martes, 29 de diciembre de 2015

Estímulos

Lo de que Berlín es una ciudad peligrosa y se te puede ir la cabeza es cierto, no hace falta comprar drogas, en mi caso muchas veces me las regalan, prácticamente todo el mundo consume.

Mayssam es una antigua compañera de clase donde nos hicimos amigos, A finales de Enero regresó a su país: Líbano. Quedamos a tomar un café para despedirnos, me pidió consejo. Su hermano estuvo en Berlín un fin de semana de Noviembre y compraron 200 euros en cocaína que no llegaron a consumir, la duda que tenía, era si era seguro volar a Líbano con eso, por supuesto que la dije que ni se la ocurriera, solución: me lo regalo. Yo no suelo consumirla;  la voy regalando a amigos.

Un sábado por la mañana me escribe Tor, me invita a un café en su negocio, allí estaba un amigo suyo Noruego fotografo preparando una exposición. Tor siempre me ha regalado éxtasis cuando hemos coincidido en Berghain, le pregunté donde podría comprarlo y me sorprendió diciéndome que su amigo el fotógrafo vendía; encargué diez.

La primera vez que fui al Kater Blau fue para conocer a Vera, es la amiga de una amiga de Madrid, nos pusieron en contacto y fui con ella a una sesión de unos DJs turcos amigos suyos. Me invitó a varios porros de María, buenisimos, ella dice que solo toma alcohol y Maria, con eso es suficiente.

Hace dos semanas decidí ir a Lab, antes me fumé un porro de María que me invitó mi compañero de piso, ya en el tranvía me di cuenta que estaba excesivamente relajado, al bajarme pensaba en regresar a casa porque era absurdo llegar en este estado, finalmente entre en Lab, me senté en la barra mientras miraba al público con una sonrisa estúpida.

La última vez que estuve en Berghain, me lié con un chico Israelí, Roi, el muchacho llevaba más de 24 horas de fiesta, se dormía por las esquinas. Tenia una muñequera de cuero donde guardaba todo el cargamento, ¡madre mía! lo que podría tener ese muchacho encima, me dijo que no pensara mal, se lo habían dejado unos amigos en su casa que habían estado por Nochevieja.  Me invitó a un éxtasis y en la pista unos alemanes a popper.

En cambio hay una cosa que me sorprende, practicamente nadie te ofrece drogas para tener sexo, a diferencia de Madrid, donde el uso del G o Mefe está muy extendido. Solo recuerdo a dos personas que lo han hecho.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Canicha

Esto que empiezo a relatar sucedió a mediados de Diciembre, justo el fin de semana de mi cumpleaños. Lo cuento ahora porque es cuando he retomado mi Blog. La escritura es muy complicada, a veces tienes momentos muy prolíficos y otros te da pereza afrontar la página en blanco y no es porque no tenga nada que contar, desde que estoy en Berlín no hubo semana que no pasara algo digno de ser reflejarlo.

Patricia (Canicha) es una de mis mejores amigas, vino el fin de semana del 11-13 de Diciembre a visitarme, me hacía especial ilusión porque era la primera visita de unos de mis íntimos. La recogí en Tegel, estaba atacada porque decía haberse quedado sorda en el aterrizaje y no podía estar así en la capital del Techno. El viernes estuvimos tranquilos, tomamos una cerveza en Marietta y nos pusimos al día. A la una estábamos en la cama. Peter, le había dejado unas chocolatinas en su almohada. todo un detalle.

El sábado fuimos a visitar la East Side Gallery y después al mercado del Holly Shit Market en el edificio anexo a Tresor. Al mediodía, Alej, el camarero de Berghain, nos confirmo que estábamos en la lista de invitados y al rato Barbie, que estábamos en la lista de Watergate. Pasamos la tarde en casa, la niña se vistió espectacular toda de cuero con escotazo y a las 00 llegamos a Watergate. Martín y Barbie aparecieron más tarde, yo tenía una pastilla que me dio Koldo en Madrid y Barbie nos invitó a cristal. En una las visitas al baño, la Cani, localizó a un dealer, nos vendió tres éxtasis.

Eran las 7:00 de la mañana cuando salimos de Watergate, en principio la idea era ir a dormir y por la tarde llegar a Berghain, pero como no teníamos sueño decidimos irnos directamente al Club, esperamos diez minutos y entramos sin problemas. Era la primera vez que Patricia conseguía entrar en Berghain, ese día coincidía con el décimo aniversario de su apertura y además cumplía 41 años, ¡que casualidad!.

Nos dirigimos al Fassade Bar, para dar las gracias a Alej, su turno acababa en 10 minutos, así que le esperamos y nos llevó a una zona nueva, plan chill out con arbolitos, nos acoplamos en un sofa y me tumbé sobre los muslos de Alej, en ese momento me di cuenta que se me borraba su rostro, las drogas eran bastantes buenas. Subimos a Panorama, Alej, me dio speed y nos invitó a cervezas y chupitos de tequila, ¡para que más!!!.

Patricia conoció a un Griego que estaba bastante bueno, se recorrieron todo el Club buscando un condón, finalmente lo consiguieron y desaparecieron en el cuarto oscuro, yo me quedé bailando en Panorama sin noción del espacio y el tiempo, menudo colocón. Me enrolle con un tipo que iba sin camiseta y pantalón de cuero, me daba morbo, me llevo a la zona de sofás para invitarme a una cerveza, allí ya no podía hablar ningún idioma, el tipo me dijo de bajar a Berghain para que un amigo suyo nos diera más drogas, afortunadamente no lo encontramos.

De regreso a Panorama  apareció Patricia, que se iba con el griego a su casa en Weding, la dije que me estaba enrollando con un tipo pero como estaba tan ciego no sabia si estaba bien o no, Patricia le chequeo y la respuesta fue de los más tranquilizadora: "bueno, es tu tipo".

A las 17:00 abandoné Berghain,, me compre me pertinente salchicha en el puesto de la calle. No se como pude llegar a Ahlbecker St, me acosté sin fuerzas. A las tres horas sonó el timbre de la calle, había olvidado completamente que La Cani tenía que volver, dormimos como pudimos.

Lunes, Patricia lo recordaba como una de las mejores juergas de su vida, tenía la misma fascinación que todos por Berghain; "me quiero quedar en Berlín" respondí que no, pues uno de los dos moriría.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Barcelona es Bona

Sucedió en Noviembre, quedé con un profesor de Barcelona de vacaciones en Berlín, nos conocimos por la aplicación de contactos, vino a casa: café y polvo. Resultaba una persona bastante interesante, hablaba alemán perfectamente y tenía una casa en Wedding. Era una apasionado de los Clubs y la música electrónica, me confesó que el solo dormía seis noches de la semana, la séptima se iba siempre a bailar.

Quedamos en vernos el jueves, había una perfomance de música electrónica y vídeos en un centro cultural al lado de su casa.Un sitio interesante, un antiguo crematorio, entrabas en la sala y te sentabas con cojines en el suelo. Del espectáculo solo destacar a un grupo que tocaba música electrónica con instrumentos de viento.

Después, comimos un kebaq y nos fuimos a Mitte, me llevó a un bar pequeño de ambiente, no recuerdo el hombre, solo estábamos 5 personas y a continuación nos fuimos al Golden Gate, yo tenía ganas de verlo, era de los pocos Clubs que me quedaban por visitar, en el camino se lo cayó una pastilla rosa de su bolsillo, le pregunté que era y me dijo que nada, una medicación que tomaba por problema circulatorio del que no quería hablar, pensé que lo mismo era seropositivo, pero la verdad no se parecía al tipo de pastillas que se suelen tomar en estos casos, era un tipo encantador pero tenía cosas extrañas.

El Golden Gate es un Club pequeño, bastante cutre pero con una música fantástica, la sesión fue de las mejores que he escuchado en Berlín, el ambiente era de gente jovencita o al menos ese día. El profesor me invito a speed, me dijo que era su droga favorita, solo tomé dos veces y fue suficiente, tomamos también, un éxtasis a media. A las seis de la mañana nos marchamos juntos a su casa de Wedding; un apartamento de 40 metros cuadrados, que había comprado por 40.000 euros.

El sexo fue brutal muy animal, el no dejaba de decir Ay Dios Ay Dios, pero empezó a sentirse incómodo por que no estaba del todo limpio (a buen entendedor...) yo no le di importancia, me dormí un par de horas, después me desperté con una resaca tremenda para irme a casa. Yo noté que en la despedida el tipo estaba incómodo, al día siguiente le mandé un mensaje para ver que tal se encontraba y no hubo respuesta, nunca más se supo, por ahora...

domingo, 8 de noviembre de 2015

Jooooo que noche

Sábado 7 de Noviembre, día otoñal con temperaturas muy cálidas, decido ir a pasear por los alrededores de mi casa: Kollwitzplatz, Wassertum y la KulturBrauerei. Regreso a casa me preparo la comida, echo una pequeña siesta y por la tarde quedo por Scruff con un vecino. Por fin, doy con un alemán que besa de lujo, tenemos un sexo bastante interesante. Es un periodista que durante un año lo dejó todo y se fue a Corea del Sur. Al terminar, me pregunta si me gustan los tríos, respondo afirmativamente, me dice que organizará alguno.



A las 21:00 es la fiesta de Gerd, voy expectante, no se nada sobre el tipo de reunión o gente que me encontraré. Llego a las 21:30, es una casa antigua, enorme en Schöneberg, me encanta el sitio, tiene mucha personalidad. Son varias estancias separadas por puertas correderas. Las bebidas te las sirven en la cocina, hay que pagarlas. En el salón es donde actúa primero una especie de Fabio Macmara, luego una chica en plan Joan Baez y por último los Djs.

Gerd, me recibe muy cariñoso, a todo el mundo me presenta como su novio. El ambiente es genial, gente de todas partes: un chico de París que tiene montada una Guess House en La Habana, un periodista de Berlín, una traductora americana; con ella habló sobre como aprender alemán, me dice que necesito al menos 8 meses y que hay dos partes del cerebro, el de la lengua materna y el destinado a otros idiomas, está claro que el último lo tengo atrofiado.

A las 00:30 empieza la sesión de los Djs y recibo un mensaje de Tor, está en la guess list del Snax y puede llevarme, me da pena dejar la fiesta, pero me parece una oportunidad única. Al despedirme de Gerd, me dice: "Javier, tu y yo tenemos que ser novios".

Son las 1:30, estoy en casa, tengo que coger el pantalón corto para la fiesta y el arnés. Tor me espera en la puerta de su casa, queremos en ir en taxi pero antes pasamos por un cajero, me sorprende que para entrar en el cajero te tiene que abrir la puerta el vagabundo que está durmiendo dentro. En el taxi me cuenta cuando llegó a Berlín, como conoció a su marido... Tor regresó varias veces a Oslo, no tiene claro que se quede aquí. Es curioso, ya he conocido a mucha gente que vuelven a su país de origen y acaban regresando a Berlín.


Son las 2:20, la cola para entrar en Laboratory es de más de tres horas, nos vamos directamente a la puerta ante la protesta de todos los que esperan, uno de los porteros reconoce a Tor y entramos directamente. El Snax es una fiesta gay que organizan dos veces al año (Noviembre y Semana Santa) Laboratory y Bergain , es el único momento que los dos espacios están conectados. Acude gente de todo el mundo, es obligatorio llevar zapatillas y ropa deportiva.

Primero vamos a la barra donde está el marido de Tor, nos invita, luego vamos al baño. Tor me da éxtasis puro, tiene un detalle precioso, pensaba que me había dejado el dinero en el ropero y me ofrece 20 euros, es un amor, me despierta mucha ternura.

En Bergain es imposible estar, pinchan techno muy duro, nos bajamos a Lab donde ponen House. No me gusta para nada el ambiente, poca gente de Berlín y muy estirada. Echo mucho de menos el ambiente mixto y más natural de Panorama. En medio de la pista un tipo se tumba mientras otro pavo con botas militares le pisa desde la cabeza hasta los pies, rollo amo sumiso. También, en la pista está un tipo en silla de ruedas.

Horas y horas bailando, aparece el americano de NY, está tremendo, nos empezamos a besar y me dice que le folle en el sling, el extasis ya me ha hecho efecto y estoy solo para besos, caricias y baile, se larga.

Subo a Berghain a buscar a Tor, en la barra principal, estaba trabajando Alejandro, un chico español que conocí en Diciembre del año pasado, tiene 20 minutos de descanso, nos bajamos a Lab a tomar una cerveza. En la barra me presenta a un ex ligue suyo alemán que ahora vive en Zurich, cuando Alejandro regresa a su barra, nos enrollamos, besa de lujo (segundo alemán del día) nos ponemos a mil, allí mismo nos la chupamos. Vamos un rato a la pista a bailar juntos, nos besamos y al rato desaparece.

En el baño está el tipo del día anterior que se pasó toda la noche en lo urinarios para que la gente le mee. El tipo que está a mi derecha decide mearle, con tan mala suerte que no atina y me mea en la pierna, le pongo fino en castellano, me voy a limpiarme del jodido pis.

Vuelvo a la pista, empiezo a estar muy muy cansado son cerca de las 10:00, aparece Tor, le abrazó le doy las gracias y me despido.

Hace un día soleado, de camino al Tram, dos chicos me piden tabaco, me invitan a unas french fries y charlo un rato con ellos, han pasado la noche en Panorama, me preguntan si tuve mucho sexo en el Snax. Ya en el Tram no dejo de pensar, es increíble que esté viviendo en Berlín.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Donde se te vaya la olla mete la polla.

Estando en clase recibí un mensaje en Scruff, un tipo de vacaciones procedente de NY, tenía alquilado un apartamento en Mitte. Bigote, musculado, tatuado.. en principio un tipo muy atractivo. Quedamos en vernos después de clase, fui con la bici; la verdad, que muy atractivo y bastante majo, me contó (con un acento muy cerrado)  que era pediatra. Lo sorprendente de este encuentro fue que me pidió que le follara sin condón y me corriera dentro, le pregunté si era VIH+ y me dijo que no, que tomaba un medicamento profiláctico: Truvada. Había oído hablar de este fármaco, las aseguradoras americanas prefieren financiárselo a sus clientes más "promiscuos" pues le sale mas rentable que pagar un tratamiento.

De regreso a casa me encontré con Inés, acaba de llegar del dentista, le habían puesto un protector porque se está comiendo los dientes por stress. Esta semana, todas las noches, se sentaba mientras estudiaba, para contarme su vida. Entre los truños que me comí sobre su idea de encontrar al hombre ideal, me dijo que era incapaz de mamarla, lo había intentado tres veces pero le daba asco: entendí muchas cosas.

El jueves me fui al Mobel Olfen, es un bar en Kreuzberg, punto de encuentro gay dicho día. Llegué a las 21:30, estaba bastante lleno, mucha gente hablando español, me pedí una cerveza y me senté en una banqueta, la gente tenía demasiada pose o eran tímidos, tuve la sensación de estar en Madrid. Un tipo se me quedó mirando y empezó a hablarme en alemán, resulto ser un español de Valladolid que llevaba seis años en Berlín, me contó que quería mudarse a Munich pero primero tendría que buscar un novio allí porque era incapaz de vivir sin novio. Era el típico que está hablándote pero no deja de mirar a los tíos de alrededor. De toda la conversación me llamo la atención que cuando regresaba a España se sentía un bicho raro, que incluso intentó volver pero al final tuvo que regresar a Berlín.

El miércoles regresó Peter a casa, se marcharía otra vez el sábado, el jueves se fue de fiesta a Laboratory regresó el viernes a las 19. Me contó que sería incapaz de recordar el número de tíos que le habían follado entre la Lab y el chill de después (vaya familia la hermana no la chupa y él no la suelta) se había puesto fino de Mefe. Lo sorprendente es que llegó a casa, cambió los supensorios y me dijo que se iba otra vez a Lab, el sábado era la fiesta Snax y estaba lleno de extranjeros.

Estuvimos esperando en la cola como 30 minutos hasta que a las 22 nos dejaron pasar. Los viernes es el día que te dan dos por uno al pedir bebida, es manera de que invites a alguien. Peter desapareció al minuto uno, debo reconocer que tiene  un culo espectacular, que debe albergar toda clase de microorganismos de todas las nacionalidades. No le volví a ver en toda la noche.

Lo que siempre más me gustó de Lab, además del espacio, es la música, la última vez que estuve solo bebí cerveza y escuché música. Había un par de tíos mayores que recordaba desde la primera vez que estuve hace como casi dos años, uno de ellos se sienta en los urinarios y espera que le mees. En la barra se me acercó un tipo de Viena, muy morboso, nos empezamos a besar y observé que tenía un pircing en el capullo, me dijo que era muy pasivo y que le encantaba el fisting, viendo que no me iba a mover de la barra decidió explorar nuevos horizontes.

A las dos horas me empezaba a aburrir el sitio, la música era buena pero me veía fuera de lugar, de camino al baño coincidí con un tipo bastante morboso, fuimos a otra zona más apartada y echamos un polvo, habría como 20 tíos follando, cuando alguno se acercaba a tocarnos, él los apartaba. Fue un sexo muy táctil, muy de besos, tocarnos, en cuanto se corrió me largué, en el vestuario coincidimos, nos sonreímos y a la una dejé Lab.

No descarto volver en algún momento, pero tengo la sensación que es una etapa vivida y ya no me resulta atractivo este tipo de escenarios.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Tempelhof

El sábado por la mañana quedé en ir a pasear por Tempelhof con "Culebra", primero pasamos por un cajero para liquidar una factura de 50 euros que me llegó del Hospital por un par de muletas que me dieron y que no había pedido.

De camino al aeropuerto abandonado, cruzamos un parque con un mini zoológico, con curiosos animales como alpacas peruanas. El sitio era espectacular:Volspark Hasenheide.

Tempelhof es el antiguo aeropuerto de la Alemania del Oeste, fue construido por los nazis. El edificio de la terminal era el más grande del mundo hasta la construcción del Pentágono. Ahora sus pistas son usadas para patinar con cometas, tipo Kite-surf o hacer diferentes deporte. Es muy interesante el ambiente, en verano se llena de gente que acude por la noche a beber en las zonas verdes.

Mientras nos tomábamos un café, me contó como funciona las ayudas del Job Center (Inem español) que tienes que hacer para solicitarlas y de que tipo son, al parecer en Berlín mucha gente se lo monta así.




 


Tras el paseo, "Culebra" me dijo de ir a su casa, llegamos y me senté en el sofá, se puso al lado y se durmió, A la hora decidí que mejor era irme. En todo ese tiempo ni me tocó, es un tipo muy muy extraño.

El domingo me levanté pronto, la noche anterior me quedé tranquilo en casa, a las 13:00 cogí el tranvía que me llevaba a Berghain. Roman me dijo que no podía ponerme en su lista gratuita, pero al final no pagué. Estuve un rato en la barra, me invitó a una cerveza y me fui a Panorama.

Arriba estaba Sabrine, me sorprendió que me reconociera; menudo colocón llevaba la buena señora, también estaba Gunter el señor de 70 años. Todo era como siempre, buena música, buen ambiente. Conocí a un tipo de Palma de Mallorca que estaba de paso, llevaba 6 meses trabajando en el Norte de Alemania construyendo un barco de competición, viajaba con su furgoneta y de regreso a España había parado en Berlín con un compañero, el tipo era muy majo, me sorprendió que no tuviera problemas para entrar en Berghain; no daba para nada con el perfil, se lo comenté, le dije que disfrutara esa noche pues era un tipo muy afortunado: a esa hora no estaban dejando entrar a la mayoría de la gente. Me ofreció éxtasis y por supuesto, le dije, que lo estaba dejando.

Como a las 18 apareció Tor, estuvimos juntos casi toda la tarde, me produce mucha ternura, dice que es un caso perdido en el tema de los besos, en su opinión es imposible que pueda aprender a besar bien. Su marido trabaja en una de las barras, fuimos juntos a que me lo presentara; es un alemán muy atractivo, me invitó a un par de cervezas.

Tor me invitó a medio extasis, y por supuesto...esta vez fui débil y piqué, el ambiente era fantástico, me puse a bailar y cuando me quise dar cuenta Tor había desaparecido. Un tipo de Nueva Zelanda, se puso a bailar a mi lado, me encantaba como baila; está abriendo un negocio, un café en Berlín, me empezó a besar, bastante bien por cierto, otro tío se puso a bailar a mi lado y el Neo Zelandés desapareció. Empezaba a notarme muy cansado y muy muy hambriento, llevaba tres horas bailando sin parar, el efecto de la pastilla había desaparecido, fui al baño y me enrollé con un alemán, fuimos a una zona mas reservada, le dije que me apetecía bailar; no aguanté ni 10 minutos me despedí del chico y me fui.

Antes de coger a casa camino a casa me compre mi habitual perrito del puesto de la puerta de Berghain, es uno de mis momentos favoritos del domingo, llegué a casa sobre las 23, me acosté; dormí como 10 horas seguidas.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Naked Boys Reading

Empiezo la semana, el lunes tengo una resonancia a las 20, "Culebra" se ofrece a acompañarme, pero primero debo pasar por su casa a recogerle. Vive en Neukölln, barrio que hace unos años no quería vivir nadie y ahora está de moda. Tiene un casa preciosa, una sola habitación, una cocina muy agradable y un fantástico salón presidido por un mueble del tamaño de una cámara frigorífica donde habitan sus dos serpientes. En ningún momento me pude sentir cómodo y menos, cuando me dijo que guardaba las mudas de piel de sus serpientes, me las enseñó para ver la dimensión del bicho, un metro y medio


Esta semana tuve bastante actividad sexual, primero quedé con el tipo que me vino a visitar al hospital, fui a su casa en Friedrichshain, vive en un apartamento muy acogedor, sin "animales". El sexo fue muy.... alemán: besos que no acaban de convencerme y mucho silencio. No tenía muy claro si había disfrutado, como no verbalizan nada, por Scruff me dijo que había disfrutado y que le gustaría repetir.

Los otros dos encuentros fueron parecidos, tipos que vinieron a casa y más de lo mismo mucho silencio follando y besos "alemanes". Los tres tenían unas trancas tremendas, pero el último era una cosa descomunal, un tipo de Frankfurt que habla español y viene algunos fines de semana a Berlín a su apartamento.

El jueves por la noche, había quedado con culebra para ir a una fiesta en Schwuz, cuando regresé de clase me dijo que estaba cansado y no pensaba ir. Recordé que un tipo de Scruff , un inglés que lleva tres años aquí, Graeme, me dijo de ir un jueves al Mobël Olfen, un bar de Kreuzberg, le vi conectado y le escribí, me respondió que esa noche había un espectáculo titulado Naked Boys Reading en un local llamado Monster Ronson,s. Allí que me planté, a las 20 estaba en la cola.

El publico era gente de todas los países, mucho gay y bastantes chicas. Me encontré con Román el camarero de Berghain. El espectáculo fue presentado por dos drags y constaba de 6 textos leidos por chicos menores de 30 años desnudos, todo en inglés salvo una de las historias en alemán, no me pareció muy entretenido. En la pausa se me acercó un periodista que estaba trabajando, me dijo que quería conocerme, se llama Gerd, todo un personaje, me invitó a una cerveza y a una fiesta que tiene el sábado 6 de Noviembre: 800 personas, música en directo y DJ, insistía que después nos fuéramos al Móbel Olfen.

Cuando terminó el espectáculo me enrollé con Graeme, llevábamos meses hablando por Scruff, desde la última vez que estuve en Berlín allá por Julio, la verdad, que hubo bastante química y besaba de lujo.

A las 00 me marché, en el tranvía (10) me encontré con Roman, vive cerca de mi casa, me invitó a ir a una historia que tiene el próximo jueves de relajación grupal, o eso le entendí. Su historía personal es muy interesante, siempre vivió en la Alemania del este, madre judía alemana y padre musulmán ruso que no conoció hasta los 37 años. Cuando le pregunté como fue su niñez en el Este, me dijo: "feliz, porque no teníamos nada para compararnos".

Nos despedimos con la intención de vernos el domingo en Berghain.