7 días, sigo pensando en Jean, seguimos hablando, me escribe, me dice que soy su Bebé que lo que sentimos fue muy especial y no debemos cortar la comunicación. Estos días he ido borrando los mensajes de Scruff desde hace dos años, me sorprende la cantidad de gente con la que he contactado y que apenas he profundizado con nadie, de cientos de contactos no he conseguido construir nada, todo ésto con Jean, me ha dado que pensar sobre como he funcionado estos años y llego a la conclusión: algo en mi se está removiendo.

lunes, 7 de marzo de 2016

...oder gehen

El sábado fui a Charlottemburg Schloss, con Paulina y Amandine, así nos despedíamos de la segunda que regresaba el lunes a su casa, Paseamos por los jardines, nos deslizamos por la tirolina y fuimos a casa de Paulina a comer, su chico Diego nos había preparado una pizza deliciosa. La tarde fue fantástica, ellos viven en una finca donde un árbol centenario preside el patio interior, la energía de la casa y la finca es increíble, está en Friedrichshain. Me gustaría mudarme a una casa así.

Diego realiza música electrónica y lo utiliza como medio de expresión de como se siente en Berlín, se dedica a grabar sonidos de la calle, U bahn...con ellos realiza sus composiciones, el resultado es más que sorprendente, le animé a que envíe su trabajo a las productoras. Se va a encargar de buscarme una bicicleta antes del verano y de llevarme los viernes al mercado turco en Kreuzberg para enseñarme los puestos donde puedo comprar frutas y verduras baratas.

El domingo por la mañana hacía un día horroroso, gris y lluvioso, ante las perspectiva de pasarme el día encerrado con Inés decidí a las 12 irme a Berghain. Llegué a la puerta y el Türsteher ni me miro, me dijo que pasara. Empezó a cachearme un tipo que no había visto antes y descubrió que en mi bolsillo pequeño del vaquero llevaba una pastilla, dijo "o me la quedo o te vas (gehen)" le miré, cogí las pastilla y dije gehen (luego no me la tomé). Es alucinante, cada vez hay más gente más molesta con la política tan abusiva de Berghain, si llevara 10 pastillas entiendo que puedan pensar que voy a hacer negocio ¡pero una! están los baños colapsados por gente drogándose, otra vez me pillaron dos y no me dijeron nada. El tío esperaba que dijera que me quedaba, la mayoría lo hubiera hecho, pero aunque Berghain es el mejor Club del Berlín una vez que has estado varias veces dejas de mitificarlo. No se muy bien si esto me traerá consecuencias.

Con las mismas me fui al Kater Blau y es que ésto funciona así, si en un sitio la cosa no marcha, búscate otro y no le des más vueltas. La música era buena, poca gente y ambiente muy mixto, la mayoría de la gente residente en Berlín. Me encontré a un amigo de Vera, me dijo de fumar un porro, ante nuestra imposibilidad para poder liarlo, solicitamos ayuda a un chico israelí muy majo: su amiga alemana (Luisa) había vivido un año en Madrid y tres en Ibiza, me preguntó que tal el alemán y los alemanes, la dije que me costaban ambos, me contó que ella era incapaz de tener relaciones con alemanes y que la mayoría de sus amigos eran latinos o mediterraneos.

A las tres horas me fui a casa, estaba muerto de hambre, cuando llegué llamé a mis padres, mi madre me dijo que si no veía claro el tema de Alemania regresara a España y montara una consulta en Madrid, el mensaje era claro, te ayudaremos económicamente aquí pero no en Berlín. La verdad que he pensado mucho en eso, creo que es bueno fijarme un plazo tope hasta Septiembre, quiero pasar el verano aquí, salvo que me salga el trabajo en África.

Ya es 7 de Marzo, empiezo el nivel B2, me toca ir por las mañanas, cuando llego a la escuela hay un bullir de gente nueva, estoy muy contento con la nueva profesora, creo que voy a dar un empujón definitivo al alemán en este curso. También quiero empezar a mover el CV y ver mis posibilidades laborales y analizar mis posibles ingresos (todo el mundo se queja que en Berlín se gana muy poco). Regreso a casa a las 13:30, como y descanso un poco, por la tarde hago mis ejercicios de alemán y quedo con un tipo que lleva desde ayer escribiéndome.

Vive cerca de casa, me recibe un tipo fuerte bastante atractivo, me cuenta que es ruso, se niega a besarme porque ha comido ajo, le digo que no me importa, ya me cuenta que no le gusta besar ni mamarla, solo follar, entonces decido que esto no va a ninguna parte, el chico es bastante majo, no para de disculparse. Me debo estar acostumbrado a esta gente extraña porque con las mismas regreso a casa dando un paseo sin darle mayor importancia.

Hardburgo viene este fin de semana y se queda en mi casa, quiere que vayamos a bailar y tomemos éxtasis juntos, me sorprende no creía que le fuera este rollo, en fin ya veremos.

lunes, 15 de febrero de 2016

La Liada de Homero

Domingo por la mañana, sin noticias de Anke, en Berlín esto es normal, la gente aparece y desaparece. Necesito bailar, llevo tres semanas sin ir a Berghain. Son las 14:00: compro chicles y una cerveza para el camino. Antes de salir le mando un mensaje al chico inseguro que conocí el miércoles, le comento que iré a Beghain, que estaré sin móvil y que si va, me busque por Panorama. Craso error acababa de cometer.

Llego a las 15:00 y me encuentro una cola tremenda. Me dirijo hacia el portero, le digo en alemán si tengo que esperar la cola, no me entiende nada, si le hubiera hablado en inglés me la hubiese evitado, pero por ir de listo, me toca chuparme 30 minutos de espera. Creí que no me iban a dejar entrar, pasaban 3 de 10, echaban a gente que en mi opinión, tenían bastante estilo. Cuando encaro al portero, me pregunta: "¿one?", digo que si y paso.

Cada vez me gusta más Berghain que Panorama, prácticamente me pasé la noche bailando en Berghain al ritmo de Techno. En la pista se pone a bailar conmigo un tipo negro, me encanta su sonrisa, nos empezamos a besar; guauuu besa de lujo. Brasileño,  vive en París,  periodista que vino a cubrir la Berlinale.

Cuando se va, me entra un Griego, no recuerdo el nombre, algo como Anisakis, nos vamos a abajo a fumar un porro de María juntos. Los griegos que he conocido, son todos echados para delante, con mucha facilidad para los idiomas. Me pregunta si soy activo o pasivo, donde vivo, que quiero hacer en Berlín... trabaja en el call center de Booking, me presenta a otro griego que esta trabajando en Berghain, un tipo que ha vivido dos años en Madrid y es profesor de español. Anisakis, quiere subir a la pista para comerme la polla y el culo. Se saca su polla y me pide que la bese con lengua, le digo que no estoy para sexo, solo, besos, caricias y bailar. "¿Entonces podemos ser amantes otro día?" , respondo: claro, podemos ser todo el la vida, aun no hay nada descartado.

Me subo a Panorama, el efecto de la pastilla hace que me raye con dos cosas, una que estoy convencido que en mi casa quieren que me largue, cosa que tampoco es un problema, sería una oportunidad para conocer nueva gente, otros sitios... La segunda, esperando que el inseguro atraviese la puerta, se tome un éxtasis y nos pasemos la noche bailando juntos, pero claro, si me pilla liándome con otro menudo plan.....

Y no, no apareció, pero vino el periodista, estuvimos bailando, me masajeo la espalda, besos... me dijo que estaba pasando una noche fantástica y me daba las gracias por ello, nos tomamos un éxtasis a medias, quiere ir a la parte de atrás a follar, le acompaño, se la chupo un poco pero le digo que no me apetece sexo, solo bailar.

El resto de la noche la pase de Berghain a Panorama, Anisakis me dio su número de teléfono y a las tres me fui. El periodista se había marchado a la 1, me dijo que fuera a visitarle a París. Salgo de Berghain, compro mi wurst; comerme la salchicha es de los momentos más placenteros al salir de Berghain. El inseguro no contestó a mis mensajes: schade!

domingo, 13 de diciembre de 2015

Canicha

Esto que empiezo a relatar sucedió a mediados de Diciembre, justo el fin de semana de mi cumpleaños. Lo cuento ahora porque es cuando he retomado mi Blog. La escritura es muy complicada, a veces tienes momentos muy prolíficos y otros te da pereza afrontar la página en blanco y no es porque no tenga nada que contar, desde que estoy en Berlín no hubo semana que no pasara algo digno de ser reflejarlo.

Patricia (Canicha) es una de mis mejores amigas, vino el fin de semana del 11-13 de Diciembre a visitarme, me hacía especial ilusión porque era la primera visita de unos de mis íntimos. La recogí en Tegel, estaba atacada porque decía haberse quedado sorda en el aterrizaje y no podía estar así en la capital del Techno. El viernes estuvimos tranquilos, tomamos una cerveza en Marietta y nos pusimos al día. A la una estábamos en la cama. Peter, le había dejado unas chocolatinas en su almohada. todo un detalle.

El sábado fuimos a visitar la East Side Gallery y después al mercado del Holly Shit Market en el edificio anexo a Tresor. Al mediodía, Alej, el camarero de Berghain, nos confirmo que estábamos en la lista de invitados y al rato Barbie, que estábamos en la lista de Watergate. Pasamos la tarde en casa, la niña se vistió espectacular toda de cuero con escotazo y a las 00 llegamos a Watergate. Martín y Barbie aparecieron más tarde, yo tenía una pastilla que me dio Koldo en Madrid y Barbie nos invitó a cristal. En una las visitas al baño, la Cani, localizó a un dealer, nos vendió tres éxtasis.

Eran las 7:00 de la mañana cuando salimos de Watergate, en principio la idea era ir a dormir y por la tarde llegar a Berghain, pero como no teníamos sueño decidimos irnos directamente al Club, esperamos diez minutos y entramos sin problemas. Era la primera vez que Patricia conseguía entrar en Berghain, ese día coincidía con el décimo aniversario de su apertura y además cumplía 41 años, ¡que casualidad!.

Nos dirigimos al Fassade Bar, para dar las gracias a Alej, su turno acababa en 10 minutos, así que le esperamos y nos llevó a una zona nueva, plan chill out con arbolitos, nos acoplamos en un sofa y me tumbé sobre los muslos de Alej, en ese momento me di cuenta que se me borraba su rostro, las drogas eran bastantes buenas. Subimos a Panorama, Alej, me dio speed y nos invitó a cervezas y chupitos de tequila, ¡para que más!!!.

Patricia conoció a un Griego que estaba bastante bueno, se recorrieron todo el Club buscando un condón, finalmente lo consiguieron y desaparecieron en el cuarto oscuro, yo me quedé bailando en Panorama sin noción del espacio y el tiempo, menudo colocón. Me enrolle con un tipo que iba sin camiseta y pantalón de cuero, me daba morbo, me llevo a la zona de sofás para invitarme a una cerveza, allí ya no podía hablar ningún idioma, el tipo me dijo de bajar a Berghain para que un amigo suyo nos diera más drogas, afortunadamente no lo encontramos.

De regreso a Panorama  apareció Patricia, que se iba con el griego a su casa en Weding, la dije que me estaba enrollando con un tipo pero como estaba tan ciego no sabia si estaba bien o no, Patricia le chequeo y la respuesta fue de los más tranquilizadora: "bueno, es tu tipo".

A las 17:00 abandoné Berghain,, me compre me pertinente salchicha en el puesto de la calle. No se como pude llegar a Ahlbecker St, me acosté sin fuerzas. A las tres horas sonó el timbre de la calle, había olvidado completamente que La Cani tenía que volver, dormimos como pudimos.

Lunes, Patricia lo recordaba como una de las mejores juergas de su vida, tenía la misma fascinación que todos por Berghain; "me quiero quedar en Berlín" respondí que no, pues uno de los dos moriría.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Jooooo que noche

Sábado 7 de Noviembre, día otoñal con temperaturas muy cálidas, decido ir a pasear por los alrededores de mi casa: Kollwitzplatz, Wassertum y la KulturBrauerei. Regreso a casa me preparo la comida, echo una pequeña siesta y por la tarde quedo por Scruff con un vecino. Por fin, doy con un alemán que besa de lujo, tenemos un sexo bastante interesante. Es un periodista que durante un año lo dejó todo y se fue a Corea del Sur. Al terminar, me pregunta si me gustan los tríos, respondo afirmativamente, me dice que organizará alguno.



A las 21:00 es la fiesta de Gerd, voy expectante, no se nada sobre el tipo de reunión o gente que me encontraré. Llego a las 21:30, es una casa antigua, enorme en Schöneberg, me encanta el sitio, tiene mucha personalidad. Son varias estancias separadas por puertas correderas. Las bebidas te las sirven en la cocina, hay que pagarlas. En el salón es donde actúa primero una especie de Fabio Macmara, luego una chica en plan Joan Baez y por último los Djs.

Gerd, me recibe muy cariñoso, a todo el mundo me presenta como su novio. El ambiente es genial, gente de todas partes: un chico de París que tiene montada una Guess House en La Habana, un periodista de Berlín, una traductora americana; con ella habló sobre como aprender alemán, me dice que necesito al menos 8 meses y que hay dos partes del cerebro, el de la lengua materna y el destinado a otros idiomas, está claro que el último lo tengo atrofiado.

A las 00:30 empieza la sesión de los Djs y recibo un mensaje de Tor, está en la guess list del Snax y puede llevarme, me da pena dejar la fiesta, pero me parece una oportunidad única. Al despedirme de Gerd, me dice: "Javier, tu y yo tenemos que ser novios".

Son las 1:30, estoy en casa, tengo que coger el pantalón corto para la fiesta y el arnés. Tor me espera en la puerta de su casa, queremos en ir en taxi pero antes pasamos por un cajero, me sorprende que para entrar en el cajero te tiene que abrir la puerta el vagabundo que está durmiendo dentro. En el taxi me cuenta cuando llegó a Berlín, como conoció a su marido... Tor regresó varias veces a Oslo, no tiene claro que se quede aquí. Es curioso, ya he conocido a mucha gente que vuelven a su país de origen y acaban regresando a Berlín.


Son las 2:20, la cola para entrar en Laboratory es de más de tres horas, nos vamos directamente a la puerta ante la protesta de todos los que esperan, uno de los porteros reconoce a Tor y entramos directamente. El Snax es una fiesta gay que organizan dos veces al año (Noviembre y Semana Santa) Laboratory y Bergain , es el único momento que los dos espacios están conectados. Acude gente de todo el mundo, es obligatorio llevar zapatillas y ropa deportiva.

Primero vamos a la barra donde está el marido de Tor, nos invita, luego vamos al baño. Tor me da éxtasis puro, tiene un detalle precioso, pensaba que me había dejado el dinero en el ropero y me ofrece 20 euros, es un amor, me despierta mucha ternura.

En Bergain es imposible estar, pinchan techno muy duro, nos bajamos a Lab donde ponen House. No me gusta para nada el ambiente, poca gente de Berlín y muy estirada. Echo mucho de menos el ambiente mixto y más natural de Panorama. En medio de la pista un tipo se tumba mientras otro pavo con botas militares le pisa desde la cabeza hasta los pies, rollo amo sumiso. También, en la pista está un tipo en silla de ruedas.

Horas y horas bailando, aparece el americano de NY, está tremendo, nos empezamos a besar y me dice que le folle en el sling, el extasis ya me ha hecho efecto y estoy solo para besos, caricias y baile, se larga.

Subo a Berghain a buscar a Tor, en la barra principal, estaba trabajando Alejandro, un chico español que conocí en Diciembre del año pasado, tiene 20 minutos de descanso, nos bajamos a Lab a tomar una cerveza. En la barra me presenta a un ex ligue suyo alemán que ahora vive en Zurich, cuando Alejandro regresa a su barra, nos enrollamos, besa de lujo (segundo alemán del día) nos ponemos a mil, allí mismo nos la chupamos. Vamos un rato a la pista a bailar juntos, nos besamos y al rato desaparece.

En el baño está el tipo del día anterior que se pasó toda la noche en lo urinarios para que la gente le mee. El tipo que está a mi derecha decide mearle, con tan mala suerte que no atina y me mea en la pierna, le pongo fino en castellano, me voy a limpiarme del jodido pis.

Vuelvo a la pista, empiezo a estar muy muy cansado son cerca de las 10:00, aparece Tor, le abrazó le doy las gracias y me despido.

Hace un día soleado, de camino al Tram, dos chicos me piden tabaco, me invitan a unas french fries y charlo un rato con ellos, han pasado la noche en Panorama, me preguntan si tuve mucho sexo en el Snax. Ya en el Tram no dejo de pensar, es increíble que esté viviendo en Berlín.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Tempelhof

El sábado por la mañana quedé en ir a pasear por Tempelhof con "Culebra", primero pasamos por un cajero para liquidar una factura de 50 euros que me llegó del Hospital por un par de muletas que me dieron y que no había pedido.

De camino al aeropuerto abandonado, cruzamos un parque con un mini zoológico, con curiosos animales como alpacas peruanas. El sitio era espectacular:Volspark Hasenheide.

Tempelhof es el antiguo aeropuerto de la Alemania del Oeste, fue construido por los nazis. El edificio de la terminal era el más grande del mundo hasta la construcción del Pentágono. Ahora sus pistas son usadas para patinar con cometas, tipo Kite-surf o hacer diferentes deporte. Es muy interesante el ambiente, en verano se llena de gente que acude por la noche a beber en las zonas verdes.

Mientras nos tomábamos un café, me contó como funciona las ayudas del Job Center (Inem español) que tienes que hacer para solicitarlas y de que tipo son, al parecer en Berlín mucha gente se lo monta así.




 


Tras el paseo, "Culebra" me dijo de ir a su casa, llegamos y me senté en el sofá, se puso al lado y se durmió, A la hora decidí que mejor era irme. En todo ese tiempo ni me tocó, es un tipo muy muy extraño.

El domingo me levanté pronto, la noche anterior me quedé tranquilo en casa, a las 13:00 cogí el tranvía que me llevaba a Berghain. Roman me dijo que no podía ponerme en su lista gratuita, pero al final no pagué. Estuve un rato en la barra, me invitó a una cerveza y me fui a Panorama.

Arriba estaba Sabrine, me sorprendió que me reconociera; menudo colocón llevaba la buena señora, también estaba Gunter el señor de 70 años. Todo era como siempre, buena música, buen ambiente. Conocí a un tipo de Palma de Mallorca que estaba de paso, llevaba 6 meses trabajando en el Norte de Alemania construyendo un barco de competición, viajaba con su furgoneta y de regreso a España había parado en Berlín con un compañero, el tipo era muy majo, me sorprendió que no tuviera problemas para entrar en Berghain; no daba para nada con el perfil, se lo comenté, le dije que disfrutara esa noche pues era un tipo muy afortunado: a esa hora no estaban dejando entrar a la mayoría de la gente. Me ofreció éxtasis y por supuesto, le dije, que lo estaba dejando.

Como a las 18 apareció Tor, estuvimos juntos casi toda la tarde, me produce mucha ternura, dice que es un caso perdido en el tema de los besos, en su opinión es imposible que pueda aprender a besar bien. Su marido trabaja en una de las barras, fuimos juntos a que me lo presentara; es un alemán muy atractivo, me invitó a un par de cervezas.

Tor me invitó a medio extasis, y por supuesto...esta vez fui débil y piqué, el ambiente era fantástico, me puse a bailar y cuando me quise dar cuenta Tor había desaparecido. Un tipo de Nueva Zelanda, se puso a bailar a mi lado, me encantaba como baila; está abriendo un negocio, un café en Berlín, me empezó a besar, bastante bien por cierto, otro tío se puso a bailar a mi lado y el Neo Zelandés desapareció. Empezaba a notarme muy cansado y muy muy hambriento, llevaba tres horas bailando sin parar, el efecto de la pastilla había desaparecido, fui al baño y me enrollé con un alemán, fuimos a una zona mas reservada, le dije que me apetecía bailar; no aguanté ni 10 minutos me despedí del chico y me fui.

Antes de coger a casa camino a casa me compre mi habitual perrito del puesto de la puerta de Berghain, es uno de mis momentos favoritos del domingo, llegué a casa sobre las 23, me acosté; dormí como 10 horas seguidas.

domingo, 1 de noviembre de 2015

La recuperación

La primera semana tras abandonar hice vida bastante tranquila, todavía vivía con un poco de miedo a tener una recaída. "Culebra" me consiguió una cita con su Ortopeda y también me acompañó. La Doctora me mandó una resonancia y rehabilitación con un osteopata. "Culebra" se encargó de llamar para realizar todos lo trámites y citas. Le pregunté, por qué hacía todo ésto, si buscaba una relación conmigo, la respuesta fue: "no te conozco, no se si podemos ser novios".

Esa semana fui a clase, estuve en casa estudiando y viendo Orange is the New Black . El sábado me fui a dar un paseo por Treptower Park, hacía un día de Otoño espectacular. El parque es increíble, a destacar el monumento a los soldados de guerra soviético. Estuve caminando un par de horas, me tomé una cerveza con un perrito (wurst) y regresé a casa agotado.







Al llegar a casa estaba Ines, dos amigos de su hermano habían venido a visitarla, cuando regresé del hospital el martes, me la encontré demacrada, llevaba dos días sin ir a trabajar, sin dormir y sin comer, el fin de semana antes de mi ingreso en el hospital estuvo con un tío que la folló de lo lindo, él pasó de llamarla después y ella enloqueció, su hermano ya me avisó que Ines estaba un poco desequilibrada, se quedó corto.

Estaba un poco triste, aún de bajón, me planteaba si Berlín era mi sitio. R el camarero de Berghain, me escribió por Scruff para interesarse por mi salud, me invitó a ir al día siguiente a la disco y disfrutar de la música sin hacer muchos esfuerzos,quedamos que me pondría en lista y al día siguiente le avisaría si iba.

El domingo decidí que ir a Berghain me vendría muy bien, a las 12 estaba en la puerta, entre sin pagar y me dirigí al Fassandebar, la barra principal donde trabaja R, allí estuve hasta la una tomando cervezas hasta que R dejó su turno. Después me subí a Panorama. Buahhhh la música era espectacular, la gente estupenda, me puse a bailar suave. Un tipo, que se le había ido la mano con las drogas se quedo desnudo y empezó a golpear su espalda contra la pared, una chica alemana me preguntó si debíamos avisar a los camareros, así es como conocí a Sabrine.

Sabrine conocía a todo el mundo, estaba con su novia, me presento a más de 20 personas, al lado nuestro estaba bailando el famoso señor de 70 años (Günter Anton Krabennhoft), todo el mundo le saludaba, es una institución, me sonrió y estuvimos un rato bailando juntos.


Me enrollé con un tipo bastante atractivo, me sorprendió que besaba muy bien, cuando me dijo que era brasileño pero vivía en Munich, lo entendí todo, insinuó que a las 21 tenía que coger el avión, capte la indirecta y nos dirigimos al cuarto oscuro de la planta de abajo. Echamos un polvo a ritmo de Techno duro mientras la luz intermitente se filtraba por la rejillas de la parte inferior de la pared, fue una situación muy morbosa. Al terminar, se quedó bailando abajo, no le volví a ver.

En Panorama seguí bailando con Sabrina y toda la gente que me presentaba: personas de todos los lugares del mundo, muchas de las chicas, muy guapas, estaban bailando en ropa interior, la música era espectacular, la energía increíble... No quise forzar mucho y a las 17 decidí regresar a casa, me despedí de Sabrina pidiéndola su FB, en la cola del ropero coincidí con Gunter , nos despedimos hasta el próximo domingo. Afuera había una cola importante, a la mayoría de la gente ya lo na dejaban entrar. Regresé a casa con bastante energía.






sábado, 26 de septiembre de 2015

Berghain

Mucho hay escrito sobre la famosa discoteca y no voy a contar nada nuevo, la primera vez que conseguí entrar fue en Marzo del año pasado, tres meses antes me echaron para atrás. Berghain es conocida como la Catedral de la música electrónica, es cierto, que al entrar su oscuridad y la altura de sus techos te da la sensación de estar en un templo sagrado. La primera vez que estuve me pareció increíble

Era domingo, la noche anterior no fui a la fiesta del Coctail D,amore, estaba completamente muerto después de 11 horas bailando en Kitkat. Había dormido muy bien esa noche, acompañé a mi compañera de piso a la pastelería del barrio para comprar algo para desayunar, hacía un día de perros, no paraba de llover, Ella me comento que podría ser interesante ir a las 16 a Berghain, pegué un bote, me dijo que preguntaría a Marcus para ver si nos podía poner en la guess list.

En casa, era la 13:00 cuando recibí un whats app de Gabriel, se habían ido directamente desde la fiesta de Coctail D,amore a Berghain, me pedían que fuera. Mi compañera de piso se rajó y me dijo que no podían meternos en lista. Otra vez tuve suerte, un contacto de Scruff con el que llevaba toda la mañana hablando me suelta que esta trabajando en Berghain y porque no iba. Me puso en su lista personal: R from the Fassandenbar.

A las 14, afrontaba el camino que lleva a Berghain, el primer portero me dejo pasar y en la taquilla me decían que no estaba en lista, le dije que su compañero me dijo que si, a regañadientes conseguí entrar sin pagar. Lo primero que hice fue dirigirme a la barra principal para saludar a R y darle las gracias, el tipo era todo un encanto me dijo que fuera a bailar y que cuando quisiera beber algo fuera a su barra, toma!!!!!

En la parte de abajo esta la pista principal, donde pinchan música techno y en la planta de arriba es el Panorama Bar, pinchan música House, es mi zona favorita, nada más aterrizar se puso un chico rubito a mirarme y bailar cerca de mi, como a la hora (aquí las cosas van a fuego lento) empezamos a hablar, se llamaba Thor era Noruego, estaba casado y lo que más ternura me produjo es que me dijo que era consciente que besaba fatal y que para muchos resultaba excesivamente pasivo. Ese arrebato de sinceridad, me encanto, pero era cierto besaba como el culo y era como una escoba, aun así estuve mucho tiempo con él, me invitó a medio éxtasis en el baño y con el tiempo nos separamos.

Tras cinco horas bailando conocí a Mario, chico bajito berlinés que hablaba algo de español porque trabajo en Ibiza, tuvimos mucha química, estuvimos besándonos y bailando. Los besos eran muy buenos, salvo por la particularidad que le gustaba insuflar aire: no me disgusta el asunto pero cuando se convierte en algo continuo cansa.

Eran las 20 horas cuando le dije que ya me iba a casa, me dijo que esperara un momento, fuimos a hablar, me contó que no necesitaba trabajar y lo más interesante es que me insistió en la necesidad de aprender alemán o estaría fuera de muchos círculos, me recomendó echarme un novio, bromeé diciendo que acaba de conocer a uno.

En el ropero un tipo de Canadá empezó a hablar conmigo, salimos juntos de Berghain, compré un perrito en el puesto de fuera por 4 euros, me supo a gloria, en la estación tomamos caminos diferentes quedamos en vernos el viernes en Kitkat para la fiesta del Folsom (Revolver) y me plantó un beso, muy bueno por cierto.

De camino a casa, pensé en las palabras de Mario, no quiero presionarme, cuando lo haces te bloqueas y es imposible aprender, todavía no se nada, no se si quiero vivir aquí, regresar, irme a otro sitio, necesito que todo fluya.

De Berghain diré, que la recordaba más grande, aunque sigue siendo un espacio único ya no me resulta tan impresionante.