domingo, 7 de febrero de 2016

Free-Tours

La semana pasada recibí una llamada para hacer una entrevista como guía en castellano de los Free Tours. Si todo va bien, con lo que gane podré pagarme mis gastos y tendré tiempo para estudiar tranquilamente alemán. La verdad, que lo que más me interesa es hacer CV para una posible entrevista de trabajo como guía turístico en África. La noticia de mi posible incorporación a los free tours en Berlín, no ha sentado muy bien entre mis amigos y familiares guías oficiales de Madrid.

Me inscribí en la oferta porque me dí cuenta que tenía demasiado tiempo libre que invertía en buscar sexo, aunque debo reconocer que he conocido a gente muy interesante; como a un chico chileno, Claudio, tuvimos un sexo fantástico, nada me excita más que alguien inteligente que besa bien. Fuimos a comer juntos, no parábamos de hablar, estaba muy interesado en conocer mi experiencia aquí, se planteaba venir un tiempo a Europa. Esa misma noche voló a Grecia, probablemente no nos volvamos a ver.

El sábado fui a Coctail D,amore, una fiesta que se hace una vez al mes, todo el mundo me había hablado muy bien. Me acompañó un compañero de clase, Akrem; es un chico tunecino que está trabajando en un Call Center pero tiene intención de abrir en Berlín un negocio de artesanía procedente del Norte de África, estuvimos el viernes en un mercado de comida coreana y me contó su experiencia con las chicas de Berlín, según él, la mayoría piensan que busca dinero o un visado. Llegamos pronto a la fiesta, sitio muy berlinés: underground, invité a una pastilla a Akrem a la hora desapareció, yo me quedé toda la noche en el mismo punto bailando. El éxtasis que vendieron, produce que apriete incontroladamente la mandíbula con los molares, es extraño, nunca me había pasado.

En la fiesta un tipo me entró, estábamos a punto de besarnos cuando apareció un niñato italiano con el que se había enrollado antes y me dijo que era suyo, se lo llevó, a la hora volvió a tontear, no pasó nada. Me sorprende este tipo de detalles posesivos en Berlín, en fin, que a las siete de la mañana harto de la música y de italianos sin camisetas estirados que se mueven en grupo, me fui a casa. Cada vez me gustan menos las fiestas gays.

El domingo estuve todo el día tirado en casa, salí a comprar una porción de cheese cake y puse en orden el Blog. Por el Scruff hablé con un tipo español residente en París, se iba a una sauna, nunca he ido a una en Berlín y no es un plan que me apetezca especialmente, aunque tengo curiosidad de conocer la sauna Voiler.

El lunes por la mañana me desperté muy relajado, conecté el Scruff y me escribió un chico muy mono, dijo que se acercaba a casa a verme en una hora, ¡estupendo!. Francés, enfermero, años viviendo en Berlín, muy atractivo, tardamos poco en estar desnudos en la cama. Besaba de lujo, culo precioso y polla tremenda, todo iba muy bien: muchos besos y caricias, él no conseguía empalmarse, yo estaba a mil, le follé pero le notaba incómodo, no se si porque no conseguía una erección completa, se puso un cock ring y nada... le fistee y se corrió, yo no. Al despedirse, dije que me gustaría volver a verle; tenía que pensar si quería volver a verme, ¡a cuadros!. Debo reconocer que fue sincero, prefiero dejarme de orgullos y tonterías y ser directo. Si alguien me gusta lo digo.

Por la tarde me escribió el chico de París, quería irse cuanto antes de Berlín,estaba desencantado con la ciudad y no quería volver, al parecer la experiencia de la sauna fue un desastre. Es curioso porque he conocido a varias personas que les ha pasado lo mismo. Una compañera de la escuela, Amandine, está un poco desesperada porque en muchos Clubs no la han dejado pasar. Sorprende que la misma ciudad haya gente que le fascine y a otra les cause rechazo, a veces pienso que Berlín es quien te elige.

sábado, 6 de febrero de 2016

Indetectable

5 de las 7 últimas personas con las que he quedado lo son. El primero un vecino, me invita a su casa, desde el primer momento no me sentí cómodo con sus besos, pero bueno seguí adelante (lo se, soy tremendo) cuando estamos desnudos, no le vi con mucha intención de usar condón, así que le pregunte si era seronegativo, me dice que es indetectable desde hace años, que no hay problema que puedo follar con él. Claro dejé de creer en Dios para tener este tipo de actos de fe. El caso que no hay penetración pero insistió que me corriera en su boca, yo que soy muy obediente... Al terminar le dije que me iba, me dio pena porque pensaba que íbamos a estar la tarde juntos y que yo no quería porque era seropositivo, por supuesto que no.

Otro vecino, misma historia... "debes confiar en mi", le pregunto por que debo hacerlo, respuesta: porque si.. reconozco que éste me ponía bastante. En plan irónico le digo que si debo confiar porque es funcionario del Estado y todo serio dice que si, que los funcionarios en Alemania son personas para confiar en ellos. Cara de asombro la mía. De toda la conversación destaco que el tipo me dice que en España la mayoría de los gays son seropositivos pero no lo dicen y segundo que debo tener cuidado en Berlín, es una ciudad muy peligrosa.

Tercer caso. Hombre maduro francés en Berlín por trabajo, me invita a su Hotel: el Radisón de Alexander Platz... vistas impresionantes. Más de lo mismo indetectable, no quiere usar condón, como puedo confiar en el... la retaila de siempre. El tipo, me dice que ha pasado una depresión muy mala, que esta con tratamiento y que yo debo de ir al Psiquiatra inmediatamente porque estoy en mitad de una y aún no soy consciente. No te digo yo que no.

El cuarto caso es un viejo conocido, como no es cuestión de sacar a nadie del armario no diré más, me invita a su casa y el protocolo de siempre,  malos besos (el segundo besaba de lujo), polla tremebunda, poppers.... sin noticias del condón, preguntas si es indetectable y bingo... en este caso no puso impedimento a usar preservativo

El caso más reciente: por Scruff pregunta si follo a pelo, me confirma que es indetectable, le digo como puedo confiar en él y me suelta que si quiero me muestra la caja de la medicación para que me relaje, pero que no tiene inconveniente en usar condón.

Queridos lectores, ser indetectable significa estar en tratamiento con retrovirales y por tanto su carga viral es tan baja que es practicamente imposible el contagio, se dice que más seguro que el uso del preservativo. Todo ésto me lleva a dos reflexiones: todo el mundo da por sentado que soy positivo y que esta situación en Madrid en breve, será de lo más normal. Aquí la gente, ya lo habla sin pudor ni miedo al rechazo, cosa que me alegra.

Hace unas semanas tuve una conversación con un tipo del País Vasco que me pidió amistad por Facebook. Había vivido dos años en Berlín; fue la experiencia que más le enseñó en su vida, aprendió muchas cosas, entre ellas, a vivir con que la mayoría de sus novios fueran seropositivos. La verdad que es algo que afronto sin problemas, si me enamoro de alguien que es indetectable no me va a frenar. En mi caso, el problema está, en detectar a la persona.


viernes, 5 de febrero de 2016

Crisis

Los alemanes también tiene su crisis, no se vayan ustedes a creer. Pero, voy a empezar a hablando, de la mía personal con ellos. Cuando regresé de vacaciones de Navidad, empecé con el nivel B1 de alemán; nuevos profesores, a cual más desastre: el primero majo y divertido pero el segundo el tío más cuadriculado que he visto en vida. En la primera semana se cambiaron al turno de por la mañana varios alumnos y cada día dejaba de asistir alguno. A nivel personal, no me apetecía ir por la mañanas y en otro orden me estaba desanimando; permanecía en clase ausente pendiente de mi móvil, Ya un día cansado, decidí hablar con el tipo, le comenté que sentía que me aburría y tenía la sensación de perder el tiempo, él me respondió que el método era así y debía seguirlo. No daba crédito ¿cómo es posible que viendo que sólo te quedan 5 alumnos en clase que no te prestan atención, seas incapaz de dar un giro a la situación y buscar fórmulas alternativas?. Resultado: a la responsable de la escuela no le quedo otra alternativa que busca un profesor nuevo.

En mi casa, más de lo mismo, pongo una lavadora con mi ropa de cama sucia y una bajera de mi Room Mate. A los pocos día recibo un mensaje preguntando por la sábana. Una vez seca, la guardé por error con la mía. Dije que la cogiera del armario, increíble la respuesta: que tuviera más cuidado, que debía dejársela en su sitio porque la noche anterior no tuvo sábana... Decides hacerle un favor, pero como no lo haces perfecto... Me repatea ese aire de superioridad sobre todo de gente tan inculta como mis compañeros: preguntales por el último libro que han leído, museos visitados en Berlín, espectáculos...

La tacañería de algunos me desquicia, al parecer el agua es bastante cara, mi compañera de clase me dice que ella conoce gente alemana que solo se ducha una vez a la semana, pensando me di cuenta que en mi casa hacen los mismo. Tienen una especie de manopla de toalla con la que se limpian la cara y supongo que el coño, ojete y la sobaca, el orden lo desconozco.

Todo ésto me llevaba a pensar: ¿Puedo convivir mucho tiempo con esta gente? ¿podría trabajar con ellos? Personas que siempre van a las tiendas más baratas, que esperan ser invitados a todas las fiesta o espectáculos. Mi amiga Vera de Luxemburgo se queja de lo mismo, es imposible ir a cenar a algún sitio en condiciones con ellos, no piensan en tomar un buen vino o pagar por un espectáculo, siempre preguntan que cuesta todo. Si de vez en cuando no alimentas el espíritu, comes bien o te regalas una ducha a diario, es una manera de quererte poco a ti mismo.

Decidí llamar a mi amiga Merche, lleva mas de una década viviendo en Alemania, le comenté como me sentía. Ella me dice siempre, no generalices, hay gente estúpida, educada, aseada, sucia, generosa y rácana como en todas partes. No olvides, que estás en Alemania, eso supone que tienes que convivir con ellos y no huyas a otra parte, viajan mucho.

Esta tarde quedé a echar un polvo con un vecino nuevo, me invitó a su casa. Como los últimos tíos con los que he estado,era indetectable, pero este tema lo trataré en otro post porque tiene tela. El tipo bastante majo y morboso, alto, atractivo, poco aseado (el caso que me dijo que le diera tiempo para una ducha) y un rabo tremebundo; as usual. Como suele ser habitual en Berlín me toca el rol de activo, no me importa ya le cogido el gusto y la verdad que estoy disfrutando bastante. Al mitad del polvo me dice que quiere penetrarme, me extraña porque solo había estado erecto al principio. Me dice que el se conoce y sabe como funciona esto, el caso, primero me embadurna de lubricante, nada, luego se cambia el cock ring, igual de capa caída, él insiste... el muchacho empieza a sudar, se pone nervioso, yo pensando en la compra y como iba a titular el post que pensaba escribir de la situación... tras 20 minutos decido volver al rol inicial y me corro, y bien a gusto la verdad... El tema es más de lo mismo, la autoexigencia, ser incapaz de relajarte y buscar otras alternativas .No fue agarrado, que me ofreció dulces fruta y bebidas varias.

Me doy cuenta que alemanes envidian bastante a los latinos, esa manera tan relajada de enfocar la vida, desenfadada, despreocupada con el dinero, la capacidad de improvisar y sobre todo el disfrutar de placeres como la comida, el sexo, el humor o una ducha diaria.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Berlicht

El miércoles pasado fui con Vera a un espectáculo de láser y música (Deep Web), en el edificio contiguo a Tresor, en una antigua fábrica abandonada. No todo va a ser todo sexo y fiesta, tengo que dotarle de cierto contenido a mi vida en Berlín.

Era fascinante, un juego de bolas de cristal que ascendían y descendían, iluminadas por un láser que las apuntaba. El publico se tumbaba en la sala para ver el espectáculo.







Después, nos fuimos a Marietta a tomar una cerveza. Vera, me contaba que estaba un poco en crisis con Berlín: la gente nunca tiene dinero, esperan que les pongan en las para no pagar, solo quieren ir a cenar a sitios baratos... bueno lo que ya conté en otros post. Me habló de planes para hacer en verano, como barbacoas en los parques o irnos a los lagos de alrededor a pasar el día.

Me dijo que en Berlín el sueldo medio está alrededor de los 1500 euros, ahora el precio de los alquileres ha subido bastante, obligando a que muchas personas se muevan a barrios de alrededor. Es importante estos detalles por si decido quedarme aquí; si los alquileres siguen subiendo y los salarios son bajos hay que plantearse seriamente el tipo de vida que vas a llevar.


lunes, 11 de enero de 2016

Regreso

Hace dos semanas regresé de Madrid, estuve 25 días por vacaciones, mi relación con mi familia y amigos muy bien, pero no acabé de sentirme cómodo en la ciudad en la que había vivido 40 años. Todo me resultaba más pequeño y aburrido, las calles sucias, olían fatal (hacía meses no llovía), el ambiente muy cargado, volví a tener alergia. Veía Madrid con mucha gente mayor.

Esperando el tren del aeropuerto una señora me preguntó: "¿perdona, éste va a Atocha?", contesté que si y no me dio las gracias. Me resultaba excesivamente directa y agresiva la manera de hablarnos.

Estuve en Móstoles, Madrid Centro y Cáceres, hice vida tranquila, comer, dormir, estudiar alemán, visitar mi antiguo trabajo. Cansado de dormir en camas de invitados, deseaba regresar a Berlín. Me sorprendía este cambio cuando hacía solamente tres meses que me había marchado.

Compartí momentos íntimos con mis amigos, cuando mejor me sentía es cuando nos reuníamos a comer y charlar en alguna casa, especialmente en la de Julio.

"Mi futuro marido": Koldo, estuvo unos días, hablamos mucho sobre nuestro futuro en San Sebastian o en Cadiz, tengo claro que poca gente me va a querer como él.

La cena de Nochevieja en casa de Julio (único día que me excedí de "estimulantes") fue especialmente divertida. Nos juntó con amigos suyos de Madrid, Almagro, Abu Dabi... De las reuniones, destacaría, un domingo con Marisol, Pablo, Julio, Ramez, Paco, Patricia y yo; prepararon unas gachas manchegas. Me di cuenta que lo que más echo de menos de España es el humor. Marisol no dejaba de meterse popper cada dos por tres, nos contó como en una fiesta estaba empastillada y pensaba: "me sobráis todos, que se quedé solo mi amigo y el DJ, el resto fuera" no he oído mejor descripción del estado anímico del subidón producido por el éxtasis.

A nivel sexual estuve muy cómodo con Fritz y un médico argentino que finalmente conocí tras llevar mucho tiempo hablando antes de irme. Salvo alguno más de la aplicación, nada más destacable, la gente en Madrid es bastante estúpida por esta vía. Es increíble, a Julio le ocurre igual, en Berlín te desean tiazos y en Madrid te tratan con indiferencia tipos que no valen nada.

De la noche mejor no hablar, salvo el día de año nuevo que fui al Demode con Basma y Luís; estuvimos seis personas bailando, el resto de llorar. En Nochevieja, en un after nos cobraron 30 euros por entrar, en la infernal cola del ropero me intentaron robar, harto, salí para que me devolvieran mi dinero, previa amenaza de denunciar a la policía por sobrepasar aforo del local. También estuve en la fiesta del Minitel: imposible con la gente que no se podía estar quieta y los gritos. Dos días antes de irme, en Polana, fue la fiesta Federisco80: muy divertida.

El día 11 de Enero regresé. Llorera al despedirme de mis padres y sobrinos. Cuando llegué a Berlín estaba todo nevado, no hacía especialmente frió, me encantaba el aire que respiraba, estaba cómodo.



martes, 29 de diciembre de 2015

Estímulos

Lo de que Berlín es una ciudad peligrosa y se te puede ir la cabeza es cierto, no hace falta comprar drogas, en mi caso muchas veces me las regalan, prácticamente todo el mundo consume.

Mayssam es una antigua compañera de clase donde nos hicimos amigos, A finales de Enero regresó a su país: Líbano. Quedamos a tomar un café para despedirnos, me pidió consejo. Su hermano estuvo en Berlín un fin de semana de Noviembre y compraron 200 euros en cocaína que no llegaron a consumir, la duda que tenía, era si era seguro volar a Líbano con eso, por supuesto que la dije que ni se la ocurriera, solución: me lo regalo. Yo no suelo consumirla;  la voy regalando a amigos.

Un sábado por la mañana me escribe Tor, me invita a un café en su negocio, allí estaba un amigo suyo Noruego fotografo preparando una exposición. Tor siempre me ha regalado éxtasis cuando hemos coincidido en Berghain, le pregunté donde podría comprarlo y me sorprendió diciéndome que su amigo el fotógrafo vendía; encargué diez.

La primera vez que fui al Kater Blau fue para conocer a Vera, es la amiga de una amiga de Madrid, nos pusieron en contacto y fui con ella a una sesión de unos DJs turcos amigos suyos. Me invitó a varios porros de María, buenisimos, ella dice que solo toma alcohol y Maria, con eso es suficiente.

Hace dos semanas decidí ir a Lab, antes me fumé un porro de María que me invitó mi compañero de piso, ya en el tranvía me di cuenta que estaba excesivamente relajado, al bajarme pensaba en regresar a casa porque era absurdo llegar en este estado, finalmente entre en Lab, me senté en la barra mientras miraba al público con una sonrisa estúpida.

La última vez que estuve en Berghain, me lié con un chico Israelí, Roi, el muchacho llevaba más de 24 horas de fiesta, se dormía por las esquinas. Tenia una muñequera de cuero donde guardaba todo el cargamento, ¡madre mía! lo que podría tener ese muchacho encima, me dijo que no pensara mal, se lo habían dejado unos amigos en su casa que habían estado por Nochevieja.  Me invitó a un éxtasis y en la pista unos alemanes a popper.

En cambio hay una cosa que me sorprende, practicamente nadie te ofrece drogas para tener sexo, a diferencia de Madrid, donde el uso del G o Mefe está muy extendido. Solo recuerdo a dos personas que lo han hecho.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Canicha

Esto que empiezo a relatar sucedió a mediados de Diciembre, justo el fin de semana de mi cumpleaños. Lo cuento ahora porque es cuando he retomado mi Blog. La escritura es muy complicada, a veces tienes momentos muy prolíficos y otros te da pereza afrontar la página en blanco y no es porque no tenga nada que contar, desde que estoy en Berlín no hubo semana que no pasara algo digno de ser reflejarlo.

Patricia (Canicha) es una de mis mejores amigas, vino el fin de semana del 11-13 de Diciembre a visitarme, me hacía especial ilusión porque era la primera visita de unos de mis íntimos. La recogí en Tegel, estaba atacada porque decía haberse quedado sorda en el aterrizaje y no podía estar así en la capital del Techno. El viernes estuvimos tranquilos, tomamos una cerveza en Marietta y nos pusimos al día. A la una estábamos en la cama. Peter, le había dejado unas chocolatinas en su almohada. todo un detalle.

El sábado fuimos a visitar la East Side Gallery y después al mercado del Holly Shit Market en el edificio anexo a Tresor. Al mediodía, Alej, el camarero de Berghain, nos confirmo que estábamos en la lista de invitados y al rato Barbie, que estábamos en la lista de Watergate. Pasamos la tarde en casa, la niña se vistió espectacular toda de cuero con escotazo y a las 00 llegamos a Watergate. Martín y Barbie aparecieron más tarde, yo tenía una pastilla que me dio Koldo en Madrid y Barbie nos invitó a cristal. En una las visitas al baño, la Cani, localizó a un dealer, nos vendió tres éxtasis.

Eran las 7:00 de la mañana cuando salimos de Watergate, en principio la idea era ir a dormir y por la tarde llegar a Berghain, pero como no teníamos sueño decidimos irnos directamente al Club, esperamos diez minutos y entramos sin problemas. Era la primera vez que Patricia conseguía entrar en Berghain, ese día coincidía con el décimo aniversario de su apertura y además cumplía 41 años, ¡que casualidad!.

Nos dirigimos al Fassade Bar, para dar las gracias a Alej, su turno acababa en 10 minutos, así que le esperamos y nos llevó a una zona nueva, plan chill out con arbolitos, nos acoplamos en un sofa y me tumbé sobre los muslos de Alej, en ese momento me di cuenta que se me borraba su rostro, las drogas eran bastantes buenas. Subimos a Panorama, Alej, me dio speed y nos invitó a cervezas y chupitos de tequila, ¡para que más!!!.

Patricia conoció a un Griego que estaba bastante bueno, se recorrieron todo el Club buscando un condón, finalmente lo consiguieron y desaparecieron en el cuarto oscuro, yo me quedé bailando en Panorama sin noción del espacio y el tiempo, menudo colocón. Me enrolle con un tipo que iba sin camiseta y pantalón de cuero, me daba morbo, me llevo a la zona de sofás para invitarme a una cerveza, allí ya no podía hablar ningún idioma, el tipo me dijo de bajar a Berghain para que un amigo suyo nos diera más drogas, afortunadamente no lo encontramos.

De regreso a Panorama  apareció Patricia, que se iba con el griego a su casa en Weding, la dije que me estaba enrollando con un tipo pero como estaba tan ciego no sabia si estaba bien o no, Patricia le chequeo y la respuesta fue de los más tranquilizadora: "bueno, es tu tipo".

A las 17:00 abandoné Berghain,, me compre me pertinente salchicha en el puesto de la calle. No se como pude llegar a Ahlbecker St, me acosté sin fuerzas. A las tres horas sonó el timbre de la calle, había olvidado completamente que La Cani tenía que volver, dormimos como pudimos.

Lunes, Patricia lo recordaba como una de las mejores juergas de su vida, tenía la misma fascinación que todos por Berghain; "me quiero quedar en Berlín" respondí que no, pues uno de los dos moriría.