martes, 31 de mayo de 2016

Apatía

La semana pasada me la pasé esperando una llamada para el trabajo de África, no sucedió. Aún así tuve encuentros interesantes.

El lunes por la noche de madrugada me escribió mi vecino cubano, literalmente me pedía que fuera y le follará en su Keller porque su novio estaba durmiendo, había tomado de todo y estaba muy caliente, renuncié el ofrecimiento, llegaba incluso a pagarme el taxi.

Al día siguiente me volvió a contactar, estuve en su casa, me invitó a keta, via slam: llegué a la conclusión que las drogas y el sexo no van conmigo, había invitado a un tipo que no se presentó, me regaló un calzoncillo usado suyo que me quedaba de lujo y nos despedimos en la puerta de su casa; él había quedado con su dealer.

El miércoles, quedé con un americano que estaba de vacaciones, un tipo encantador, atractivo. Casualmente es el amigo del novio americano de un conocido de Madrid. Me contó que ya no trabajaba, al parecer estuvo cuidando a una anciana de su pueblo (Lake Placid) y al fallecer la Lady, heredó. Dijo que se podría enamorar de mi, que me volvería a ver, que quiere comprar una casa para ambos en España... si señores, lo que oyen toda esta intensidad en espacio de 6 horas. El sexo no estuvo mal pero falta un punto de pasión, podría ser el novio ideal pero al día siguiente voló de regreso a NY.

El jueves me fui a Lab, han abierto la zona exterior, es increíble, son containers donde puedes follar dentro o incluso puedes hacerlo al aire libre. Nada más llegar me lié con el tipo con la polla más grande que jamás he visto y mira que he ojeado el catálogo. En una de las vueltas me empecé a besar con un tipo que lo hacia de lujo: Kutz, un belga recién llegado a Berlín tras vivir en Suiza, Londres, Australia... me pidió mi teléfono, quedamos en vernos.

El viernes lo pasé en casa, me dijeron que me llamarían de África a mas tardar ese día, no hubo llamada. Por la tarde vino Kutz a casa, muy majo pero no hay química.

El sábado a las 15 fui a la fiesta del Homopathic, la única gay que me falta por conocer, después de estar 45 minutos esperando la cola me marché, fui al café Cuentame a ver a mi amiga Anke, estuvimos allí hasta la 1:00, bebiendo vino y charlando. Conocí a un manager de Berghain me dio su tarjeta para que Polska mi amigo DJ de Madrid le mande su trabajo, a ver si hubiera suerte y pudiera pinchar en Panorama.

El domingo había quedado en visitar a un antiguo rollete en el Hotel Axel, me daba pereza porque estaba un poco lejos y no tenía la bici, primero quedé con un alemán pero no hubo química, mientras hacía tiempo para ir al Hotel tomé una cerveza con Kutz, me decía que no fuera a follar con este tipo y nos largáramos a Berghain, le dije que quizás después. En el Hotel me esperaban el alemán y su novio búlgaro que había perdido su vuelo a Sofía, fuimos a la zona Spa y estuvimos los tres en el jacuzzi. El búlgaro era un tiarrón tremendo, pero le faltaba un hervor. Nos bajamos los tres a la habitación y allí se obró el milagro, por fin conseguí una doble penetración (pensé que me moriría sin probarlo). El alemán dijo que nos invitaba a cenar, me llevaron a un restaurante cercano bastante aparente, después de cenar me despedí querían otra vuelta pero estaba agotado por la alergia.

Si pudiera canalizar toda esta capacidad de conocer gente y relacionarme en algo que me diera dinero sería genial, pero no encuentro la fórmula. Estoy un poco desanimado con el tema de África, realmente me apetecía hacer ese trabajo, además de ser una oportunidad para explorar otras posibilidades profesionales, si no sale la idea era volver al alemán y buscar trabajo en Berlín, aunque no me excita tanto.

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