Comenzaba otra semana tranquila, seguía a la espera de noticias, pero ya casi convencido que pasaría el verano en Berlín. El miércoles mi amigo Diego, vendría a pasar unos días procedente de Frankfurt. Quedamos por la noche en Marietta, me presentó a Juan, un amigo del colegio mayor que trabajaba en el museo de Ciencias Naturales de Berlín.
El jueves por la mañana Diego y yo, nos fuimos a recorrer Berlín, fuimos a Tempelhof, estuvo bastante bien el paseo, por la noche nos reunimos en mi casa con Kurt, Jaime, un amigo del segundo de Nueva Zelanda, la idea era tomar algo antes de ir a Lab.
En la entrada, no dejaron pasar a Kurt por no decir Hallo. Diego y Jaime (era su primera vez) se volvieron literalmente locos, yo me lié con un italiano habitual y poca cosa más.
El viernes no salí, estaba fatal de la alergia, el sábado fui a casa de Juan, donde estaba alojado Diego, a cenar tortilla de patatas y ver la final de la Copa de Europa entre los dos equipos de Madrid. Luego fuimos al Kitkat, a las 2 me marché, estaba fatal de la alergía y tampoco me volvía loco el ambiente.
Domingo por la mañana quedé con Diego y Juan para ir a Mauerpark, se habían acostado a las 6:30, estuvimos en Karaoke, hacía mucho calor, por la tarde regresé a casa y di por finiquitado el tema de Africa, Anke me mandó un mensaje para que fuera a Terracruda y luego nos marcáramos una juerga.
Estuve con Silvia, Anke y Brenda, ya con la idea de permanecer en Berlin; comenté que necesitaba buscar trabajo, Brenda me prometió ponerme en contacto con un tipo del kitkat que seguramente me podría poner a trabajar allí. Fuimos al Kater Blau, no había mucha gente pero al terraza se estaba en la gloria, vi amanecer, tomé medio extasis, bailé en la pista y me lié en los baños con un tiarrón de Hamburg, a las 6:00 regresé a casa.
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miércoles, 8 de junio de 2016
lunes, 4 de abril de 2016
Manifiesto
¿Cómo afrontas un fin de semana, después de la intensidad vivida en el último?. Pensé que lo mejor era tener un fin de semana relajado, aprovechar los días soleados y las altas temperaturas para tirarme en los parques.
El viernes después de clase quedé con Conrad (aún no he podido escribir su post), quería ir a nadar a una piscina muy chula que hay en Mitte, cuando llegamos estaba cerrada, así que nos fuimos a un parque con tumbonas enfrente de la Isla de los Museos, estuve muy cómodo con él, aunque, no dejé de pensar en Jean. A las 15 me dijo que tenía que trabajar que se iba (los alemanes nacen con una tabla Excell debajo del brazo que les controla) cogí mi bici y retorné a casa.
No eres berlinés hasta que tu bici encaja en uno de los raíles del Tram y te fostias, me sucedió por segunda vez, esta vez en Mitte fue memorable, lleno de turistas me dio la di pero bien, me levanté de la manera más digna que pude y salí pitando. Salvo molestias en las rodillas no fue grave.
El sábado decidí ir a ver la exposición de Manifiesto en el Museo de la Antigua estación de Hamburgo. Increíble, es una obra de un autor audiovisual alemán; Julian Rosefeldt. Son vídeos donde se recopilan diferentes conocidos manifiestos, todos interpretados por Cate Blanchet; me rindo ante esta mujer, si ya la admiraba, después de ver ésto, reconozco aún más su talento.
Quedé en la exposición con Pepo, un director de vestuario que había trabajado con el artista y se encontraba en Berlín trabajando para Win Wenders. tomamos un café en el museo, fuimos a la zona de hamacas del canal cercano al Reichstag, comimos juntos. El tipo es muy humilde y de vez en cuando te iba desglosando trabajos que había realizado, increíble su currículum y sus historias sobre el cine español e internacional, quedamos en vernos antes de que se fuera.
El domingo fui a Mauer Park, día de mucho calor, hasta arriba de gente. Estuve viendo el Karaoke, bastante entretenido, a la tarde necesitaba bailar, no podía seguir pensando en Jean. Cogí la bici y me fui a Berghain, estaba controlando la entrada Sven Marquardt, cuando me toco a mi, él estaba dentro, el portero le preguntó y Sven dijo que si. Fue un error ir a Berghain, debí haber ido a otro Club con terraza, el ambiente no me gustó nada, la música no enganchaba, a las tres horas me fui, en el ropero me encontré con Eduard el tipo de BCN que desapareció sin dar señales; cordialidad y nada más.
Tomé mi Wurst, cogí la bici y a las 21:30 estaba en casa. Fin de semana si drogas, sin apenas fiesta, estuve en Berghain y solo tomé una cerveza, ¿algo puntual o una tendencia?. Por la mañana había hablado con mi madre, le dije que no iba a volver a España, que no me veía, ella dijo que me quedara donde estuviera cómodo, es curioso, porque a pesar de esta afirmación, siento que me queda poco tiempo en Berlín.
El viernes después de clase quedé con Conrad (aún no he podido escribir su post), quería ir a nadar a una piscina muy chula que hay en Mitte, cuando llegamos estaba cerrada, así que nos fuimos a un parque con tumbonas enfrente de la Isla de los Museos, estuve muy cómodo con él, aunque, no dejé de pensar en Jean. A las 15 me dijo que tenía que trabajar que se iba (los alemanes nacen con una tabla Excell debajo del brazo que les controla) cogí mi bici y retorné a casa.
No eres berlinés hasta que tu bici encaja en uno de los raíles del Tram y te fostias, me sucedió por segunda vez, esta vez en Mitte fue memorable, lleno de turistas me dio la di pero bien, me levanté de la manera más digna que pude y salí pitando. Salvo molestias en las rodillas no fue grave.
El sábado decidí ir a ver la exposición de Manifiesto en el Museo de la Antigua estación de Hamburgo. Increíble, es una obra de un autor audiovisual alemán; Julian Rosefeldt. Son vídeos donde se recopilan diferentes conocidos manifiestos, todos interpretados por Cate Blanchet; me rindo ante esta mujer, si ya la admiraba, después de ver ésto, reconozco aún más su talento.
Quedé en la exposición con Pepo, un director de vestuario que había trabajado con el artista y se encontraba en Berlín trabajando para Win Wenders. tomamos un café en el museo, fuimos a la zona de hamacas del canal cercano al Reichstag, comimos juntos. El tipo es muy humilde y de vez en cuando te iba desglosando trabajos que había realizado, increíble su currículum y sus historias sobre el cine español e internacional, quedamos en vernos antes de que se fuera.
El domingo fui a Mauer Park, día de mucho calor, hasta arriba de gente. Estuve viendo el Karaoke, bastante entretenido, a la tarde necesitaba bailar, no podía seguir pensando en Jean. Cogí la bici y me fui a Berghain, estaba controlando la entrada Sven Marquardt, cuando me toco a mi, él estaba dentro, el portero le preguntó y Sven dijo que si. Fue un error ir a Berghain, debí haber ido a otro Club con terraza, el ambiente no me gustó nada, la música no enganchaba, a las tres horas me fui, en el ropero me encontré con Eduard el tipo de BCN que desapareció sin dar señales; cordialidad y nada más.
Tomé mi Wurst, cogí la bici y a las 21:30 estaba en casa. Fin de semana si drogas, sin apenas fiesta, estuve en Berghain y solo tomé una cerveza, ¿algo puntual o una tendencia?. Por la mañana había hablado con mi madre, le dije que no iba a volver a España, que no me veía, ella dijo que me quedara donde estuviera cómodo, es curioso, porque a pesar de esta afirmación, siento que me queda poco tiempo en Berlín.
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