Empiezo la semana, el lunes tengo una resonancia a las 20, "Culebra" se ofrece a acompañarme, pero primero debo pasar por su casa a recogerle. Vive en Neukölln, barrio que hace unos años no quería vivir nadie y ahora está de moda. Tiene un casa preciosa, una sola habitación, una cocina muy agradable y un fantástico salón presidido por un mueble del tamaño de una cámara frigorífica donde habitan sus dos serpientes. En ningún momento me pude sentir cómodo y menos, cuando me dijo que guardaba las mudas de piel de sus serpientes, me las enseñó para ver la dimensión del bicho, un metro y medio
Esta semana tuve bastante actividad sexual, primero quedé con el tipo que me vino a visitar al hospital, fui a su casa en Friedrichshain, vive en un apartamento muy acogedor, sin "animales". El sexo fue muy.... alemán: besos que no acaban de convencerme y mucho silencio. No tenía muy claro si había disfrutado, como no verbalizan nada, por Scruff me dijo que había disfrutado y que le gustaría repetir.
Los otros dos encuentros fueron parecidos, tipos que vinieron a casa y más de lo mismo mucho silencio follando y besos "alemanes". Los tres tenían unas trancas tremendas, pero el último era una cosa descomunal, un tipo de Frankfurt que habla español y viene algunos fines de semana a Berlín a su apartamento.
El jueves por la noche, había quedado con culebra para ir a una fiesta en Schwuz, cuando regresé de clase me dijo que estaba cansado y no pensaba ir. Recordé que un tipo de Scruff , un inglés que lleva tres años aquí, Graeme, me dijo de ir un jueves al Mobël Olfen, un bar de Kreuzberg, le vi conectado y le escribí, me respondió que esa noche había un espectáculo titulado Naked Boys Reading en un local llamado Monster Ronson,s. Allí que me planté, a las 20 estaba en la cola.
El publico era gente de todas los países, mucho gay y bastantes chicas. Me encontré con Román el camarero de Berghain. El espectáculo fue presentado por dos drags y constaba de 6 textos leidos por chicos menores de 30 años desnudos, todo en inglés salvo una de las historias en alemán, no me pareció muy entretenido. En la pausa se me acercó un periodista que estaba trabajando, me dijo que quería conocerme, se llama Gerd, todo un personaje, me invitó a una cerveza y a una fiesta que tiene el sábado 6 de Noviembre: 800 personas, música en directo y DJ, insistía que después nos fuéramos al Móbel Olfen.
Cuando terminó el espectáculo me enrollé con Graeme, llevábamos meses hablando por Scruff, desde la última vez que estuve en Berlín allá por Julio, la verdad, que hubo bastante química y besaba de lujo.
A las 00 me marché, en el tranvía (10) me encontré con Roman, vive cerca de mi casa, me invitó a ir a una historia que tiene el próximo jueves de relajación grupal, o eso le entendí. Su historía personal es muy interesante, siempre vivió en la Alemania del este, madre judía alemana y padre musulmán ruso que no conoció hasta los 37 años. Cuando le pregunté como fue su niñez en el Este, me dijo: "feliz, porque no teníamos nada para compararnos".
Nos despedimos con la intención de vernos el domingo en Berghain.