Soy un tipo con suerte, debo reconocerlo.
En Abril por Semana Santa fui a una fiesta en Bruselas, La Demance, allí conocí a un tipo de Frankfurt, Jörg, durante meses nos comunicamos por whats app, le conté que quería irme a Berlín y me puso en contacto con un amigo suyo que vive allí, Peter.
Desde el primer momento que hablé con Peter, pensé que estaba como una cabra, la primera foto que me enseño de su casa era una suya con el pecho al descubierto. Trabaja como auxiliar de vuelo en Lufthansa, ésto le impide estar mas de 10 días al mes. Al principio me pedía 450 euros por el alquiler de una habitación, le dije que solo podía pagar 400 y contestó ok. Me contó que su hermana, Ines, estaba viviendo temporalmente en la casa, le dije que inicialmente no me importaba, así tendría a alguien para ayudarme con los trámites iniciales. Quedamos que en Julio iría un fin de semana a ver la casa y decidiría.
Un viernes de mediados de Julio llegue a su casa, desde el primer momento tuvimos buen rollo, la casa era preciosa, dos habitaciones, un salón amplio, cocina y baño igual de amplios; la cocina tiene una terraza que da a un jardín de la comunidad. Situada en uno de los barrios de moda de Berlín: Prenzlauer Berg, hubiese preferido vivir en Kreuzberg, pero para empezar no estaba mal.
Ese día Peter me acompañó a mi academia de alemán: Tamden, a 20 minutos andando de mi casa, fuimos caminado atravesando el parque Ernst Thälmann Park, el monumento al señor que da nombre al parque ya me pareció fascinante, pura estética de la antigua Alemania del Este.
Peter, me sorprendió gratamente, me dijo que si me quedaba en su casa seríamos como una familia, que si necesitaba un escritorio para mi habitación me lo podía poner y que solo le pagase 350 euros. A mi, la verdad, toda esta generosidad de los desconocidos siempre me ha dado mal rollo, pero esta experiencia decidí vivirla sin complicaciones, probaría en esta casa (Ahlsbecker St) si no me va bien ya aparecería otro sitio.
Y aquí estoy, llegué el día 31 de Agosto sobre las 00 de la noche con un calor horroroso, me estaban esperando Peter e Ines, ambos muy cariñosos. El martes Peter me pidió mi pasaporte y mi partida de nacimiento, al día siguiente mientras dormía se fue a conseguir mi Anmeldung (es como el empadronamiento en España, sólo que aquí es necesario para abrir una cuenta bancaria, tener un número de teléfono o lo más importante para conseguir un puesto de trabajo), cuando desperté me lo dio. Era increíble, hay gente que tarda tiempo en conseguirlo, es necesario tener un contrato de alquiler y en muchas casas ya no admiten a mas gente registrada, así que a los dos días de llegar oficialmente residía en Berlín.
No hay comentarios:
Publicar un comentario