Esto que empiezo a relatar sucedió a mediados de Diciembre, justo el fin de semana de mi cumpleaños. Lo cuento ahora porque es cuando he retomado mi Blog. La escritura es muy complicada, a veces tienes momentos muy prolíficos y otros te da pereza afrontar la página en blanco y no es porque no tenga nada que contar, desde que estoy en Berlín no hubo semana que no pasara algo digno de ser reflejarlo.
Patricia (Canicha) es una de mis mejores amigas, vino el fin de semana del 11-13 de Diciembre a visitarme, me hacía especial ilusión porque era la primera visita de unos de mis íntimos. La recogí en Tegel, estaba atacada porque decía haberse quedado sorda en el aterrizaje y no podía estar así en la capital del Techno. El viernes estuvimos tranquilos, tomamos una cerveza en Marietta y nos pusimos al día. A la una estábamos en la cama. Peter, le había dejado unas chocolatinas en su almohada. todo un detalle.
El sábado fuimos a visitar la East Side Gallery y después al mercado del Holly Shit Market en el edificio anexo a Tresor. Al mediodía, Alej, el camarero de Berghain, nos confirmo que estábamos en la lista de invitados y al rato Barbie, que estábamos en la lista de Watergate. Pasamos la tarde en casa, la niña se vistió espectacular toda de cuero con escotazo y a las 00 llegamos a Watergate. Martín y Barbie aparecieron más tarde, yo tenía una pastilla que me dio Koldo en Madrid y Barbie nos invitó a cristal. En una las visitas al baño, la Cani, localizó a un dealer, nos vendió tres éxtasis.
Eran las 7:00 de la mañana cuando salimos de Watergate, en principio la idea era ir a dormir y por la tarde llegar a Berghain, pero como no teníamos sueño decidimos irnos directamente al Club, esperamos diez minutos y entramos sin problemas. Era la primera vez que Patricia conseguía entrar en Berghain, ese día coincidía con el décimo aniversario de su apertura y además cumplía 41 años, ¡que casualidad!.
Nos dirigimos al Fassade Bar, para dar las gracias a Alej, su turno acababa en 10 minutos, así que le esperamos y nos llevó a una zona nueva, plan chill out con arbolitos, nos acoplamos en un sofa y me tumbé sobre los muslos de Alej, en ese momento me di cuenta que se me borraba su rostro, las drogas eran bastantes buenas. Subimos a Panorama, Alej, me dio speed y nos invitó a cervezas y chupitos de tequila, ¡para que más!!!.
Patricia conoció a un Griego que estaba bastante bueno, se recorrieron todo el Club buscando un condón, finalmente lo consiguieron y desaparecieron en el cuarto oscuro, yo me quedé bailando en Panorama sin noción del espacio y el tiempo, menudo colocón. Me enrolle con un tipo que iba sin camiseta y pantalón de cuero, me daba morbo, me llevo a la zona de sofás para invitarme a una cerveza, allí ya no podía hablar ningún idioma, el tipo me dijo de bajar a Berghain para que un amigo suyo nos diera más drogas, afortunadamente no lo encontramos.
De regreso a Panorama apareció Patricia, que se iba con el griego a su casa en Weding, la dije que me estaba enrollando con un tipo pero como estaba tan ciego no sabia si estaba bien o no, Patricia le chequeo y la respuesta fue de los más tranquilizadora: "bueno, es tu tipo".
A las 17:00 abandoné Berghain,, me compre me pertinente salchicha en el puesto de la calle. No se como pude llegar a Ahlbecker St, me acosté sin fuerzas. A las tres horas sonó el timbre de la calle, había olvidado completamente que La Cani tenía que volver, dormimos como pudimos.
Lunes, Patricia lo recordaba como una de las mejores juergas de su vida, tenía la misma fascinación que todos por Berghain; "me quiero quedar en Berlín" respondí que no, pues uno de los dos moriría.
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